Publicado el 10. diciembre 2019 In Proyectos

En torno a la mesa, o cuando la jefa de personal se subió a la escalera

ALEMANIA, María Fischer •

Debió haberse sacado un selfi, pero, aunque no lo hizo, uno puede perfectamente imaginarse la cara de este director general que un se dirigía a su oficina, ya que ese día llegaban importantes inversionistas, pero que al llegar se encontró con que, subida en lo más alto de la escalera, no estaba una persona del área de mantenimiento, sino la jefa de personal con un foco en la mano. Ante el atónito «¿Qué hace usted ahí?» del director general, la respuesta que recibió fue un simple «Cambiando los focos, porque hoy vienen los inversionistas y aquí todo tiene que estar bien claro”. —

Esa fue una de las tantas historias que se compartieron el último fin de semana de noviembre en la sede de Schoenstatt en Memhölz, en el contexto de los encuentros “En torno a la mesa», en los que participaron empresarios y ejecutivos de Alemania, Suiza y Austria. El programa está formado por las mismas observaciones, preguntas y experiencias que el viernes por la tarde escribieron en coloridas tarjetas de moderación. Los signos de interrogación que se dibujaban en los ojos de los que venían por primera vez se fueron convirtiendo, con el correr de los días, en exclamaciones para decir «¡Así es!»

Un coloquio, un método de moderación made in real life (basado en la vida real). La vida real como tema. De ningún modo «puro cuento», sino un procedimiento que el P. Kentenich dejó como legado al Movimiento de Schoenstatt: auscultar las voces del tiempo y del alma como fuente para saber qué es lo que auténticamente está ocurriendo.

 

Valor agregado: probar uno mismo experiencias afortunadas. Funciona

Este programa no consiste solamente en un intercambio de relatos. Por ejemplo, un notario que desde hace poco trabaja de manera independiente, al empezar el encuentro comentó que este programa le sirvió para organizar mejor las responsabilidades dentro del despacho. Resultados: más eficiencia y menos roces. «Esto también se puede aprender en un seminario de manejo de personal, pero la diferencia es que aquí, en este caso, todo proviene de la vida real», fue el argumento que usó para justificar su presencia en la próxima edición del “En torno a la mesa». Para reforzar esto aún más, alguien en la ronda añadió: «Yo escuché su caso la otra vez que estuve y me di cuenta de que eran los mismos desafíos que tenía en un grupo de voluntarios del que soy responsable. Entonces, decidí adoptar sus propuestas a mi caso y funcionaron muy bien, todas».

La idea de la directora de una institución caritativa también permitió corroborarlo. Tres empleadas estaban próximas a jubilarse, lo que les causaba una cierta tristeza que se reflejaba en sus caras. Todo esto cambió gracias a que les pidió que escribieran un artículo sobre sus años de actividad. No solamente hicieron eso, sino que además se entusiasmaron escribiendo por qué habían adoptado esa profesión. «Esto dio para casi un libro y, además, generó un ambiente de agradecimiento y alegría en toda la institución «, afirmó la dirigente.

«El fin de semana ha sido intenso, con muchas impresiones. Nos alegramos de darnos cuenta de que en vez de que contratar coaches para la empresa, nos conviene empezar nosotros mismos a cambiar», fue uno de los comentarios.

 

Melanie y Ulrich Grauert, Ebikon, Suiza, coordinadores de la IKAF

Consensos básicos, amor necesitado, perfeccionistas creativos

En torno a la mesa está sentado un gran expertise, ya sea en pedagogía y comunicación kentenijiana, o en coaching, en dirección de empresas, o bien en sustentabilidad y hasta psicografía (no había nadie que no conociera DISC).

Finalizada la exposición sobre una «mesa redonda» entre los dirigentes de una empresa multinacional, se dio un intercambio sobre los consensos básicos indiscutibles, uno de los principios claves del modelo de comunicación kentenijiano. «A partir de unos, quizá pocos, consensos básicos indiscutibles, puede cada uno bailar a su ritmo«. Siempre que algo nuevo arranca – ya sea un movimiento, una empresa o un grupo – hay un proceso de definir unos ciertos consensos comunes básicos que distinguirán a este nuevo emprendimiento. Esta etapa original de negociación y flexibilidad es única e irrepetible. Estos consensos básicos recién así obtenidos, servirán tanto de criterios de identidad como de selección. Pero deben ser solamente estos, no hay necesidad de “dogmatizar” más formas y normas. En otras “etapas blandas” pueden o bien mantener estos consensos básicos o bien cambiarlos. Lo que no se puede es estar permanentemente discutiendo los principios, de otra manera se caerá en un narcisismo que conducirá a la ineficiencia y a la falta de credibilidad. Son necesarias las definiciones que servirán tanto a los que ya están en esta comunidad así definida como a aquellos interesados en participar de ella, y hay que animar a decisiones.

Luego alguien compartió la historia de un cocinero que vivía regañando a sus empleados, hasta que terminaban por renunciar. «Está trabado en la fase de amor necesitado», fue la conclusión que se sacó. Esto viene de la escuela kentenijiana, que afirmaba cosas como: «hay personas que no son capaces de trabajar en equipo debido a una profunda insatisfacción anímica que los vuelve incapaces de amar o sentir empatía. » O también: «Uno puede soportar esto, sólo si está saturado o empapado en el amor».

¡Y los perfeccionistas creativos! La sola descripción de lo que hay en estas palabras sobra como para relajarse.

 

P. Peter Locher

¿Tienen las experiencias de un terciado para futuros Padres de Schoenstatt algo que decir a los empresarios?

El Padre de Schoenstatt Peter Locher fue invitado el sábado por la tarde a compartiera sus experiencias con el P. Kentenich, particularmente durante el «Terciado de Milwaukee». Ya era mucho más que en un conferencista, era un miembro más de la mesa redonda. Así es como debe ser, de acuerdo al consenso básico del encuentro «En torno a la mesa», organizado por el IKAF.

«De vez en cuando es necesario participar de ambientes laborales para no quedarse solamente en un ámbito puramente espiritualista», afirmó el P. Locher.

El P. Locher intentó vincular todo el tiempo la experiencia de la formación recibida del P. Kentenich en Milwaukee con la situación de los empresarios.

Ya fuere mediante la sugerencia de un ritmo de alternancia racional entre tiempo de trabajo y descanso (quisieran o no, los padres en el terciado tenían los jueves y los domingos libres, ¡y los jueves estaba recomendado huir de ahí!) como también otra frase: «Todas las personas que se dedican a la formación de una comunidad o un equipo necesitan una meta, una finalidad y los medios para lograrla».

El terciado consistió en saber lo que correspondía y lo que no en la elaboración de la constitución de la naciente comunidad de los Padres de Schoenstatt. Trabajó de manera autobiográfica y con esto consiguió la identificación total de los jóvenes con la incipiente comunidad que ellos estaban formando.

El consejo que el P. Kentenich dio a los futuros sacerdotes que trabajarían con jóvenes y que aún no hablaban inglés fue: «crear vivencias y mantener un vivo contacto», y sirve también para el trabajo con empleados: las experiencias y las ideas no esperaron de ningún modo a que terminara la charla, sino que surgieron de inmediato, para alegría del conferencista.

 

En las cuestiones específicas, adentrarse con base en una alianza.

Algunos de los testimonios de la evaluación del domingo por la mañana podrían resumirse en estas vivencias:

«Uno no puede rezar para que los empleados se alejen, a veces hay que involucrarse.» Fue una de las «enseñanzas» de la conferencia sobre los consensos básicos.

«No aprendimos contenidos, sino un método «, dijo un matrimonio que vino por primera vez. Al principio era sorprendente para ellos, pero con el pasar de las horas ya estaban como “desde siempre trabajando así”.

«Voy a implementar un cuaderno de observaciones en el trabajo», dijo alguien que había asumido un nuevo puesto gerencial.

«Así debería ser la Iglesia del futuro, en las cuestiones específicas, adentrarse con base en una alianza.»

Alianza es a nivel personal lo que los consensos básicos indiscutibles son a nivel de valores y metas. Así de simple. Cuando eso ocurre, la jefa de personal sube a la escalera y cambia el foco antes de que lleguen los inversionistas.

 

Fotos: Grauert, Fischer, Strutz-Winkler

 

Contacto:  [email protected]

Original: alemán, 07.12.2019. Traducción: Juani Villaraza, Paraná, Argentina / es

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