Publicado el 18. abril 2019 In Iglesia - Francisco - Movimientos

Arde Notre Dame, arden los corazones de amor a la Iglesia

FRANCIA, María Fischer •

Lunes 15 de abril, lunes de Semana Santa. Las fotos y las noticias recorrieron el mundo cuando, alrededor de las 19:00 h, las llamas de un incendio infernal amenazaron a uno de los santuarios más emblemáticos de Francia, de Europa y de toda la Iglesia: Notre Dame, en París, estaba ardiendo. No solo los católicos sufrieron susto y dolor, sino que también cristianos de otras confesiones, gente de otras religiones y ateos se unieron en la solidaridad de la tristeza e impotencia al ver el tesoro medieval, la historia de todo un pueblo y el lugar de siglos de oraciones, ser consumido por las llamas. Mientras tanto, un video se hizo viral, un video que mostraba gente joven cantando el Ave María.—

“Notre Dame no se ha caído. La venerable estructura gótica soportó el caos del fuego y custodió el área del santuario”,

se lee en el texto de autor desconocido, repartido por Marinés Crivelli, de Buenos Aires.

“Un rosetón no soportó la destrucción, pero las demás vidrieras aún cantan la victoria de la luz sobre las tinieblas.

Dos tercios del maderamen ya no están. La aguja cayó sobre el presbiterio, pero sus cenizas protegieron el altar, que sigue intacto en medio de la nave central.

El órgano, se ha ido. Habrá que rehacerlo pieza por pieza.

Todo dentro de ella está oscuro, lleno de humo y cenizas, pero los candelabros y el cirial están intactos, esperando el Aleluya de la Resurrección.

Al fondo, imponente, brilla la cruz, como signo de vida.

Notre Dame será reconstruida. Probablemente algunas zonas aún están en peligro por su fragilidad después del desastre, pero será reconstruida, lavada, purificada y, una vez más, consagrada como un templo santo del Señor.

Así también la Iglesia”.

Las fotos de la nave de la catedral bajo el cielo abierto, llena de escombros negros, duelen. Pero en medio de toda la destrucción brilla la cruz dorada… La imagen más bella de esta Semana Santa, de esta Pascua en un tiempo de la Iglesia que parece caer bajo los escándalos de abusos sexuales, de poder y de conciencia.

Ave María

Horas más tarde, después del incendio, los habitantes y turistas que visitan París se unieron en oración por Notre Dame en las calles de la capital francesa. Frente al monumento devastado por las llamas, algunos se arrodillaron y unieron sus manos en súplicas silenciosas. Otros cantaron con la mirada fija en un cielo anaranjado repleto de un denso humo. Decenas que se convocaron espontáneamente cantaron el himno.

Muchos llevaban imágenes de la Virgen. En primera fila, en un video transmitido por varias agencias, se vio una Virgen Peregrina de Schoenstatt. Schoenstattianos de Paraguay, Alemania, Venezuela y Argentina lo vieron, emocionados y se unieron en oración. Notre Dame es más que paredes. Es el corazón de Francia, es un santuario, y las llamas que le destruyeron grandes áreas encendieron, reencendieron el alma mariana de este continente europeo que tantas veces parece olvidar sus raíces. Y la Virgen Peregrina, que llegó desde el continente donde un José Kentenich fue a buscar aliados, está allí.

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1 Responses

  1. Todos somos parte del Cuerpo Místico de Jesús que es la Iglesia que debe ser reconstruida, y que hoy se nos muestra a través de Notre Dame.

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