Publicado el 2016-06-27 In Santuario Original

Nuevamente hay inundaciones en el Santuario Original – y una maravillosa solidaridad

Por P. Egon M. Zillekens y Maria Fischer •

Aún están vivas en la memoria las imágenes de la inundación en torno al Santuario Original y la valiente acción de rescate de Mons. Dr. Peter Wolf – y nuevamente el Wambach (NT: uno de los esteros que pasa por Schoenstatt), se sale de su cauce el sábado 25 de junio, luego de fuertes lluvias, pero esta vez la inundación es mucho más fuerte. En cuestión de minutos, un caldo viscoso color marrón que se sale del Wambachtal, corre a torrentes por los caminos que conducen al Santuario Original – delante de la casa antigua el agua llega a las rodillas y fluye también ingresando al Santuario Original, hasta la grada que lleva al altar… Un par de personas que rezan dentro son sorprendidos por el agua y se asustan tanto, que no saben cómo salir. «¡A sacarse los zapatos y a caminar por el agua!» Muchos caminan por los alrededores durante todo el día descalzos y en pantalones cortos, y tratan de hacer algo, dentro de lo posible. .

Llegan los bomberos con más de 30 hombres y todos tienen bastante quehacer.

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Un metro de agua en el sótano de Marienau

También Marienau fue golpeada duramente. Al comedor, la cocina, las salas del personal y a los lugares de descanso llega de pronto, mucho más rápido de lo imaginable, un metro de agua fangosa. “Entró por las ventanas», dice el Rector Egon M. Zillekens, «por la puerta, por todos lados. Uno que se encontraba allá abajo alcanzó a arrancar justo a tiempo. Pudo haber sido aun mucho peor…” Cuando los bomberos sacaron el agua, había 20 cm. de fango por todas partes.

Esto es solidaridad

Las hermanas de la Central de Peregrinos ofrecieron como una primera y espontánea ayuda, el alojamiento que fuera necesario para los huéspedes de Marienau. Y luego se produjo una sorprendente y maravillosa ola de solidaridad – hermanas de Schulungsheim y de la Mutterhaus aparecieron para ayudar a limpiar Marienau. Igualmente llegaron hermanas del Movimiento de peregrinos. Esto es algo que cala hondo.

También los peregrinos que llegaron al Santuario Original para participar de la misa, y que se encontraron de pronto delante del barro y del agua, simplemente se pusieron a ayudar.

Mancharse con el barro del camino

Y ahora vemos a nuestro bello, radiante y blanco  Santuario Original rodeado por olas de sucias aguas color marrón. «Invicta en el huracán…», canta Schoenstatt desde hace decenios a lo largo y ancho del mundo. Y aunque en primer término esto se refiere a la Santísima Virgen, también lo podemos aplicar al Santuario Original. Pero todavía hay más…

Un corazón misionero, dice el Papa Francisco en Evangelii Gaudium,  «se hace «débil con los débiles […] todo para todos» (1 Co 9,22). Nunca se encierra, nunca se repliega en sus seguridades, nunca opta por la rigidez autodefensiva. Sabe que él mismo tiene que crecer en la comprensión del Evangelio y en el discernimiento de los senderos del Espíritu, y entonces no renuncia al bien posible, aunque corra el riesgo de mancharse con el barro del camino» (EG 45).

El Santuario Original, nuestro bello Santuario Original, y nuestra Marienau ensuciados con el barro de las calles (o del Wambach). Poco después del Jubileo del 2014 dijo el Obispo Dr. Michael Gerber:

“La hora del nacimiento de Schoenstatt se realiza aquí en el santuario, y se realiza también, un poco más tarde, en lugares muy diversos. Exagerando un poco, podemos decir: Schoenstatt nació en el barro. En el barro de las trincheras de Verdún, de Merville y Cambrai; en el barro de las plantaciones en el musgo de Dachau. Creo que de vez en cuando nos hace bien a nosotros, que vivimos en tiempos pacíficos, ir a tales lugares, como una práctica espiritual, para no perder de vista la inmundicia y el barro que allí reinaba, tanto en las ropas como también en las almas… El camino de la fundación conduce en línea recta hacia el lodo.”

Y la Alianza de Amor no solo resiste el barro, sino que crece en él…

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Fotos: Zillekens

Original: alemán. Traducción: Susana Llorente, Pilar, Argentina/Ventura Torres, Santiago, Chile

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5 Responses

  1. Holanda esta bajo el nivel del mar y sufre de serias inundaciones, pero lo resolvieron haciendo canales con exclusas paralelos a los cursos de los ríos que se desmadran y otros estratégicos y con eso evitan las inundaciones en la zonas bajas. Quizás esta sugerencia sirva.

  2. Qué pena, por un lado, ver inundado nuestro Santuario Santo, sino todos los lugares que tantas veces he visitado. Pero recuerdo también las palabras de nuestro Padre Fundador en Dachau. Apenas si rozaron mis pies la inmundici de ese lugar de muerte y de horror. Asi también. El barro pudo manchar el piso del Santuario y de los que ayudaron con sus almas puras a que quedara nuevamente como la tierra inmaculada de Schönstatt. La Mater queda siempre Reina y Victoriosa. Saludos de Ma.Pi . LAF/ Ecuador

  3. Es realmente penoso ver de esta forma el Santuario original. Pregunto: El origen de las inundaciones cua´l es? No puede subsanarse?

    • Lo dice el artículo: lluvias torrenciales, superiores al término medio. Desborde del arroyo lindero al Santuario. Hay que recordar que el Santuario y su entorno está en lo más bajo del valle de Schoenstatt. Ahora la Mater quiso compartir la suerte de tanta gente que sufre inundaciones históricas, tanto en la Argentina, con pérdidas multimillonarias, como en otros países. Ella es verdaderamente solidaria y nos invita a la solidaridad…

  4. Después de tanta discusión liviana sobre si la puerta de Santuario había quedado linda o fea, nos viene muy bien el barro. Tiene razón el obispo: Schönstatt nació en las trincheras. Lo digo como descendiente de familiares de soldados que murieron en Verdún, pero también con todo el amor que le tengo a Schönstatt.
    Nora Pflüger Totti Garat, La Plata, Argentina.

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