Publicado el 12. octubre 2019 In Vida en alianza

¡La familia de Córdoba de fiesta!

ARGENTINA, Juan Barbosa •

En Córdoba se celebraron los 51 años de la bendición del santuario de la Solidaridad de Villa Warcalde con una muy concurrida y colorida fiesta de la familia. Rostros felices, abrazos diversos y risas. Todo se dio en un día perfecto, tanto en lo climatológico como en lo emotivo. ¡Cuántos reencuentros entre las distintas generaciones! ¡Cuánta proyección hacia “los tiempos más nuevos”! Una verdadera fiesta compartida por distintas generaciones.

Preparando corazones

Desde mucho tiempo atrás se fueron delineando tareas en una comisión que se creó para la organización. Todo tenía que salir muy bien, ya que se festejaban 51 años desde que María decidió establecerse en “La Villa”. El santuario diocesano de Córdoba fue el primero que el fundador del Movimiento de Schoenstatt, el P. José Kentenich, “bendijo desde el cielo”. Ya con sus pasajes listos para viajar a Córdoba, el buen Padre Dios lo llamó a la morada eterna solo 22 días antes de aquel 6 de octubre de 1968.

Este verdadero equipo de trabajo estuvo integrado por distintas ramas y corrientes de vida que, en distintas reuniones, se distribuyeron roles, tareas y funciones. ¡Impecables en su organización!

Y llegó el día tan esperado

El sol brillaba en todo su esplendor, el viento “dio su ausente” al igual que las nubes y la temperatura no superó los 22 grados. ¿Podía esperarse algo más? Sí. Se esperaba una concurrencia numerosa ¡y también se dio!

El comienzo del día, con una peregrinación muy emotiva por el camino de plátanos, anticipó lo que se viviría a lo largo de la jornada. Una banda militar conmovió los corazones con sus interpretaciones, siendo la más emotiva la del himno nacional argentino. Los espacios de oración, especialmente marcados, las charlas programadas, los “rincones” para encuentros y la decoración muy colorida en los árboles permitía un gozo para el espíritu en todas sus expresiones. ¡Un verdadero clima de familia!

Los asistentes disfrutaban de sus encuentros y oraciones mientras muchos otros lo hacían desde el servicio y la entrega. ¡Cuánta generosidad regalada a los demás en un trabajo a destajo durante todo el día!

La misa de cierre concelebrada…Un gozo para el espíritu

Puntualmente dio comienzo la celebración de la Eucaristía en un marco verdaderamente multitudinario. Los cuatro sacerdotes que integran la comunidad de Córdoba, junto con el seminarista que realiza sus prácticas por este tiempo, llegaron precedidos de la Gran Peregrina en andas. ¡Qué emocionante esa llegada!

El P. Pablo Gerardo Pérez, Director del Movimiento de Schoenstatt en Argentina, fue el celebrante principal y en su homilía realizó un paralelo entre la vida que despertó y que tiene el santuario de la Solidaridad y una mujer de 51 años con toda su riqueza. ¡Excelsa muestra de lo que María derrama en un santuario diariamente!

La despedida fue una mezcla de tristeza por su llegada, alegría por lo compartido y esperanza hacia la próxima. ¡Nos vemos en la fiesta de la familia 2020!, decían los asistentes entre lágrimas y sonrisas.

 

 

 

 

 

 

 

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