Publicado el 9. Julio 2017 In Casa Madre de Tuparenda, Obras de la misericordia

Los primeros egresados de Casa Madre de Tupãrenda

PARAGUAY, Ani Souberlich •

“A fin de mes, egresan los tres primeros jóvenes, que al salir en libertad, se acogieron voluntariamente al programa de reinserción que brinda el Ministerio de Justicia en alianza con la Fundación para la Promoción de los Valores y Prevención de Violencia (Fundaprova)”. Así comienza un largo artículo en el diario La Nación sobre los primeros egresados de Casa Madre de Tupãrenda (CMT). “El programa de reinserción para jóvenes, que en el pasado tuvieron algún conflicto con la ley, puede albergar hasta 20 chicos interesados en aprender oficios de panadería o de horticultura. Por estos trabajos son remunerados, reciben un bono, que les permite acceder a cursos que amplíen sus habilidades y conocimientos, con el objetivo que puedan encontrar mejores empleos”.

“Esta inversión social que hace el Gobierno, es para que jóvenes paraguayos puedan tener una oportunidad, que como sociedad les estamos dando. Una oportunidad de inculcar valores y enseñando habilidades para su inserción laboral para que se sientan útiles a sí mismos y a la sociedad”, señaló el ministro Martínez el 1º de junio, al participar en la fiesta de los primeros tres egresados – quienes ahora, a un mes de salir de Casa Madre de Tupãrenda están en pleno proceso de trabajo.

“Dame tus debilidades, dame tus pecados. Yo perdono todo. Jesús perdona todo, perdona siempre”, dijo el Papa Francisco en su homilía en la Misa matutina el 7 de julio,  celebrada por los Obreros del Centro Industrial Vaticano. Es lo que iba a decir a estos tres jóvenes y a todos los demás que están en la Casa Madre de Tuparenda. “Esta es nuestra consolación y nuestra esperanza: que Él perdona siempre, Él sana el alma siempre, siempre. Esta es nuestra consolación, Jesús ha venido por mí, para darme la fuerza, para hacerme feliz, para tener mi conciencia tranquila. No tengan miedo. En los momentos difíciles, cuando uno siente el peso, de tantas cosas que hemos hecho, Jesús me ama porque son así”. En la Casa Madre de Tuparenda, Jesús se disfraza de un P. Pedro,  un Ricardo, de una Ani, Cristy, Ana Maria, Gisela, para decirle eso a estos jóvenes. Y sí, también de aquella gente que les abre su corazón y su bolsillo para hacer posible el trabajo en la Casa Madre de Tuparenda.

Una fiesta en alianza con Javier, Gustavo y Guido

Aquel 1º de junio, la Casa Madre de Tupãrenda se vistió de Fiesta para celebrar a los primeros tres participantes en concluir los nueve meses del Proyecto Socioeducativo de Reinserción Social y Desarrollo Personal de Casa Madre de Tupãrenda.

Por fín llegó el día tan anhelado y esperado por todos los que día a día acompañamos en su crecimiento a estos jóvenes. Los primeros en concluir el tiempo estipulado dentro del Proyecto, los primeros en demostrarnos que un cambio es posible si se tiene la oportunidad para ello, si se cuenta con el apoyo y el acompañamiento de personas que siguen apostando por lo bueno que hay en cada uno de ellos.

Una verdadera alegría contar con la presencia de autoridades del Ministerio de Justicia, de Fundaprova, de la Embajada Alemana y SNPP de Itauguá, así también otras entidades involucradas en el área que que apoyan esta casa desde sus inicios.

El ministro de Justicia felicitando a los egresados

Con perseverancia y constancia

Javier, Gustavo y Guido los primeros que con esfuerzo, pero por sobre todo con perseverancia y constancia lograron llegar a la meta  a lo largo de estos nueve meses.

Esta graduación era tan importante para ellos, que propusieron vestirse de traje y cobarta, pues el paso que daban “era como despojarse del hombre viejo y revestirse del  hombre nuevo”. Tres jóvenes, que han tenido una vida difícil, que han conocido la cárcel, las drogas, que han transitado el camino oscuro y hoy con hechos concretos nos demuestran, en nombre de todos los jóvenes que vendrán, que en la vida sólo necesitan una oportunidad. Como digo siempre: esa oportunidad muchos la tuvimos pero ellos no. A lo largo de estos 9 meses “se han entrenado” para la vida, una vida que no conocían: con metas, con sueños, con esperanzas, con responsabilidades, con proyección de un futuro mejor para ellos y sus familias.

En pleno trabajo…

Desde el lunes 05 de junio, los tres iniciaron su pasantía en el área de panadería en diferentes supermercados, a quienes agradecemos su apertura y su apoyo al recibir como pasantes a nuestros egresados. En principio los iban a tener en “empaque” de panificados pero al ver su certificado y el conocimiento que tenían de panadería, pasaron directo a producción.

Un funcionario designado de CMT los sigue de cerca y “monitorea” su asistencia, su puntualidad, su responsabilidad de esta manera el joven no se siente solo ni la empresa que los recibe. Seguimos pendiente de sus logros y avances en la lucha diaria.

A diario comprobamos que Casa Madre de Tupãrenda es de la María y Ella como Reina y Señora, se preocupa de cada pequeña cosa. Podemos oírla repetir “No tienen más vino”, entonces rápidamente el agua se transforma: en ropa, en leche, en medicamento, en harina, en manteca. Se transforma en eso que estamos necesitando para poder seguir instruyendo en las diferentes áreas a los jóvenes que no pierden la confianza en que una vida nueva los espera después de 9 meses en CMT.

Con mucha esperanza, seguimos apostando por estos jóvenes y les a gradecemos por todo el apoyo que nos puedan brindar, ya sea material o espiritualmente ¡todo suma, nada está demás!

Representante de la Embajada Alemana

Una grata visita

El 13 de junio en Casa Madre de Tupãrenda recibieron una grata visita: “Guido nos contó que está trabajando muy bien en el supermercado. Su cara radiante, toda la persona de no pensar de donde viene y que vivió y sufrió.”

En su cuello portaba con alegría y orgullo la pequeña cruz del Papa Francisco, bendecido por él, regalo en el día de bautismos, primeras comuniones y confirmaciones en la Casa Madre de Tupãrenda.

Una foto para enviarla al Papa Francisco…

 

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Schönstatt-Patres International e. V., IBAN: DE91 4006 0265 0003 1616 26, BIC/SWIFT GENODEM1DKM, Uso previsto: P. Pedro Kühlcke, Casa Madre de Tupãrenda

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1 Responses

  1. Es una gran obra que ya está produciendo sus primeros resultados. Devolver la esperanza a aquellos que más lo necesitan y darles una nueva oportunidad. Todos podemos colaborar para hacer cada vez más grande este sueño hecho realidad. Es el momento de hacer una donación, con muy poco se puede hacer mucho.

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