Publicado el 11. mayo 2018 In Vida en alianza

El Santuario Sion de Jaraguá: 50 años de abundantes bendiciones

BRASIL, Sueli Vilarinho •

Hoy, 5 de mayo de 2018, el Santuario Sion de Jaraguá, en São Paulo, Brasil, conmemoró los 50 años de la bendición de la primera piedra. —

En la misa se dijo: “En la fe de Jesucristo, colocar la primera piedra en los cimientos es fundar la Iglesia, en la gracia de los misterios celestiales” En este misterio, la celebración fue conducida por el P. Marcelo Aravena y participaron las ramas de la Familia de Schoenstatt de Jaraguá y también la de Caieiras y la Sra. Ana Cristina, del Instituto de las Señoras de Schoenstatt.

Recordamos en un vídeo histórico las palabras del cardenal Mons. Agnelo Rossi el 5 de mayo de 1968: “Estoy viendo hasta una planta de café aquí, que va a presenciar la colocación de primera piedra y va a desaparecer después para ceder su lugar a Nuestra Señora. Pues bien, por Nuestra Señora hacemos todos los sacrificios, hasta cortar una planta de café. Recemos así: “Querida Madre y Reina, arranca del terreno de mi corazón la ‘planta de café’ de mis defectos y transforma mi corazón en un santuario de amor para ti. Haz también del Santuario de Jaraguá tu morada predilecta, un nuevo torrente de gracias, una cuna de santificación, un centro de espiritualidad”.

 

 

Con nuevo amor y entusiasmo apostólico

En su homilía, el P. Marcelo Aravena nos hizo reflexionar sobre el mandamiento del amor, la forma en la que Jesús amó de forma libre y gratuita, sin recibir nada a cambio. En el amor desprendido, su corazón y sus conocimientos, todo nos lo dio. Bajo un amor radical, todo nos entregó hasta su muerte en la cruz. En el amor divino y humano vivió para entender cómo Dios nos ama.

Y continúa reflexionando: “El Señor nos escoge para que tengamos la capacidad de ir por el mundo a dar testimonio de fe y a producir frutos que permanezcan”.

En sus palabras: “Finalmente, queridos hermanos y hermanas en Cristo, nuestra misión es en realidad la misión de María, Nuestra Madre, que llevó con amor y por amor a Jesús, su Hijo, mensajero del amor incondicional para el mundo y volverlo regalo en él mismo”. Aquí en Jaraguá comenzó esta historia de amor y misión cuando se bendijo la primera piedra del Santuario Sion de Jaraguá. Vamos a conmemorar, recordar y renovar esa historia y compromiso de nuevo, con nuevo amor y entusiasmo apostólico.

Nos invita a rezar: “Padre, sea el amor de Jesús nuestra única fuente de inspiración para poner en práctica el mandamiento del amor mutuo, de amor al prójimo, que es nuestra misión hoy y siempre. ¡Que nos esforcemos por amar, como amó María, Nuestra Madre, como Tú amas! Amén”.

Como piedras vivas, hoy sostenemos al suntuario

Después de la misa, todos recibieron una pequeña piedra y la depositaron en un recipiente a los pies de la primera piedra. Cada uno de nosotros nos simbolizamos como piedras vivas, y hoy sustentamos el santuario.

Comenzó una vigilia con Adoración al Santísimo, en la que cada rama se quedó una hora, para un total de 12 horas, y por la mañana cerramos ese momento de alabanza y amor a Jesús en gratitud.

 

Fotos: Alex Formigoni

Original: Portugués. 10.05.18 Traducción: Kikito Vazquez, Asunción, Paraguay/es

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3 Responses

  1. Feliz que se sume un Santuario.Un nuevo hogar para muchos corazones y una fuente de gracias nueva.

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