Publicado el 16. agosto 2019 In Santuario Original

El Santuario es una misión, siempre

SANTUARIO ORIGINAL, Maria Fischer •

“El Santuario es una misión, siempre” – la frase del padre Juan Pablo Catoggio, Superior General de los Padres de Schoenstatt, en la introducción, queda en el aire y en el corazón durante una celebración multilingüe y sencilla, que reunió en la tarde del 15 de agosto, fiesta de la Asunción de la Santísima Virgen, a una pequeña multitud de muchos países e idiomas, bajo la suave llovizna del verano alemán. El santuario es una misión, siempre – y lo es especialmente, cuando se trata del Santuario Original, cuyo nuevo rector, el padre Pablo Pol, asumió en dicha celebración su cargo y su misión. —

Le acompañaron en este momento no solo muchos hermanos de su comunidad, de su patria Argentina y su querida Nigeria, de Congo y Burundi, sino también su madre y su hermano menor, y muchos schoenstattianos de Chile, Paraguay, Alemania, España y Brasil.

La transición, entre la sorpresa y unos regalos especiales

Es un momento de tránsito. Después de cinco años, el P. Antonio Bracht, de Brasil, miembro del Consejo General de los Padres de Schoenstatt y Asistente espiritual de la Federación de Mujeres, dejó el cargo de rector del Santuario Original, y lo asumió el P. Pablo Pol, de Argentina, ecónomo general de su comunidad. “El encontrarme aquí en este momento es una sorpresa para mí, que no esperaba al llegar a Alemania hace unos meses”, admitió en su saludo breve pronunciado en español e inglés.

Hubo un momento de agradecimiento sincero al P. Antonio Bracht, con palabras, con gestos, y un regalo especial: una teja del Santuario Original (sí, una de estas famosas de la renovación del techo hace muchos años, que en aquel tiempo fueron enviadas a tantos santuarios en construcción); y una piedra del interior de la pared lateral – donde estaba la chimenea y donde, en otra renovación, se depositaron miles de cartas en papel y miles más guardadas en un pendrive.

El Santuario es una misión, una misión para los que tienen el don de vivir en su cercanía, don que se hace tarea para tantos que no siempre o nunca puedan llegar hasta él. “¿Estabas en el Santuario Original?”, me pregunta Catalina Hutt, de Costa Rica, al ver una foto del momento en Instagram. “Sí, una visita fugaz, directamente desde la oficina en Colonia…”. – “No se te olvide rezar por nosotros”, me contesta. Como tantos y tantos más. “Presenté mi celular a la Mater, adentro los tengo a todos ustedes”, le dije. “Me voy en tu celu…”, respondió. El Santuario es misión, siempre.

Todos juntos para el Santuario Original

Simbólicamente, el P. Antonio Bracht entregó la llave del Santuario Original al P. Pablo Pol. Es una llave pequeña, para un santuario pequeño. Tan pequeño que siempre queda chico; tan pequeño que ya entre los primeros congregantes hubo quienes pensaron derrumbarlo para regalarle a la Mater una iglesia más grande; tan pequeño que a veces hay que recordar que es lo más santo y lo más importante que tenemos en Schoenstatt. Por eso, nuestra colaboración para el Santuario Original es mostrar y demostrar, vital y apostólicamente, que ese pequeño lugar es nuestro hogar común y nuestra fuente de gracias específica. Sin el santuario no somos ni podemos actuar como Familia del Padre, ni como Movimiento apostólico al servicio de la Iglesia y de la sociedad.

El P. Pablo Pol expresó claramente su deseo de que todos colaboremos para hacer brillar nuestro Santuario Original, en este lugar y en todo el mundo, entre los que lo visitan como peregrinos, físicamente, y los que lo hacen espiritualmente. “Me voy en tu celu…”.

Después de la celebración, todos fueron invitados a un encuentro con algo para cenar en la Casa de Peregrinos. Antes, el P. Pablo saludó personalmente a muchos; lo mismo hizo el P. Juan Pablo Catoggio. Pronto se dio un saludar y compartir entre los presentes, que fue aumentando, cuando aparecieron personas de Argentina y Alemania, que se encontraron hace unos meses en la JMJ en Panamá, los participantes de la Jornada de Hoerde, de España, y una peregrinación de Paraguay que llegó justo en ese momento.

El Santuario Original es una misión, una misión internacional, una misión para todos y para siempre, tal como se ha grabado de nuevo en el corazón, esta tarde, al escuchar en el Santuario las palabras del Acta de la Fundación:

 

¿Acaso no sería posible que la Capillita de nuestra Congregación al mismo tiempo llegue a ser nuestro Tabor, donde se manifieste la gloria de María? Sin duda alguna, no podríamos realizar una acción apostólica más grande, ni dejar a nuestros sucesores una herencia más preciosa que inducir a nuestra Señora y Soberana a que erija aquí su trono de manera especial, que reparta sus tesoros y obre milagros de gracia. Sospecharán lo que pretendo: quisiera convertir este lugar en un lugar de peregrinación, en un lugar de gracia, para nuestra casa y toda la Provincia alemana y quizás más allá. Todos los que acudan acá para orar deben experimentar la gloria de María y confesar: ¡Qué bien estamos aquí! ¡Establezcamos aquí nuestra tienda! ¡Este es nuestro rincón predilecto! Un pensamiento audaz, casi demasiado audaz para el público, pero no demasiado audaz para ustedes. ¡Cuántas veces en la historia del mundo ha sido lo pequeño e insignificante el origen de lo grande, de lo más grande! ¿Por qué no podría suceder también lo mismo con nosotros?»

Peregrinos de Paraguay llegando a Schoenstatt, 15.08.2019

Etiquetas: , , , , , , ,

2 Responses

  1. Felicitaciones Padre Pablo!!!!! Merecido regalo!!!! Te extrañamos muchísimo en el Santuario del Centro, mil gracias por tus Chispazos, los disfrutamos mucho!!!! Es como tenerte más cerca!!!!

  2. Sólo una Madre como MARÍA puede DARNOS lo más excelso!!! Si HIJO Jesús Salvador y Rey de Reyes!! Y bajo su Manto Sagrado cibijarnos a todos sus hijos del mundo para recibir este Espíritu de Jubileo!!!! Muchas gracias querida Mater!!! Ramonita Caravaca de ASUNCIÓN PARAGUAY

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *