Publicado el 29. septiembre 2017 In schoenstattianos

Róbert Gódány: el sueño de Schoenstatt en Hungría hecho persona

HUNGRÍA, Csermák Kálmán – Movimiento de Schoenstatt en Hungría/Maria Fischer •

En la tarde del 19 de septiembre murió Róbert Gódány, fundador de la Familia de Schoenstatt de Hungría. En Óbudavar, junto al lago Balaton, lugar donde la familia Gódány se estableció después de volver de Austria a principios de los años ochenta, se bendijo el primer Santuario de Schoenstatt de Hungría. Durante su primera visita a Milwaukee, El Padre Kentenich le regaló a Robert Gódány palabras con nuevas perspectivas, culminando con la frase: “mi hogar – o sea Hungría – debería ser de Schoenstatt.” En ese momento no comprendió todo el alcance de estas palabras, así lo dijo él. Lo hizo más tarde cuando asumió la misión de ser instrumento para Schoenstatt en Hungría.

¿Pero cómo?

Ustedes tienen que coger la corriente de amor, dejarse llevar por ella y también ganar a otros con este fin. No tienen que ser muchos…Si ustedes forman un pequeño grupo y conducen esta corriente de amor hacia Hungría…Y luego a Rusia.”

Citado en: Richard und Ingeborg Sickinger, Das Wachstumsprinzip, Wien 2014, S. 166 (El principio de crecimiento, Viena 2014, pág. 166)

 Uno de los compañeros de camino, Kálmán Csermák, escribió sobre Róbert Gódány:

Róbert Gódány nació el 17 de noviembre de 1939 en Budapest. Creció con sus abuelos, que vivían en Dunapentele y quienes lo animaron a estudiar. Ya en su juventud tenía una profunda libertad interior y un fuerte sentido de justicia. Tenía apenas 17 años en 1956, cuando comenzó la revolución húngara y el movimiento de independencia, los cuales apoyó fervientemente, de modo que después de la sangrienta represión por parte del ejército soviético, no hubo otra opción para él que la huida a Austria.

Después de terminar su colegio en Viena, comenzó a estudiar matemáticas y filosofía en la universidad. Se dio cuenta que eran necesarias otras herramientas para llevar al mundo por un mejor camino y comenzó en el año 1959 a estudiar teología. También ese año tomó contacto por primera vez con el Movimiento de Schoenstatt a través del encuentro con la Hermana Aquila, quien estaba a cargo de organizar en Alemania alojamientos para las vacaciones de estudiantes del “Pazmaneums”, el Seminario para sacerdotes húngaros en Viena. Él se sintió inmediatamente tocado por el espíritu que anima a todos los cristianos a aspirar a la santidad. Al mismo tiempo lo movió su curiosidad y en noviembre de 1962 viajó a Milwaukee por unas semanas para encontrarse personalmente con el fundador del Movimiento de Schoenstatt, el Padre José Kentenich, quien vivía y trabajaba allí, después que la Iglesia lo envió al exilio. Durante sus conversaciones, el Padre Kentenich, que quiso conocer muy a fondo la vida de Róbert Gódány,  lo animó a él y a sus amigos húngaros a despertar la conciencia de la Alianza de Amor, de fortalecerla y como comunidad, entregarla a otros. Así, más tarde, pudieron llevar la idea de la Alianza de Amor a Hungría y luego a otros países del este de Europa.

Hacer feliz el uno al otro

En el año 1964, después de reconocer que su vocación no era el sacerdocio, Róbert Gódány terminó sus estudios de teología y comenzó a trabajar como científico. En los años que siguieron ayudó a fortalecer el Movimiento de Schoenstatt en Viena. En agosto de 1966 se casó con Rita Gregorich. Recibió del Padre Kentenich las siguientes palabras para su vida de matrimonio: “¡Háganse felices el uno al otro!”. Desde ese momento trabajaron con otros amigos en la Rama de Matrimonios en Viena. Entre 1968 y 1976 nacieron cinco hijos: Maria, Veronika, Peter, Tamás y Anna.

Fundación de Schoenstatt en Hungría

A finales de los años 70, el matrimonio Gódány se dio cuenta que el amor a su patria, donde comenzaban a surgir corrientes de una mayor libertad, los instaba a regresar con su familia a Hungría. En la fuerza de la Alianza de Amor con María y con la promesa de su amigo el Padre Tilmann Beller, que los visitaría una vez al año, comenzaron en 1980 una nueva vida en la casa que compraron cerca de Óbudavár junto al lago Balaton. En ese tiempo, Robert, que había trabajado previamente como programador, comenzó a trabajar como un simple trabajador en el campo y luego encontró trabajo en la Zánka LPG. Años más tarde pudo poner sus habilidades de programación a disposición de la Iglesia en la diócesis de Veszprém.

Gracias a su relación con los jóvenes católicos de Veszprém y sus familias y la colaboración del Padre Tilmann Beller, pudo ser fundada la Familia de Schoenstatt húngara en el año 1983. Desde 1985 se organizaron jornadas de verano para matrimonios en la casa de los Gódány en Óbudavar, donde se unió el trabajo espiritual para matrimonios con la vacaciones familiares.

Róbert Gódány tuvo siempre iniciativas, actividades y la idea de plasmar el mundo. En las dos primeras legislaturas posteriores al cambio político, apoyó como alcalde a los habitantes de la población de Óbudavár. La Academia de Pedagogía Familiar, fundada en 1992, desempeñó un importante papel en el período posterior al cambio político en Hungría. Junto a su esposa Rita y otros siete matrimonios, asumió el cargo de director del Movimiento de Schoenstatt en Hungría cuando el Padre Tilmann Beller se tuvo que retirar. En 2012 se publicó la versión húngara de las oraciones del Padre Kentenich en Dachau, el Hacia el Padre, lo que permitió entender la espiritualidad de Schoenstatt en su totalidad.

En los últimos años se dedicó a su gran familia con veintitrés nietos.  La mayoría de ellos vive cerca y Róbert buscó el simple y sencillo amor de la familia, retirándose algo de la vida de la comunidad de Schoenstatt, que ha crecido con gran rapidez.

Agradecemos  a la Madre y Reina de Schoenstatt por la fecunda y rica vida de Róbert Gódany.

Fuente: Csermák Kálmán / Movimiento de Schoenstatt de Hungría

 

“En lugar de coronas de flores”, un recuerdo personal

Un encuentro en Schoenstatt al inicio del primer Encuentro Europeo de Familias.

Yo fui a recoger al matrimonio Gódány y al obispo húngaro para las familias al aeropuerto. Recuerdo muy bien con cuánta atención Robert Gódány interrumpía la animada conversación entre ellos tres, para dar un resumen en alemán o simplemente para conversar.

Luego pude observar, cómo llevó al obispo al Santuario Original… Alguien ardía interiormente de tal manera por ese pequeño santuario, que este obispo, que venía por primera vez a Schoenstatt, no pudo hacer otra cosa que arrodillarse emocionado…

Un helado día de febrero a finales de los años noventa, viajé con Robert Gódány, en un auto destartalado y en un viaje tan aventurado, como nunca antes y nunca más lo he vivido. Fuimos desde Viena a Óbudavár, a través de calles nevadas y congeladas, en las que había más carretas tiradas por caballos que autos aunque estos últimos corrían a una velocidad impresionante. Él me contó sobre la historia de Hungría vinculada a los lugares por los que pasábamos.

Yo recién había terminado la universidad, había estudiado intensamente la historia de la Revolución Húngara– 1848, 1956, 1989 – y allí me encontraba yo con alguien que amaba, vivía y representaba esta historia de libertad de su patria. Patriota sin ser nacionalista,  húngaro total, profundamente arraigado en la historia, la poesía, la literatura de su país y al mismo tiempo con una amplia visión del mundo.

Me  ha quedado como un recuerdo profundo lo que él dijo sobre el  Santuario Hogar, sobre Schoenstatt en los hogares y en los corazones de las familias húngaras…Y en algún momento formulé en mi interior la frase: el sueño de Schoenstatt en Hungría es una persona y ella se llama Róbert Gódány.

 

Original: Alemán 27/9/2017. Traducción: Tita Andras, Viena, Austria

Fotos: Movimiento de Schoenstatt de Hungría

Entrevista con Rita y Róbert Gódany en: (idioma Alemán) Richard und Ingeborg Sickinger, Das Wachstumsprinzip, wien 2014, S. 163 ff

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1 Responses

  1. ¡Emocionante! Tengo la misma edad de Robert y viví intensamente aquella revolución sangrientamente sofocada en 1956: en mi curso del colegio secundario tenía una compañera húngara con la que compartíamos diariamente aquellos momentos históricos.
    Gracias por publicar tan hermosa biografía, contagia el amor a la propia patria, el amor por Schoenstatt en la propia tierra, tal como lo vivió Robert.

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