Publicado el 2016-10-18 In Dilexit ecclesiam, Iglesia - Francisco - Movimientos

El jubileo que me ha pedido la Mater

ROMA-CUBA,  P. Rolando Gibert Montes de Oca Valero •

No me había enterado de que había un Jubileo Mariano. Lo supe porque un amigo me invitó. Entonces pensé: la Iglesia le quiere hacerle un regalo a la Mater… pero Ella seguro nos dará algo mejor y comencé a preguntarme cuál sería la riqueza, el don que la Madre nos querría regalar…

A propósito del jubileo, unos amigos del Camino Neocatecumenal me invitaron a una “Celebración Sinfónico Catequética”. Se trataba de una obra musical titulada “El Sufrimiento de los Inocentes”, dedicada al pueblo judío, pero también a todos los inocentes víctimas de injusticias o desastres naturales. La obra, que recreaba la Pasión, Muerte y Resurrección del Señor, tuvo su punto culminante cuando mediante la música y el canto fuimos invitados a acompañar a la Virgen al pie de la Cruz, cantando todos a una voz con la sinfónica y el coro: “María Madre de Dios”.

María y el dolor ante la Cruz

Al día siguiente, la Vigilia se desarrolló en la Plaza de San Pedro y comenzó con el testimonio del Arzobispo de Alepo, el pastor de una iglesia y un pueblo probados en el dolor. Para mí fue impactante escuchar a este hombre hablando de esperanza y pidiendo oraciones por su grey: he aquí el segundo signo.

Inmediatamente después, como para acompañar este dolor llegó la Madre. Vino con sus hijos que hicieron una extensa procesión de imágenes de diversos santuarios del mundo. Encabezó este camino Nuestra Señora de Pompeya, tan querida e inspiradora, luego la Virgen de Coromoto, de Venezuela; la Guadalupana desde México, la del Pilar de Zaragoza, una desde Vietnam, Fátima, Lourdes, Chiquinquirá desde Colombia… y tantas…

161018-jubileo-mariano-08¿Dónde está la MTA?

Me faltaba una representación de nuestra MTA, me parecía bella, pero incompleta aquella procesión. Falta la tierra cálida y familiar… Por mi parte, ondeo una banderita de Schoenstatt y busco, busco… Se ve a María Auxiliadora, la Virgen del Líbano, la de Suyapa desde Honduras, la Aparecida, la de Luján… y detrás otro grupo de argentinos, lo sé por la bandera, portan un estandarte del “Santuario María del Rosario de San Nicolás”. Son un sacerdote y algunas laicas que traen en sus manos… sí, una Cruz de la Unidad, ahí va la Mater. Me lleno de alegría y grito ¡Schoenstatt! , ellos me miran y voceamos a coro Schoenstatt, Schoenstatt…

Luego llegó el Papa para rezar con todos el rosario. Casi al final mi teléfono no deja de vibrar, me inquieta, tal vez sea alguien que necesita esta oración… era el correo electrónico con una secuencia de fotos que evidenciaban los destrozos del huracán Matthew en la querida parroquia de Maisí, al extremo este de la isla de Cuba. El dolor y María: era claro el mensaje. Mi rosario entonces se convierte en contemplar estas imágenes y pensar en tantos a los que ahora solo les queda la vida y el anhelo de poder reconstruir… Detengo entonces mi mirada en una imagen de María, con la certeza de que está con ellos y experimento paz.

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Alianza con ellos y por ellos

El domingo, en la celebración central del Jubileo, el papa Francisco nos invitó a agradecer a Dios conscientes de que todo cuanto tenemos es don, y al final, en la alocución previa al Ángelus pidió oraciones por las numerosas víctimas del huracán en Haití.

Aquí completé el mensaje: El jubileo que la Mater quiere de nosotros debe ser una vivencia de la Alianza de Amor, que nos lance al servicio de los que más sufren: Alianza con ellos y por ellos. “Schoenstatt en salida” debe tener sabor a compromiso y a entrega en favor de tantos que pasan ahora por la prueba del dolor.

Por amor a mi Cristo y a mi Mater: ¿Qué estoy haciendo por ellos?

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El Papa Francisco en la Vigilia – texto completo

Homilía en la Misa del Jubileo Mariano

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1 Responses

  1. Nora Pflüger Totti dice:

    ¡Bien por este artículo! Aunque por dentro lo tengamos claro, nunca está de más recordar públicamente que nuestra devoción a la Mater y nuestra preocupación por los inocentes que sufren no son incompatibles.
    Nora Pflüger Totti, La Plata, Argentina

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