cuidado

Publicado el 2021-07-26 In Schoenstatt en salida

“He consagrado mi vida al cuidado de personas mayores desde hace 30 años”

CHILE, Equipo Editorial de la Revista Vínculo •

El Hogar para Ancianos San Pablo Apóstol, de la Fundación Alfonso Pacheco Berrios, es dirigido por Nancy de la Luz Farías Valenzuela. Es una fundación sin fines de lucro y el nombre de la fundación es en memoria de su esposo, quien falleció ya hace un tiempo atrás. Pertenecen al segundo curso del Instituto de Familias de Schoenstatt, Victoria del Padre. Nancy ingresó al Movimiento al terminar su enseñanza secundaria a la juventud universitaria de Bellavista. Como matrimonio participaron en la Familia de Nuevo Belén, fueron jefes de la rama de matrimonios. En la actualidad vive en Concepción. —

¿Cómo surge este proyecto, involucra también a la familia?

cuidado– Al quedar mi marido sin trabajo, nos trasladamos a vivir a Concepción, nos costó mucho encontrarlo, mi marido enfermó, yo rogaba a la Mater con fervor, casi con desesperación, que pudiera encontrar trabajo. Tuve un sueño precioso en el que la Mater me pedía que dedicara mi vida a cuidar a mi abuelita y la ponía en mis brazos. Pasaron un par de días y “providencialmente” me llamaron para administrar el Hogar de Ancianos San Vicente de Paul… Comprendí la petición de la Santísima Virgen y desde ese momento he consagrado mi vida al cuidado de personas mayores hace 30 años. Trabajé dos años en ese establecimiento porque no me gustaba el trato a los ancianos, renuncié y puse mi propio establecimiento, lo que me costó mucho por la falta de capital.

Mi familia siempre ha estado involucrada, ya sea dentro del hogar, o por tareas domésticas que tuvieron que asumir.

¿Qué te motiva a “emprender” en este ámbito del cuidado de ancianos?

– Mi mayor motivación fue el descubrir mi vocación, siento que es una de las cosas más hermosas que he hecho en mi vida, amo mi trabajo y a mis viejitos –en un sentido de cariñoso– los nombro así, no lo cambiaría por nada del mundo.

¿Cuál es la realidad de los adultos mayores de tu hogar? ¿Hay familias detrás o están en situación de abandono?

– Tengo capacidad para atender a 20 personas, sólo una está totalmente abandonada, las demás están siempre acompañadas por sus familias, he tenido hijos que todos los días van a darle la comida a sus papás.

La situación de vulnerabilidad y abandono de los adultos mayores ¿es una realidad bastante generalizada, por qué?

– Para mí el deterioro cognitivo que afecta a los adultos mayores es una de las causas de alejamiento de la familia, vivimos en un mundo que todo debe ser ágil, exitoso, nadie tiene paciencia o se toma el tiempo para pensar lo que siente el otro, entonces se los aisla, donde molesten menos, las casas son pequeñas, además todos trabajan y no hay quien los cuide, hay muchos que están solos y eso es un peligro. Lamentablemente, también hay muchos que son golpeados por sus familias.

¿Por qué crees que las familias terminan tomando distancia de sus adultos mayores?

– Mi hogar se especializa en atender a personas mayores con Alzheimer, secuelados de accidentes vasculares encefálicos y postrados. Siento que ellos nos necesitan, los sanos deben estar con sus familias, es un trabajo que requiere mucho esfuerzo.

Las familias con este tipo de adultos se sienten sobrepasados y no pueden cuidarlos, aunque para ellos sea un dolor llevarlos a un Establecimiento de Larga Estadía para Adultos Mayores (ELEAM).

¿En qué aspectos se centran y trabajan para que los adultos mayores de tu hogar se sientan tratados con dignidad?

– Siempre he trasmitido a mi personal la importancia de tratar a los residentes con cariño, dignidad y respeto, que siempre pensemos cómo nos gustaría que nos trataran a nosotros en la vejez. Al ingresar les decimos que llegan a su casa, que realmente es de ellos, hay algunos que se toman esto muy en serio y nos mandan con autoridad. Algo muy importante es cuando alguien fallece. Tenemos un protocolo que es uno de nuestros aspectos esenciales, los acompañamos rezando, consagrándolos a María Santísima; llamamos a un sacerdote y al fallecer se trata con el máximo de respeto, les ponemos flores del jardín y una vela hasta que los retiran; en ese último momento los despedimos rezando junto a todo el personal.

¿Qué aspectos de nuestro carisma schoenstattiano colaboran con esta misión?

El día que inauguramos el Hogar tuvimos una misa en la que consagramos la casa como Hogar Santuario, tenemos a la Mater coronada, Ella ha sido siempre la dueña de casa.

También he tratado de que seamos una familia, los adultos mayores, el personal, las familias, yo.

El 24 de diciembre y el Sábado de Gloria tenemos misa con celebración a las 17 horas.

¿Qué debiéramos hacer para mejorar la realidad de nuestros adultos mayores?

– Debemos reconocer que existen, que son enormemente valiosos, que ninguno de nosotros estaríamos en este mundo sin la vida de ellos, de sus esfuerzos y de su amor, que debemos procurarles un lugar digno, con todas sus necesidades cubiertas para que terminen su vida con amor.

Fuente: Revista Vínculo, julio de 2021, con permiso de los editores

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