Publicado el 18. agosto 2019 In Alianza solidaria con Francisco

Un Tereré con el Papa… a cuatro años de prestarle un servicio a él

ALIANZA SOLIDARIA CON EL PAPA FRANCISCO, Horacio Chávez •

En la visita del Papa Francisco a Paraguay en el año 2015, nos tocó servir a los peregrinos que acudían a su encuentro en el Hospital Pediátrico de Acosta Ñu.  Lamentablemente en esa visita, solo alcanzamos a verlo de manera fugaz, y quedamos con esas ganas de estar un momento con él. Cuatro años después y luego de haber transformado el “equipo de baños” de entonces en un grupo de familias de Schoenstatt al servicio de la pastoral de novios en Tupãrenda, llegó el tan anhelado momento.

tereré con el Papa

Esperando

En este año 2019 recibimos el gran regalo y la bendición de Dios y la Mater de poder viajar a Europa en familia, visitando varias ciudades y con destino final en el Santuario Original en Schoenstatt, en el contexto de una peregrinación de Paraguay con motivo de los 100 años de “Hoerde”.

Entre las ciudades por conocer estaba, por supuesto, Roma y coincidimos que estaríamos el miércoles 7 de agosto para la audiencia del Papa Francisco. Para ello, previamente en Paraguay, intentamos conseguir algún lugar para estar un poco más cerca del Papa, pero no fue posible.

Llegamos a Roma el martes 6 de agosto por la tarde, nos dirigimos con mi esposa Johana y mis hijas Anna Paula y Betharram, al Vaticano para tratar de conseguir alguna información sobre la audiencia del miércoles.

Nos enteramos así que, durante agosto, el Papa la realiza en el Aula Pablo VI y el horario de apertura de los portones es a las 7:30 h.

El momento de escuchar el grito de los Chavez

¿Y la chipa y el mate?

El miércoles 7 de agosto, bien temprano fuimos rumbo al Vaticano y llegamos a las 5:45 h aproximadamente. Formamos una fila y esperamos aproximadamente una hora y media para ingresar y ubicarnos al pie del pasillo de acceso del Papa al aula. A las 9 h puntualmente, Francisco ingresó al lugar iniciando su recorrido de saludos y donde los fieles se van agolpando hacia el pasillo central.

Iba saludando y llegó frente a nuestro sitio. Le grito “Papa, somos de Paraguay” y él se acerca con mucha humildad, me saluda y me dice: “¿Y la chipa y el mate?”. Le digo, gritando de emoción, “No tengo, Santo Padre, pero sí tenemos tereré”. Él me contesta “Vamos a tomar” y esperó un tiempo enfrente, pero me fue imposible alcanzar el termo y la guampa (N.R: En Sudamérica, la cuerna del animal vacuno usada como recipiente o vaso para beber), por la cantidad de gente que me aplastaba con manos y cuerpo.

Al retirarse, en vista de que no lo pude invitar, me miró a los ojos y me dijo “Dios te bendiga”.

Fue un momento de cielo y lloramos con mi familia. Inició la audiencia en todos los idiomas y al finalizar dio la bendición.

Compartiendo un tereré

Al salir nuevamente del Aula, iba un poco más apurado, le vuelvo a gritar “Papa, el tereré”, y en ese instante, escucha mi voz y detiene la marcha. Me dice “Siii, lo tenés” y se lo paso para que tome. Así fue como el Papa Francisco compartió un tereré con nosotros.

Damos gracias a Dios y a la Santísima Virgen por el regalo del viaje, pero más agradecidos por compartir momentos de cielo. Francisco se quedó un tiempo enfrente nuestro, y mi señora le pidió una bendición para Paraguay. Lo hizo y también bendijo a nuestra familia.

¿Qué podemos hacer para enriquecer a los demás?

Al final de la audiencia, el Papa Francisco había dicho:

Todo nuestro es el Evangelio, que manifiesta el poder del nombre de Jesús que hace maravillas. ¿Y qué tenemos cada uno de nosotros? ¿Cuál es nuestra riqueza, cuál es nuestro tesoro? ¿Qué podemos hacer para enriquecer a los demás? Pidamos al Padre el don de un recuerdo agradecido, al recordar los beneficios de su amor en nuestras vidas, para dar a todos, el testimonio de alabanza y gratitud. No olvidemos: la mano siempre extendida para ayudar al otro a levantarse; es la mano de Jesús la que a través de nuestra mano ayuda a otros a levantarse.

Entre los baños del hospital de niños en 2015, el servicio pastoral a los novios y el tereré con el Papa el 7 de agosto de 2019, hay un gran “Magnificat”, hay un gran ciclo de extender la mano en servicio desinteresado. Todo nuestro es el Evangelio.

 

Texto completo de la catequesis en la audiencia general, 07.08.2019

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