Centro Educativo Providencia

Publicado el 11. mayo 2018 In Proyectos

Liceos que inspiran

URUGUAY, Juan Andrés Nopitsch •

El Centro Educativo Providencia, en Montevideo, Uruguay, participó en el primer congreso sobre experiencias de acompañamiento a las trayectorias educativas de liceos públicos y privados del Uruguay, organizado por el Consejo de Educación Secundaria.—

El congreso se realizó en la Torre de las Telecomunicaciones, con diferentes modalidades de participación: brindar una conferencia, participar en las mesas redondas o exponer un proyecto en modalidad de póster. La intención fue dar la oportunidad a los equipos y centros educativos de presentar una propuesta práctica, innovadora y que pudiera enriquecer el debate y las reflexiones durante los días del congreso. “Nosotros manifestamos interés de participar exponiendo un póster. Enviamos la temática del mismo y fuimos seleccionados. Presentamos la experiencia de los espacios compensatorios desarrollados en el Liceo Providencia”, comenta Mariángel Porto, subdirectora del Liceo Providencia.

Los espacios compensatorios

El Liceo Providencia cuenta con una propuesta educativa integrada por la malla curricular de secundaria, una propuesta complementaria y una propuesta compensatoria. “La malla curricular está potenciada en algunas áreas. Por ejemplo, en matemáticas y español los alumnos cuentan con más horas semanales de las que pide secundaria”, refiere Mariángel. La propuesta complementaria integra todos los talleres opcionales entre los que pueden optar los adolescentes. “Hay desde teatro, música, periodismo, deportes, hasta juegos de ingenio, taller de ciencias, robótica, empresas juveniles y varios más”.

El tercer eje es la propuesta compensatoria, y es la que el Liceo Providencia expuso mediante el póster. Se trata de espacios no dirigidos solamente a los alumnos con bajo rendimiento o materias bajas, sino que surgen mucho antes de las primeras evaluaciones con un carácter preventivo. La propuesta tiene como objetivo nivelar y compensar los aprendizajes que no se obtuvieron previamente. “A lo largo del año desarrollamos diversos espacios y estrategias concretas para acompañar y potenciar los aprendizajes”, dice Mariángel. A principios de año, en febrero, se lleva adelante la etapa de tránsito educativo, que tiene como objetivos principales trabajar la convivencia, fortalecer las áreas de matemáticas, ciencias, inglés y lenguaje, y trabajar en la competencia básica de “aprender a aprender”.

Un enfoque proactivo

Luego de la etapa de tránsito, se empieza a derivar a los alumnos a los diferentes espacios de tutorías. “No esperamos a que el chiquilín tenga baja una materia para que participe de un espacio compensatorio, nos adelantamos de manera preventiva. Los espacios comenzaron el 12 de marzo, o sea que todavía no había entrega de boletines”, complementa Mariángel.

En marzo comenzamos con las tutorías de lengua, matemáticas y física, ya que estas son las áreas más descendidas. Luego, en abril, comenzó el espacio de lecto-escritura llevado adelante por 14 voluntarios y el espacio de láminas, para ayudar a los chiquilines con sus láminas de dibujo.

Por lo tanto, la primera parte del año el Espacio Compensatorio tiene como enfoque nivelar, compensar y mejorar los aprendizajes. Luego, en la segunda parte del año, el enfoque se pone en que el adolescente pueda alcanzar los aprendizajes esperados para acreditar las diferentes asignaturas.

Ayuda amorosa y profesional

Sumado a estas prácticas están los momentos de repechaje. “Son tres momentos del año cuando los profesores explican cómo van a evaluar a los chiquilines y los estudiantes cuentan con “padrinos” que los apoyan para organizarse y estudiar esos temas”. Los padrinos ayudan a que los estudiantes tengan el cuaderno completo, a organizar el material y los tiempos de estudio, y a fortalecer algunos contenidos.

Por último, “En el póster también explicamos nuestro trabajo con las Adecuaciones Curriculares, que se realizan con alumnos que presentan niveles descendidos de aprendizaje por intermitencia escolar o por una dificultad específica del aprendizaje. “En esta área trabajamos con la psicopedagoga Leticia Dubcovsky. Ella realiza algunos encuentros con los chiquilines derivados y realiza un primer informe. Luego, por un lado, presenta a los profesores algunas recomendaciones para realizar adecuaciones a las propuestas de aula llevadas a cabo en cada materia y por otro lado sigue trabajando semanalmente con los adolescentes que más lo necesitan”.

Creando vínculos educativos

Sin duda el congreso fue una experiencia enriquecedora de intercambio con otros centros. “Lo lindo fue ver la repercusión en los participantes. Muchos se acercaban para hacer consultas, sacaban fotos al póster para poder estudiarlo con detenimiento. Otros comentaban que en sus centros educativos estas prácticas ya funcionan, pero no las tenías sistematizadas ni organizadas en el año. Algunos nos propusieron otras prácticas interesantes. Se generó un buen espacio de intercambio, muy enriquecedor para todos”.

Sobre el Centro Educativo Providencia

El Centro Educativo Providencia está ubicado en el Cerro Oeste (Montevideo, Uruguay), surge en 1994, fundado por miembros del Movimiento de Schoenstatt y vecinos del barrio, con el objetivo de acompañar a los niños y jóvenes de la zona en su desarrollo como personas libres, ayudarlos a descubrir sus potencialidades y acompañarlos en el pleno desarrollo de su originalidad. Durante estos años la Mater fue haciendo de Providencia una concreción del carisma misionero y pedagógico de Schoenstatt, de una manera particular, original, que busca plasmar en Uruguay una forma de mirar la educación, de vincularse y de trabajar la espiritualidad.

Centro Educativo Providencia, Uruguay: educar para la vida

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