Casa del Niño Villa Ballester

Publicado el 2021-12-06 In Casa del Niño, Obras de la misericordia

Solo hay que visitar la Casa de Niño en Villa Ballester para encontrarse con historias vivas de éxito

ARGENTINA, Maria Fischer •

Nos esperan en la puerta de la Casa del Niño “Maria de Nazareth”, este día lluvioso a fines de noviembre: Tita Rodríguez, Karin Gyukits de la Comisión Directiva, Diana Zdrojewski, Trabajadora Social y desde hace poco Directora de la Casa, cada una de las tres muy dispuesta a mostrarnos como funciona la Casa hoy y las mejoras que se pudieron hacer desde mi primera y última visita en 2015. Vamos a la cocina, saludamos a las cocineras, vamos a la Sala Montessori, y de repente estamos frente de historias vivas de éxito. Una de las cocineras y la compañera de trabajo de Nazareth Rodríguez en la Sala Montessori es “Ex-Casa del Niño”. —

Casa del Niño Villa Ballester

Cocineras

La «Casa del Niño María de Nazaret» en Villa Ballester, en el área metropolitana de Buenos Aires, es un hogar diurno que recibe diariamente alrededor de 90 niños de 2 a 14 años, brindándoles un lugar para descubrir con dignidad todo su potencial.

Los chicos provienen de familias que viven en el barrio de emergencia 9 de Julio, colindante con la casa. Literalmente: desde las ventanas se ven estas casas típicas de los barrios de emergencia y si se abriera la puerta trasera de la capilla donde se hace catequesis semana por semana, uno entraría inmediatamente a la villa, donde la condición de vida de los niños es la pobreza y marginalidad, conviven sumergidos entre diversas adicciones y violencia familiar y barrial. Una casa en la periferia, abierta para los niños y sus familias para fortalecer su anhelo de seguir adelante. Como la cocinera, que durante años recibió en esta Casa del Niño apoyo escolar, comida, atención médica, y más que nada, cariño. Como la joven que ya se recibió como maestra y que, si las donaciones así lo permiten, pronto hará su curso Montessori, de la mano de esta gente de la Casa del Niño que se han comprometido con niños como ella…

Sala Montessori

Sala Montessori

La pandemia, la soledad, el peligro

El tiempo de la pandemia fue difícil – recién hace un par de semanas pudieron abrir la casa plenamente y recibir de nuevo a todos los niños. Se mantuvieron en contacto – con bolsas de alimentos para las familias, llamados, ayuda durante el largo tiempo del cierre de los colegios. Después de casi dos años, de nuevo brindan desayuno, almuerzo y un espacio pedagógico y lúdico a cargo de un equipo interdisciplinario compuesto por docentes, trabajadora social, psicopedagoga y psicóloga que trabajan en forma individual con cada niño y su familia.

Pasamos, bajo la lluvia inclemente, desde la cocina hacia la Sala Montessori, un paraíso. Hace más de 10 años, impulsado por una voluntaria alemana experta en pedagogía Montessori, implementaron el método Montesssori en la Casa del Niño. La sala – establecida y dotada con apoyo de la Fundación Argentina Maria Montessori, es limpia, con mucha luz y estos rincones con materiales que motivan y animan a los chicos a buscar, descubrir, aprender jugando. Con orgullo, muestran lo que pintaron y armaron. Caras llenas de felicitad, con sonrisas que conquistan.

Estos niños merecen un lugar como esto. Merecen personas como aquellas que aquí trabajan. Merecen una vida digna, una niñez protegida, un futuro…

Casa del Niño Villa Ballester

Es la casa de María

“Verdaderamente María es la que sabe transformar una cueva de animales en casa de Jesús con unos pocos trapos y una montaña de ternura. Y es capaz también de hacer saltar a un chico en el seno de su madre, como escuchamos en el Evangelio. Ella es capaz de darnos la alegría de Jesús. María es fundamentalmente Madre. Bueno, sí, parece que Madre es poca cosa, ¿no?, María es Reina, es Señora. No, paremos un momento: María es Madre. ¿Por qué? Porque te trajo a Jesús.” Palabras del Santo Padre Francisco en la audiencia especial para Schoenstatt en 2014. Aquí en la Casa del Niño, con su renovada ermita a ser bendecida de nuevo el 18 de diciembre, Maria está. No solo en la ermita, no solo en los cuadros en las paredes. Está en los docentes, cocineras, voluntarios, colaboradores…

Seguimos con nuestro recorrido por las salas donde los niños en edad escolar hacen sus deberes escolares, juegan y se ríen. Un momento impactante: ¡en una de las salas encuentro a la señora del taxista misionero Javier! Ella es maestra, ya jubilada y ha encontrado aquí una nueva misión de vida.

Diana nos muestra todo lo que hay, sin ocultar las necesidades…

Casa del Niño Villa Ballester

Ermita


La carpintería y la sala de computación

No solo nos muestra donde hace falta una nueva pintura, mas luz, y todo lo que siempre hace falta arreglar. Habla de la diferencia de los baños ya arreglados y los que aun esperan, o de la puerta de la pequeña oficina de la directora que no cierre.

Pero lo que mas le preocupa, se siente, son dos salas fuera de uso. Con cierta tristeza nos muestra, en el segundo piso, atrás de la gran sala de deporte, la carpintería fuera de uso. El carpintero que la atendía no pudo seguir y mientras tanto murió. Hay herramientas, maquinas – “Pero esto no se puede hacer con voluntarios, hace falta un certificado, por la seguridad.” Aquí, en tiempos anteriores, se arreglaron y se hicieron bancos y sillas de la casa, además se arreglaron las peregrinas de la Campaña. Fue un lugar también donde los padres de las familias encontraron como aportar a la casa que tanto da a sus niños. ¿Hay algún carpintero que quiere ofrecer su servicio?

Hay también una sala con unas computadoras. Sería tan importante ayudar a los niños con la computación, pero hace falta arreglar las computadoras y encontrar una persona que puede ofrecer cursos…


Algunos buscan un lugar mas bonito. Otros lo crean

Algunos buscan un lugar mas bonito. Otros lo crean. Esto es lo que dice una pizarra en la zona de entrada. Aquí lo crean.

Mientras que nosotros hicimos nuestro giro por la casa y hablaron con Tita, Karin y Diana sobre como seguir con historias reales de la Casa del Niño, como ayudar con la recaudación de fondos desde schoenstatt.org, los niños ya comieron su almuerzo y están dispuestos a volver a casa – como cada jueves, con alimentos preparados para sus familias.

Una bolsa, y una media naranja…

Y sonrisas que no voy a olvidar nunca.

Casa del Niño Villa Ballester

Cómo colaborar
Donación via la pagina de la Casa del Niño

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Nombre: Schoenstatt-Patres International
IBAN: DE22 4006 0265 0003 1616 07
BIC: GENODEM1DKM
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