Ordenación Mendoza

Publicado el 2024-04-20 In Vida en alianza

Ordenación sacerdotal del primer Padre de Schoenstatt de Mendoza

ARGENTINA, AICA / equipo editorial •

Con el lema “Hagan todo lo que Él les diga”, el diácono Agustín Ozcoidi recibió este sábado la ordenación presbiteral por manos del arzobispo de Mendoza, monseñor Marcelo Colombo, en la parroquia Nuestra Señora de los Dolores, de ciudad de Mendoza. —

“Nacido en esta Iglesia mendocina, que cumple en estos días sus noventa años de vida, en su rica red de dones y carismas de instituciones y movimientos, Agustín escuchó la llamada de Dios en la familia de Schoenstatt y le dio su sí a la invitación personal a seguirlo”, explicó Mons. Colombo en su homilía.

A su vez, señaló que, “lejos de considerarnos perfectos, maduros, realizados, siempre estamos desafiados a crecer en la búsqueda de la voluntad de Dios, para responderle con fidelidad, para dar lo mejor de nosotros mismos, para crecer en ese mismo seguimiento del Señor según su proyecto de amor”.

Ordenación P Agustin Ozcoidi

Ordenación P Agustin Ozcoidi – Foto: Instagram

Un creyente en camino

En ese sentido, invitó a Agustín a reconocerse “un creyente en camino, servidor de tu pueblo y animador de su esperanza, consciente de tus propios límites, dispuesto a crecer”. “Déjate amar por Dios y por su pueblo, en todo lo grande y bueno que Dios quiere obrar a través tuyo”, animó.

“Te aseguro mi oración por la fecundidad de tu ministerio y te pido que no olvides tus raíces mendocinas, aquellas que te unen a tu familia y a esta Iglesia particular, a las que volverás una y otra vez con la memoria del corazón, para fortalecerte y evocar aquel amor primero en el que descubriste la llamada de Dios”, concluyó.

El nuevo superior provincial de los Padres de Schoenstatt, P. Pablo Pol había expresado en la Fiesta de Sion el deseo de que toda la comunidad de los padres de la región acompañara esta ordenación de Agustín. Y desde el último que se ordenó, P. Lucas Chiappe, hasta el más grande, el P. Guillermo Carmona, casi todos viajaron a Mendoza para recibir al nuevo presbítero en la comunidad. Además, se sumaron varios sacerdotes de Chile, Paraguay y Brasil.

Primera misa en el Santuario de la Puntilla

Lema Agustin Ozcoidi

Lema del P. Agustin Ozcoidi

Al día siguiente, el domingo 14 de abril, Agustín celebró su primera misa en el santuario de Schoenstatt de la Puntilla, espacio que lo vio crecer y donde surgió su vocación. El altar fue colocado afuera del santuario y estaba ornamentado con tinajas a ambos lados de las que salían telas blancas y rojas, simbolizando el agua y el vino de las bodas de Caná, presentes en el lema del P. Agustín.

La homilía de esta misa estuvo a cargo del P. Pablo Mori, quien en algunos pasajes expresó: “María es la reina del corazón de Agustín. Él recibió una Imagen de la Virgen peregrina, que la recibió de un novicio que hace muchos años hizo su práctica aquí en Mendoza, que lo acompaña siempre, lo acompañó en su noviciado y en su seminario.

Y así como María en Caná le da como un “empujoncito” más que un pedido a Jesús… a partir de tu Alianza de Amor, María también te fue dando “empujoncitos” que te impulsaron a hacer grandes cosas. ¡Bendito el día en que hiciste la Alianza de Amor! Si hiciste muchísimo bien siendo un aliado de María, vas a hacer mucho más siendo sacerdote, portador de Cristo”.

Soy esta tierra, soy esta gente, soy esta historia… soy fruto del Santuario

“La Providencia ha querido que sea el primer padre de Schoenstatt de Mendoza, lo cual es una gran alegría para toda la familia de Schoenstatt cuyana”, expresó Agustín, quien, inspirado por las montañas y viñedos de su provincia natal, escogió como pasaje del Evangelio para su ordenación el episodio de las bodas de Caná.

“Poder servir al milagro con el pequeño aporte cotidiano es algo que me ha inspirado siempre. La trasformación del agua en vino es signo de nuestra trasformación interior. Sin embargo, es María la que ha motivado toda acción buena en mi vida. Una vez más, me confío a ella para seguir a Jesús”, añadió.

Primera Misa en el santuario de Mendoza

Primera Misa en el santuario de Mendoza – Captura de pantalla

Biografía

el P. Pablo Perez bendice

El P. Pablo Perez bendice al nuevo sacerdote

Agustín Ozcoidi nació el 11 de marzo de 1993, en Mendoza. Hijo de Ricardo y Mabel, es el tercero de cuatro hermanos varones. Realizó sus estudios primarios y secundarios en el Centro Educativo Dios Padre, colegio del Círculo de colegios kentenijianos. Allí, junto con su familia, compañeros y profesores, se fue formando y creciendo también en su devoción a la Virgen María y en la espiritualidad de Schoenstatt.

Participó desde chico en la Juventud Masculina del Movimiento de Schoenstatt. Recuerda con alegría los partidos de futbol en el colegio, los campamentos, las misiones familiares y las escuelas de jefes. Con su grupo de vida “Templarios del Fuego Eterno”, fue creciendo en valores y amistades que se mantienen hasta hoy.

En los últimos años del colegio, y luego en la universidad, fue descubriendo su vocación sacerdotal, acompañado por los padres Juan Pablo Catoggio y José María Iturrería. Estudió tres años de psicología y siguió participando activamente de la Juventud Masculina; fue, de hecho, jefe de rama y, con sus amigos, fundaron las misiones “Via Iesum” y los proyectos “Alegra tu Patria” y “Los Amigos de la Calle”.

Después de un largo discernimiento, en el año 2014 decidió iniciar su camino para ser sacerdote. Realizó su noviciado en Tupãrenda, Paraguay. Al año siguiente, realizó su práctica de noviciado en el Hospital Pediátrico Dr. Humberto Notti, de Mendoza. En febrero del 2016, se dirigió a Chile, donde comenzó a estudiar Teología y acompañó a la juventud del santuario de Schoenstatt de Nuevo Belén.

Desde julio del 2018 hasta diciembre del 2019, estuvo en Córdoba (Argentina), realizando su práctica pedagógica y acompañando a la Juventud Masculina de esa provincia, de San Juan y de San Luis, y trabajando en el Instituto María de Nazareth.

Realizó el terciado en Schoenstatt (Alemania) y, en 2021, fue realizó un semestre de misión e intercambio en el seminario de Schoenstatt en Ibadán (Nigeria). Luego, regresó a Chile para terminar los estudios de Teología, mientras realizaba su apostolado en el Colegio San Miguel Arcángel.

El año pasado, vivió en Puente Alto, Chile, acompañando a la comunidad de la capilla Señor de la Misericordia. También, se recibió de teólogo en la Pontificia Universidad Católica de Chile y, el 7 de octubre, fue ordenado diácono, junto a dos de sus hermanos de curso, en el santuario de Bellavista.

Actualmente, el padre Agustín está realizando una práctica en la parroquia “Nuestra Señora del Valle” en Yerba Buena (Tucumán), lugar donde seguirá sirviendo en su nueva etapa como sacerdote.

Ordenación

Ordenación en Mendoza

El regalo del primer Padre de Schoenstatt cuyano

El P. Guillermo Carmona, del primer curso de los Padres de Schoenstatt en Argentina, comparte:

Padres de Schoenstatt

Padres de Schoenstatt

La vocación sacerdotal, como la fe y el amor, es un tesoro que Dios regala, pero que se lleva, como afirma San Pablo, en vasijas de barro (1Cor 4.7).

De allí que, junto con agradecer la vocación de Agustín, debamos pedir por la fidelidad de quien ha sido agraciado con el don del sacerdocio. Las cosas preciosas deben cuidarse para que nadie las robe. Aún más, todo tesoro debería conservar su belleza original: cuanto más pase el tiempo, más precioso debería verse.

Estos días hemos vivido como Familia de Schoenstatt de Mendoza la experiencia de la centralidad del llamado, del encuentro y del amor.

La vocación sacerdotal no es invento humano, sino llamado de Jesús: “Él subió a la montaña y llamó a su lado a los que quiso. Ellos fueron hacia él, y Jesús instituyó a doce para que estuvieran con él, y para enviarlos a predicar” (Mc 3,13-14).

Nos alegra que también hoy Jesús camine por las “Galileas” de este mundo, invitado y esperando una respuesta: “Mientras caminaba a orillas del mar de Galilea, Jesús vio a dos hermanos: a Simón, llamado Pedro, y a su hermano Andrés, que echaban las redes al mar porque eran pescadores. Entonces les dijo: ‘Síganme, y yo los haré pescadores de hombres’. Inmediatamente, ellos dejaron las redes y lo siguieron” Mt 5, 18-20).

Agustín nos ha dado algunas pistas para comprender en algo los presupuestos del llamado: María ha sido el gran instrumento de Dios para sembrar la intriga por el sacerdocio. La juventud masculina fue ambiente propicio para germinar la vocación, también ayudó el testimonio de algunos hermanos mayores en Schoenstatt y su familia natural, especialmente sus padres, que sembraron los valores de la fe, el aprecio por la Iglesia y quizás por la vida consagrada. La presencia liberadora de la gracia y la paciente acción del Espíritu Santo hicieron madurar la vocación.

Para seguir a Jesús hace falta algo de audacia, valentía y la confianza irrestricta de que quien comenzaría la obra la llevaría a buen fin. También hace falta mucha paciencia, ya que el camino ha sido largo.

Mientras tanto, nosotros, Familia de Schoenstatt, especialmente de Mendoza, seguiremos acompañando a Agustín con nuestra oración. No sólo pedimos al dueño de la mies que envíe trabajadores para la misma (Lc 10,2), sino que los acompañe muy de cerca para que jamás se opaque el fuego del primer amor. La donación de Jesús deberá estar siempre muy presente: “He ahí a tu madre” (Jn 10,27-29). Es el clamor que surge del amor. Gracias al Padre de Misericordia por tanta bondad y caricia a sus hijos.

 

Con material de www.aica.org y www.schoenstatt.org.ar, con permiso.

 

Video de la Ordenación sacerdotal de Agustín Ozcoidi (grabación del streaming)

Video de la primera misa de Agustín Ozcoidi (grabación del streaming)

Etiquetas: , , , , ,

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *