santa cruz do sul

Publicado el 2022-09-18 In Santa Cruz do Sul, Vida en alianza

Tú, pequeño santuario, no eres, no, un lugar menor en el Reino de Dios

BRASIL, María Fischer/ Ruy Kaercher •

“Ayúdame a entender lo que es difícil como una llamada a seguir construyendo el santuario”, cantaron miles de mujeres en 1995, en el 75° jubileo de la Rama de Mujeres Profesionales, motivadas por la idea que marcaba el camino hacia este jubileo: el santuario de Dachau, o concretamente, transformar los Dachau de hoy en santuarios, “santuarizar” el mundo del trabajo. Su anhelado “santuario” fue uno sin techo y paredes, fue el anhelo de facilitar la vivencia del santuario en el mundo real. La puerta de vidrio del santuario de Santa Cruz, este santuario que vive su propio “Dachau” desde octubre de 2020, hace resonar esta canción y este anhelo. —

Santa Cruz do SulEl 12 de septiembre, fiesta del Dulce Nombre de María, el santuario se llenó de fieles para la misa. “Nos reunimos para la misa en el ‘antiguo santuario’… ¡ahora, la ‘Capela da Mae Rainha’, la capilla de la Madre y Reina”, dice Ruy Kaercher, abogado del santuario desde aquella noche en octubre de 2020, cuando las entonces dueñas legales del terreno intentaron a echar a la Madre de Dios de su santuario, sacando el altar, la imagen de gracias, los bancos, las estatuas de san José y de san Miguel, el símbolo del Padre… Pero ella, quien canta al Dios Poderoso que derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes, mostraba que no dependía de todos estos elementos para estar presente donde a ella se le pidió establecer su morada. La pudieron dejar en una morada vacía, en una morada que al final no tenía puerta ni ventanas… pero ella se quedó. Se quedó, pues no faltaba lo único que hace de un lugar un santuario: el amor real, concreto y mostrado con hechos de sus aliados, sus peregrinos.

“Para conservar la fecundidad de este bendito lugar santo”

“¿No es así? ¿No es este pequeño santuario, literalmente, el foco en el que atesoramos nuestro pensar y nuestro sentir en el día de hoy? Y porque este bendito lugar debe ser, por evidente designio divino, fecundo, bendecido, sobreabundantemente bendecido, por eso vemos innumerables personas nobles de espíritu, que se reúnen alrededor de este lugar. Personas que en el último año han ofrecido al eterno Dios el cuerpo y la vida (…) para conservar la fecundidad de este bendito lugar santo”, dijo el P. Kentenich en 1941. Parece hablar de estos schoenstattianos y peregrinos de Santa Cruz do Sul.

“Actuamos por nuestra cuenta”

Hace unas semanas, el santuario fue “oficialmente” rebautizado “Capilla de la Madre y Reina”, porque, según la ideología de las Hermanas de María del lugar, no pueden existir dos santuarios de Schoenstatt en la misma ciudad, o más concretamente, no puede existir santuario donde ellas no están. Qué importa el nombre. Los primeros schoenstattianos durante años solo hablaron de la “capillita”. Lo importante fue la convicción del actuar de la Madre tres veces admirable en y desde este lugar. Las “alas” de esta capilla se extendieron sobre las trincheras de la guerra, sobre naciones y pueblos… La historia del santuario de Schoenstatt comienza con la fe de los primeros y con su testimonio.

«Tú, Belén, tierra de Judá, no eres, no, la menor entre los principales clanes de Judá … (Mt 2,6). Lo que sucede con Belén es que mueve nuestro corazón inconscientemente hacia nuestro pequeño santuario: Tú, pequeño santuario, ahí abajo, en el valle, ahí en Santa Cruz do Sul, no eres, no, un lugar menor en el Reino de Dios, desde el que el Espíritu de Dios quiere irradiar para renovar el mundo en el Espíritu Santo.”

Desde hace unas semanas, con la apertura del colegio que ahora actúa en la anterior casa del Movimiento y la anterior casa de las Hermanas de María, el santuario recibió pintura, ventanas sencillas, un altar pequeño, unos bancos, una puerta de vidrio.

Lo más importante: volvió a recibir sus peregrinos. “Actuamos por nuestra cuenta”, dice Ruy, “las hermanas intentan por todos los medios impedir que hagamos «otro» Schoenstatt local, pero será imposible… pueden incluso intentarlo, pero «allí la Mater se encargará perfectamente».

Mirando las fotos de esta misa del 12 de septiembre, escuchamos al P. Kentenich decir con las palabras de aquel discurso del 9 de marzo de 1941:

“¡Cuántas personas rodean y se agrupan alrededor de nuestro santuario! El santuario es para ellas el símbolo de lo divino, de lo realmente cristiano”.

¡Viva el santuario!

Santa Cruz do Sul

Santa Cruz do Sul. Peregrinemos al Santuario, en alianza solidaria

Traducción del discurso del P. Kentenich: Paz Leiva, Madrid, España @schoenstatt.org

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1 Responses

  1. Juan Eduardo Villarraza dice:

    Lo que importa es la Vida, el Capital de Gracias. Las formas solo deben servir a la Vida. En fin, que cuando queremos manejar a Dios y a la MTA, encapsularlos para que hagan lo que nosotros queremos, se ríen y muestran quién dirige la Historia y quién realmente «manda».
    Viva a Capela da Mãe de Deus !! Esa Capela que muestra lo verdaderamente importante: la acción de la Gracia.

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