Publicado el 2017-03-22 In Vida en alianza

María viene a su Santuario… ya no puede esperar más

COSTA RICA, María Fischer •

Viene. La Mater viene a su Santuario. Se levantan cientos de manos con banderitas blancas, mientras sobre los hombros de la generación fundadora, en una anda decorada con cientos de flores blancas, María, la Madre del Señor y nuestra Madre, en su imagen se acerca, lentamente, por el camino que lleva al Santuario… El coro San José canta con toda el alma. Muchos se abrazan, muchos no pueden contener las lágrimas. Todos los anhelos, luchas, entregas, compromisos, toda la espera y todo el amor de casi 20 años se condensa en estos minutos de peregrinas de la Mater por las filas de su familia tica, su familia de esperanza, y sus invitados de Centroamérica y tantos países más. Ella viene. Finalmente viene. Su familia no pudo esperar más y Ella tampoco. Tocan la campana del Santuario. Alianza de Amor que se puede ver, oír, tocar. Todo es fiesta bajo un cielo azul y un mar de blanco, color de fiesta. Es real. Ella viene. Ella está. Se entrega el cuadro a Mons. José Rafael Quirós Quirós, Arzobispo de San José, quien lo levanta en alto y muestra a la Mater a todos. Apóstoles de María tiran miles de pétalos de rosas… Es un momento que debería no terminar más… Menos mal que hay tantas fotos y videos, porque los ojos mojados ya no permiten ver como el Arzobispo, acompañado por los sacerdotes y unos fotógrafos, lleva la imagen al Santuario, donde Jesús en el tabernáculo ya espera a su Madre querida. El P. José Luis Correa pone la imagen en su lugar en el altar. Con la mano derecha dirigida al Santuario, todos renuevan, por primera vez en y en torno al Santuario de Costa Rica, el primer Santuario de Centroamérica, su Alianza de Amor: Oh Señora mía, oh Madre mía, yo me ofrezco todo a ti… Guárdame, defiéndeme, utilízame como instrumento y posesión tuya…

Emoción y alegría, gratitud y compromiso. Desde ahora, queremos hacer todo para que a través de estos caminos hacia el Santuario, fluyan gracias hacia fuera, a la ciudad de San José, a todo Costa Rica, a todo Centroamérica y más allá. Familia de esperanza… ha llegado la hora. Pues Costa Rica tiene su Santuario, su «acción apostólica más grande» (Acta de fundación, 18.10.1914).

Una fiesta preparada con lujo de detalles

A las 8.00 h de la mañana se abrieron las puertas del terreno. Una gran bandera de Schoenstatt flota en una brisa fuerte y refrescante. Incluso el clima se pone de fiesta, con unas nubes y una brisa que da momentos de respiro bajo el sol y con el calor que caracteriza Costa Rica. La parte logística de la fiesta de la bendición estuvo en manos de una empresa especializada, lo que dio a los miembros de la familia de Schoenstatt, tiempo para recibir los peregrinos y hacerles sentir, apenas entrar al terreno, mimados como hijos predilectos de una madre generosa y llena de amor. Niños repartieron banderitas blancas, cada uno recibió una credencial, un sombrero, un librito guía. Se invitaba a la santería, varios sacerdotes estaban dispuestos a confesar, todo el terreno lucía de blanco con telas cubriendo gran parte del terreno, sillas blancas, adorno de mariposas, santuarios, globos, flores… Como se hace en las celebraciones de la Alianza de Amor, los invitados vestidos de beige y blanco. «Todos son parte de la fiesta, todos adornan el terreno de la Mater», explica Michelle Ramírez, del equipo de prensa. Y rápidamente, el terreno se llenó de un pueblo venido desde muchas naciones, unidos en el mismo amor, en la misma alianza, en una sola alegría. Pura vida.

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Un nuevo saludo: «Bienvenido en el Santuario»

El P. Carlos Cox, de Chile, primer asesor de Costa Rica, junto a unos miembros de la familia de Schoenstatt de Costa Rica, guía por el día, introduciendo el nuevo saludo que vale desde hoy: «Bienvenidos en el Santuario».

Las delegaciones de los países como los representantes del CIEES (Comunidad Internacional de Empresarios y Ejecutivos schoenstattianos) venidos desde Perú  y Chile, tienen sus asientos preparados, tal como los invitados especiales – entre ellos el matrimonio de Pilar y Luis Jensen, de Chile, cuatro Hermanas de María de Chile y Ecuador, el matrimonio de Rosa María y Josef Wieland (jefes de la Federación de Familias Internacional), María Fischer de schoenstatt.org…

Antes de que iniciara la celebración, hay muchos saludos, encuentros y reencuentros. Misioneras de Panamá recuerdan sus visitas a Roma Belmonte en 2004 y al Santuario Original en 2011, dos integrantes de la Radio Schoenstatt de Esquipulas, Guatemala, hablan con entusiasmo de su labor apostólica.

Una madre joven, con su hija de 2 años en brazos, no puede contener las lágrimas al mirar al Santuario, adornado con la bandera tica, con el arco de flores blancas sobre la puerta aún cerrada. «Soy del primer grupo de la Juventud Femenina (JF)», dice, y busca en su celular las fotos de aquellos primeros encuentros de jóvenes con un gran sueño, el sueño del Schoenstatt en Costa Rica. «Después de casarme, fuimos del primer grupo de matrimonios. Siempre anhelamos…» Se le corta la voz. «…y ahora está. Y cuando ella tenga un par de años más, ya tiene el Santuario y el Schoenstatt que nosotros sólo pudimos soñar». Una sonrisa grande con ojos mojados.

«Somos parte de la generación fundadora», proclaman los jóvenes de la JF de hoy en sus remeras. Aquí en Costa Rica todos son fundadores. Se siente en cada palabra, cada gesto, cada cara. Familia de la esperanza, bienvenida en tu Santuario.

Ha llegado la hora. Delegaciones de los países vecinos, el CIEES, las ramas, comunidades y proyectos de la familia de Costa Rica entran con sus banderas. Chalo y Ileana Vega, coordinadores diocesanos y fundadores en verdad, llevan la bandera de Schoenstatt. Con la entrada de los sacerdotes, y de dos obispos – Mons. José Rafael Quirós Quirós, arzobispo de San José, acompañado por Mons. Ángel San Casimiro Fernández O.A.R, obispo de Alajuela, comienza la Santa Misa, que culminará con la bendición del Santuario.

A partir de hoy, comenzamos a escribir una nueva página de la historia de la Iglesia en Costa Rica

Ileana y Gonzalo Vega saludan, visiblemente emocionados, al arzobispo, a los Sacerdotes Diocesanos y Padres de Schoenstatt, las Hermanas de María, los invitados de 14 países, y todos los presentes. «A partir de hoy, comenzamos a escribir una nueva página de la historia de la Iglesia en Costa Rica», dicen, «donde todos nosotros somos protagonistas, porque queremos ser familia de esperanza haciendo bien al corazón y al alma de las personas… Durante 20 años hemos estado realizando el sueño de construir esa familia que fuera capaz de construir este Santuario, y esta generación fundadora, que son todos ustedes… lo logró».

Signo de todo lo aportado en el «Nada sin nosotros» es la carreta típica de Costa Rica frente al Santuario, cargada con símbolos de los aportes al Capital de gracias, en oraciones, trabajo, sacrificios y sí, también capital económico para pagar el terreno, la construcción y la fiesta… La carreta – el carro de triunfo de María para el cual el Padre Kentenich vino a buscar aliados a Latinoamérica – hace casi 20 años acompaña la Familia de Schoenstatt de Costa Rica en su anhelo por el Santuario. Lleno, lleno hasta el tope, ha llegado a su meta: el Santuario.

Compartieron uno de los cientos de saludos que les llegaron desde todas partes del mundo, antes y durante este día, el del Cardenal Francisco Javier Errázuriz, del consejo de cardenales del Santo Padre: «Construyendo con la gracia de Dios la Familia de Esperanza, responden a la invitación de nuestro fundador, que poco antes de partir hacia la patria eterna, nos propuso a vivir ‘alegres en la esperanza, seguros de la victoria, peregrinando hacia los tiempos más nuevos’. Asumen asimismo la invitación que nos dirige semana a semana el querido Papa Francisco…».

Sigue la liturgia acompañada por el coro San José, formado para esta fiesta y que con sus repertorio de las más queridas canciones de la Iglesia latinoamericana y de Schoenstatt, envuelven a todo y todos con alegría hecha canto.

Mons. José Rafael Quirós Quirós en su homilía, partiendo de las lecturas de este día, pidió que este Santuario y esta familia con su carisma estén siempre al servicio de la Iglesia, en sus parroquias, y donde las necesidades de la gente les muestren adonde dirigirse con su compromiso y su involucramiento en la misión evangelizadora de la iglesia.

Ahora es Santuario, ahora se abre para todos y para siempre

 

Casi no se pudo esperar más. Después de la comunión, el Arzobispo junto a los sacerdotes llevó el Santísimo Sacramento al Santuario. Se encendió la luz perpetua, Dios está aquí. Presente. Jesús espera a su querida Madre y sus hermanos en este Santuario…

Y ahora está.

La alegría debe expresarse en aplausos, gritos, abrazos…

El P. Carlos Cox anuncia la gran sorpresa – un baile de pura vida, de pura alegría en las escaleras del Santuario.

 

Inmediatamente después, se forma una fila de peregrinos frente del Santuario…

Es una gracia estar por un largo rato en el Santuario, mirando a los peregrinos que entran, se arrodillan frente al altar, se quedan en un dialogo íntimo con Jesús y la Mater… y después piden una foto. Solos, como matrimonio, como familia entera, como delegación de El Salvador, Panamá… «Pero con la imagen de la Mater visible», insiste un sacerdote diocesano de Cuba, por primera vez en la bendición de un Santuario. Es miembro del primer curso de la Federación de Sacerdotes en Cuba. «Ahora sé por qué anhelar y trabajar: para el primer Santuario de Schoenstatt en Cuba».

«Centroamérica no está más huérfano», dice una joven de El Salvador, y pide grabar testimonios en breves videos para compartir en su país. «Queremos fundar la Juventud de Schoenstatt», dice. «Queremos ser fundadores como los Ticos».

«Ahora podemos realmente decir: Vamos al Santuario», dice Derek Monturiol en la tarde del 18 de marzo, al dirigirse de nuevo al Santuario, a la fiesta para los invitados extranjeros. «Vamos a nuestro Santuario».

Albúm de fotos de la bendición

Costa Rica Bendicion

 

‎Costa Rica tiene su Santuario

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3 Responses

  1. El mejor premio para 20 años de Capital de Gracias! Muchas felicidades y gracias por el ejemplo de perseverancia! Tenemos mucho por aprender todavía.

    León.
    Montevideo, Uruguay

  2. Me siento muy feliz que se hizo realidad la construcción del Santuario muchas Bendiciones a [email protected] Daisy…

  3. Que momento más especial, todavia nos cuesta creer, que El Santuario está en tierra Tica, para todos los Centroamericanos y peregrinos del mundo, que lo visiten.
    Felicidades a todos los fundadores que pudimos aportar nuestro granito de arena, para esta realidad

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