Publicado el 2020-08-03 In José Kentenich

¿Una carta como prueba de nuevas acusaciones? No tanto…

PREGUNTAS SOBRE EL P. KENTENICH, Maria Fischer con equipo de Schoenstatt.org •

“El fundador de Schoenstatt jamás fue rehabilitado. Esta carta de Ratzinger lo prueba”, grita en grandes letras un nuevo artículo de Sandro Magister, escrito desde el material entregado a él por Alexandra von Teuffenbach. Esta carta del entonces cardenal Joseph Ratzinger, prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, del año 1982, y dirigida al Rector General de los Pallottinos, es auténtica – pero no es la última carta en el asunto, cosa que no sabían u olvidaron a tomar en cuenta von Teuffenbach y Magister.  Se actualice continuamente.

En la carta de 1982, firmada por el Cardenal Ratzinger, se dice (usamos la traducción encontrada en la nota de Magister):

  1. La Congregación no es de la opinión que las contestaciones que el visitador hizo entonces a la doctrina y a la actividad del padre Kentenich, han sido un desagradable error y se han basado en informaciones erróneas.
  2. En la sesión del Santo Oficio del 29 de octubre de 1965 no se anuló ninguna de las anteriores decisiones del Santo Oficio que se referían a la doctrina, la actividad y la persona del padre Kentenich; simplemente no se insistió para que el padre Kentenich, al haber regresado a Roma desde Estados Unidos sin el permiso de la Congregación, sino sólo sobre la base de un telegrama interpretado en forma errónea, tuviera que retornar.
  3. La Congregación dio su permiso cuando la Congregación de los Religiosos dispensó al padre Kentenich de sus promesas hechas en la Sociedad de Vida Apostólica de los palotinos y le dio el permiso de incardinarse en la diócesis de Münster, pero con la condición de que el padre Kentenich no ingresara al Instituto Secular de los sacerdotes de Schoenstatt y no asumiera la dirección de la obra de Schoenstatt.

Se sabe que, en 1983, a raíz de esa carta y de los revuelos causadas por ella, la Presidencia General de Schoenstatt escribió al cardenal Ratzinger pidiendo clarificación del asunto. Hay que tomar en cuenta que, en ese entonces, Schoenstatt se estaba preparando al centenario del nacimiento del P. Kentenich, cuyo proceso de beatificación ya se encontraba en su 8° año.

Lo que se sabe de la respuesta del cardenal Ratzinger es que, después de la misma, se calmaron las aguas. Sabemos, también, que nunca hubo un decreto formal de rehabilitación, y lo confirmó el P. Ángel Strada en sus recientes entrevistas.

El Nihil Obstat para el proceso, mencionado ampliamente por el cardenal Ratzinger en su respuesta a la Presidencia General (como también el desarrollo bendecido de la obra y el obrar de tantos miembros de Schoenstatt, no explicable por mero actuar humano), se entiende, según esta carta, aparentemente, como un tipo de “rehabilitación de facto”.

¿No es esto lo que más nos debe y puede inspirar en este momento?

“Buenos días, hermanos en la alianza, yo creo que más que discutir y escudriñar en tantas teorías de que si o que no, empeñémonos mejor en profundizar y renovar nuestra alianza con la Mater y el padre Kentenich y plasmarlo en acciones concretas que entreguen la teoría de Schoenstatt en todos los ámbitos de la vida”, leí hoy en un grupo de WhatsApp de schoenstattianos chilenos.

Tal vez no fue pura casualidad que, justo estos días, publicamos toda una serie de artículos sobre obras sociales de Schoenstatt como Dequeni, Casa Madre de Tupãrenda, Maria Ayuda, Shema, Reinvéntate CDE

Ver también el articulo que salió en ACIprensa el 4 de agosto

Actualización 04.08.2020

Desde Chile, llegó esta traducción de la carta mencionada del Cardenal Ratzinger, a la Presidencia General de Schoenstatt.

Se trata de la segunda carta, la de 1983, de la que no pudimos facilitar el texto anteriormente.

Carta de la Presidencia General de Schoenstatt (traducida del alemán):

 

Actualización 07.08.2020

Para complementar la documentación, agregamos, con su consentimiento, una declaración del cardenal Francisco Javier Errázuriz Ossa, arzobispo emérito de Santiago de Chile, escrita el 3 de agosto, y que ya está circulando tanto dentro como fuera de Schoenstatt.

Foto: Sede de la Congregación para la Doctrina de la Fe, Wikipedia, Jim McIntoshhttps://www.flickr.com/photos/jimcintosh/5551554714

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14 Responses

  1. Al momento en que puse mi comentario, no estaba publicada la carta, María. Eso explica mi comentario.

    La paz.

  2. Lo que está claro es que se ha ocultado información para presentar una imagen mejorada del P. Kentenich. H se sigue ocultando información y se dan explicaciones peregrinas. Algo huele a podrido

  3. Por un lado creo que es siempre necesaria la transparencia y la verdad. La verdad cristiana, como todo, es una dimensión de la caridad (naturalmente limitada en casos excepcionales, como el secreto de la confesión sacramental o de algunas situaciones por respeto, pero éste no es el caso) y siempre debe mostrarse.
    Todo esto espero sea tomado tanto por la comisión nueva de Trier, como por la Presidencia de Schoenstatt y también por investigadores independientes, para que luego de un trabajo serio y confiable (sí, tendremos que esperar meses o años incluso) todos opinemos con bases. Y no volver a declaraciones reaccionarias que lejos de unir, contribuyen a más confusión.
    Ahora es central la prudencia (para no caer en el fanatismo defensor a ultranza ni el descrédito inmediato de la figura de J.Kentenich), la oración continua y la espera. También estar preparados para nuevas informaciones, quizá dolorosas. Y pongamos nuestra confianza absoluta sólo en Dios, sólo en Él que es perfecto y en su Madre.

    Virgen prudentísima: ruega por nosotros.

  4. Felicidades maria a ti y tu equipo….creo que mas que entretenerse en notas y comentarios..es la hora de llevar al padre fundador a la vida diaria..encarnar su vida en cosas concretas que expresen su riqueza. Te saluda padre Mike desde aca del exilio del padre…

  5. Las preguntas que nos estamos formulando a raíz de la investigación de la historiadora Alexandra von Teuffenbach y las publicaciones del periodista Sandro Magister en vez de confirmar la versión schoenstattiana sanitizada reiteran el hecho de la falta de transparencia en la comunicación. Teuffenbach y Magister nos están contando la historia de acuerdo a lo que encuentran en los archivos del Vaticano. Y a raíz de eso entonces nos vemos obligados ahora a compartir la información que teníamos guardada desde 1949 o desde 1965 o desde 1982/83 pero que no fue divulgada en una forma verídica y adecuada
    por quienes la tenían.
    El problema no radica en la gravedad o no gravedad de lo que se sabía sino en que lo que se sabía no fue compartido.
    Qué se puede hacer ahora?
    Es muy sencillo.
    Si decimos, por ejemplo, que la carta del cardenal Ratzinger de 1982 hay que leerla con la carta del cardenal Ratzinger de 1983 entonces tenemos que adjuntar una copia para que sea creíble lo que afirmamos.

    • Si, Eduardo, entiendo su critica, pero en este momento al no tener acceso, solo queda parafrasear aquella carta desde lo que tenemos en mano. Decidimos compartir esta información limititada (pero fiel) pues la alternativa hubiera sido no decir nada.

      • Maria
        Usted y su equipo están haciendo un excelente trabajo para “coronar la verdad” . Felicitaciones y muchas gracias.

  6. Lo cierto es que sería mejor mayor claridad y transparencia.

    >> Se sabe que, en 1983, a raíz de esa carta…

    >> Lo que se sabe de la respuesta del cardenal Ratzinger…

    ¿Quién lo sabe, qué se sabe exactamente? ¿Por qué no se publica la carta de 1983 de la Presidencia a Ratzinger, y la respuesta del Cardenal que hizo que se calmaran las aguas?

    No parece suficiente para contrarrestar la nueva publicación de Magister/von Teuffenbach.

    • Toda la razón, Gonzalo. Aun no se publica porque esperamos poder hacerlo. Las cartas son del archivo de la Presidencia General y no disponemos directamente de ellas.

  7. ¡Hola! Si aseguran que “no es la última carta en el asunto, cosa que no sabían u olvidaron a tomar en cuenta von Teuffenbach y Magister”, debieran exponer cuál es la última.

    Y, aunque existiera una posterior, la carta del card. Ratzinger deja ver una realidad: el padre Kentenich nunca fue rehabilitado y no debió volver a Schoenstatt ni a la comunidad.

    La paz.

    • Talvez no se pudo tomar el tiempo para leer más allá del primer parafo: El articulo justamente se refiere a esta carta posterior, de 1983, o sea, un año despues, con mensaje distinto, despues de haber revisado el tema.
      Nunca hubo un decreto formal de rehabilitacion – un hecho conocido y comunicado. En este sentido, no hubo rehabilitacion.

  8. La Mater está desvalida, sin nosotros no puede hacer su tarea de la liberación definitiva de nuestro Padre. Este es el milagro que imploramos y, Ella necesita de nosotros que seamos familia. Si, como esa sencilla y pobre familia de Nazareth o esa familia de Carrascal, que se reúne en mesa redonda, cada tarde, para alegrarse de las buenas obras que pudieron hacer y tristes disculparse de las descalificaciones que hicieron y las faltas de bondad. Parece tan simple y tan evidente; acaso no es eso Schoenstatt una familia. Y, para ser familia no basta escribirse el nombre; hay que actuar así. Ser valiente para sentarse a la mesa, interesado por saber lo que pasa por el corazón del otro; acoger y compartir sus alegría y animarlo a ser más bondadoso y mejor cada día. Nada fácil lo que nos pidió San Juan Pablo II: ¡CANONICENLO USTEDES! …el precio es fácil de decir y difícil de hacer: SER FAMILIA, atreverse e interesarse por sentarse a la mesa a compartir y ser familia. Ánimo se puede, es entretenido, es sencillo, sin grandilocuencia.

  9. Me inclino por que se estudie y analice toda la situación y, el que salga a la luz, es sumamente beneficioso para todos. ¿Por qué se ha dejado que el PK volviese a su Obra si no había rehabilitación formal?. ¿No ha sido detectado éso en su momento?. Llama la atención que estas cosas salgan a la luz tantos años después…Creo firmemente que la Iglesia ha de pronunciarse con la verdad sobre todos estos temas que salen llamativamente juntos y aportará la claridad necesaria que ilumine la situación.

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