Publicado el 23. junio 2019 In Campaña

Carina Bocchi: “Donde la Virgen me quiera llevar…”

ESPAÑA, Silvia Olivella •

Carina llegó de Argentina con su marido y su Virgen Peregrina. Venía de haber trabajado allí para levantar un colegio de Schoenstatt. Y llegaba a España, a La Rábita, un pequeño pueblecito de Granada, para levantar algo grande.  En la zona donde vivía consiguió, con su empeño de años, que varios pueblos se implicaran y comprometieran, con sus párrocos al frente, en el apostolado de la Virgen Peregrina: La Rábita, Dos Castillas, Albuñol, Sorvilán, Órgiva, Almegíjar… —

Carina en estos años se entregó a su familia, a su trabajo, a su parroquia, pero de una manera especial a aquello que la Virgen le pedía: llevarla a muchos hogares. Poco a poco, fue llegando a las casas la Virgen Peregrina, acompañada, cómo no, de su hijo Jesús y de las gracias que regala: acogimiento, transformación y envío apostólico. Y es que Carina encarnaba en ella esas gracias. Aunque no siempre fue fácil, siempre siguió luchando. Con el traslado de los párrocos a otros pueblos, allí llegaba también la Virgen Peregrina. Y Carina se convirtió en sus manos y en sus pies.

Al fin en el Santuario Original

En marzo del 2018, tuvo la dicha de conocer el Santuario original en Schoenstatt y participar en el Encuentro Europeo de los responsables de la Virgen Peregrina. Tantos años entregada al movimiento y no había tenido la oportunidad de conocer todavía aquella capillita donde todo se inició, y rezar junto a la tumba de nuestro fundador el padre José Kentenich… Fue feliz en ese viaje, con esa alegría innata que ella tenía y transmitía.

Carina era responsable como misionera y coordinadora de misioneras, llevaba todo bien organizado y se preocupaba de que todas las Imágenes Peregrinas llegaran bien a las casas que debían visitar.

Andalucía de la Virgen Peregrina

En noviembre del 2018, la Hermana Mónica María, coordinadora nacional de la Virgen Peregrina desde el Santuario de Pozuelo en Madrid, fue a visitar esa zona de Andalucía y todos los pueblecitos que recibían la visita de la imagen. Se instaló unos días en casa de Carina, que generosamente la recibió. Ese viaje fue para animar, alentar, apoyar y felicitar a las misioneras, por continuar con ese apostolado tan sencillo y a la vez tan profundo. La Virgen entra en las casas de gente que practica la fe, pero también en casas dónde quizás las personas tal vez están un poco más alejadas. ¡Y cuánto bien les hace a todas!

Y seguían llegando Peregrinas y gente de otros pueblos…

Al terminar el mes de mayo de este año, mes de María, Carina fue llevada al cielo de manera repentina, sin avisar… Como si la Virgen se la llevara al cielo a finalizar la misión de mayo. Tu misión, Carina, la concluiste magnánimamente. Fuiste una gran esposa, madre y misionera de la Virgen Peregrina.

La Santa Misa de funeral fue muy emotiva: iban llegando misioneras con sus Peregrinas que colocaban al pie del altar. Translucían sus rostros dolor y emoción, pero también agradecimiento, porque un día Carina llamó a su puerta para ofrecerles la Virgen Peregrina. Y seguían llegando Peregrinas y gente de otros pueblos. Concelebraron 4 párrocos de los pueblos donde había llegado la Virgen Peregrina y todo fueron elogios por la misión de Carina. Su marido, al acabar las peticiones en la misa pidió hacer una más. Subió al altar y mirando aquellas más de 30 Imágenes Peregrinas y a toda la iglesia repleta, pidió emocionado sólo una cosa: “Que esta labor que inició y continuó Carina con tanto esfuerzo y tantos años, no se acabe aquí, que pueda continuar y no se pierda”. Gran marido, Carina, y generoso. Ya están saliendo responsables de los distintos pueblos.

Don Fernando, el párroco de La Rábita, al final de la misa nos compartió la ilusión que tenía Carina de peregrinar al Santuario de Schoenstatt de Pozuelo en Madrid, que cumple 50 años el 18 de octubre de este 2019. Así que junto con el párroco de Albuñol, se comprometieron a hacer realidad el anhelo de Carina de peregrinar al Santuario, el primero de España.

Continuaremos tu labor con el empeño que pusiste

Dos meses antes de ser llevada al cielo, el 31 de marzo, Carina, en su peregrinar por los pueblos, mandaba una foto con la Virgen Peregrina en su coche y decía: “Donde la Virgen Peregrina nos lleve… rumbo a la sierra de Granada”.

La Virgen te llevó y esta vez al cielo, Carina. Y desde allí sigues siendo misionera de la Virgen Peregrina, pues ya estamos sintiendo las fuerzas que necesitamos para seguir tu labor y hacerla con el cariño y el empeño que le pusiste.

Gracias, Carina, por tu espíritu misionero, por tu ejemplo y por tu vida. Que Dios y la Virgen te hayan abierto las puertas del Cielo.

 

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6 Responses

  1. Yo conocí a Carina en el hospital, el destino quiso que ella y mi madre fuesen compañeras de habitación para que Carina me hablara de su Virgen Peregrina.Tanto es así que a la que regrese a Barcelona tuve la necesidad de ir al Santuario de Sant Cugat para conocerlo y rezar.
    Carina, nos conocimos hace muy poco pero lo suficiente para darse cuenta de la gran persona que eras.Gracias porque has dejado huella en mi vida.

  2. Una buena mujer, buena madre y buena amiga ,como ella no hay dos .

  3. No tuve el inmenso placer de conocerte físicamente
    Pero tu hermana Maria Ines nos fue siempre contando de tu vida en Granada y lo especial que has sido siempre como mujer hija hermana esposa y madre
    Por eso se que estas en el mejor lugar junto a la Virgen y Dios

    • Grande carina por dentro y por fuera un corazón que no le cabia en el pecho mis hijos día a día pregu ta por eya mama y carina el pequeño de tan solo 3 años me dce mama carina se fue al cielo y desee hay nos cuida…un beso al cielo allá donde estes😘

      • Carina sigue guiando a los peregrinos de la Virgen de Shoenstatt. Que Dios y la Virgen te hayan recibido en el Cielo y que disfrutes del paraíso celestial. Intercede ante Dios y la Virgen para que proteja a toda tu familia y a todos los habitantes de nuestro querido país, Argentina

  4. Me emocionó fuerte y hondamente el testimonio de la vida de Carina, esa hermana que no conocí. A ella, y a tantos hermanos de Alianza en todo el mundo les debemos gracias a raudales que brotan del Santuario. Son solidaridades desconocidas que nos rodean y nos protegen. La vida de ella, como la de tantos otros hijos de la Mater, nos compromete ym nos desafía. Gracias Carina, y gracias a tantos y tantas Carinas que con sencillez pero decisión y fuerza construyen Schoenstatt para la Iglesia.

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