Wie politisch soll Schönstatt, soll Kirche sein?

Publicado el 2024-03-25 In Vida en alianza

¿Cómo de político puede o debe ser Schoenstatt?

ALEMANIA, Renate Siebenkäs • 

Celebración de la Alianza en Marienberg, en la víspera de la festividad de San José, tradicionalmente una celebración siempre con San José… Pero para el presidente diocesano Martin Emge, no debería uno disponerse a escuchar una plática recostado en el banco. Yo pondría el siguiente título a esta celebración de la Alianza: ¿Cómo de político puede o debe ser el Movimiento de Schoenstatt? ¿Quería el P. Kentenich un Movimiento que se retirara al santuario a rezar el Rosario? Yo personalmente, fui sacudida sencillamente para asociar la política con Schoenstatt. Es hermoso que se me permita configurar el mundo. —

El presidente diocesano enfocó su plática bajo el tema de la justicia. En la Sagrada Escritura varias veces se dice de José que era “justo”. Para la Biblia los hombres eran “justos” cuando ponían su confianza en Dios, vivían de acuerdo a la Torá (los cinco libros de Moisés como ley de vida de Dios para su pueblo) y actuaban haciendo el bien a los demás (vid. p.ej. Sal 112).

“San José es el primer hombre al que el Nuevo Testamento llama “justo” y esto además ante su Hijo Jesús. El evangelista Mateo cuenta cómo José entra en conflicto con la Torá, porque era público y notorio que su prometida María llevaba en su seno un hijo que no era suyo. Él se decide a separarse de ella en secreto para no denunciarla públicamente. De este modo, habría seguido un camino que ha sido ampliamente divulgado por la Iglesia católica, a saber, proclamar públicamente las normas de la ley, pero en silencio – «in camera caritatis»- ser misericordioso. Pero San Mateo relata cómo José transita por un proceso de aprendizaje al fiarse de sus sueños y del mensajero de Dios que le habla en ellos. Recibe públicamente a María como esposa y se convierte así en el padre del niño ajeno del que está embarazada. José toma la decisión de que la mera obediencia de la ley es el camino equivocado. Existe un principio de justicia superior a la letra de la ley y que tiene en cuenta el bien común. La sabiduría bíblica conoce esta justicia y la contrasta con el comportamiento de los malvados, que a menudo invocan la ley escrita con su comportamiento: “Cuando se hace justicia, el justo se alegra y a los malhechores” (como al déspota Herodes) “les llega la ruina” (Pr. 21, 15). “El justo tiene en cuenta los derechos del pobre” (Pr. 29, 7). “José aprende que la justicia significa algo más que cumplir la ley escrita” escribe el P. Ansgar Wucherpfennig SJ.

¿Justicia en Rusia?

Martin Emge comenzó hablando de la actualidad: la «elección» de Putin. ¿Justa? No fue una elección. Todo el mundo sabía cómo acabaría. No había alternativa, no había otros candidatos.

¿Y Navalny? En 2021 asumió el riesgo de volver a ser encarcelado cuando volvió a su patria, a Rusia.

Navalny se comprometió con la libertad, con la libertad de opinión, con la justicia, y con que su pueblo tuviera derecho a elegir con verdadera libertad y honestidad lo que decidieran sus corazones.

Navalny, un hombre valiente, de confianza inquebrantable. Cuando fue juzgado el 20 de febrero de 2021, se refirió a las Bienaventuranzas del Sermón de la Montaña de Jesús: «Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia…». Sacó fuerzas de su fe en Dios para defender la justicia y luchar por ella. (Fuente: https://promisglauben.de/alexei-nawalny-bezog-kraft-aus-den-seligpreisungen-der-bergpredigt/)

Por eso luchó, por eso murió. El Presidente de Corazones ha muerto. Es un mártir político, explicó Martin Emge.

Justicia en Nazaret

Josef, Statue im Heiligtum der Verbundenheit

San José

La justicia también nos lleva a Nazaret. Allí, en las inmediaciones de la basílica de la Anunciación, en la “Casa del Justo“, una congregación de religiosas custodia un tesoro, una antiquísima sepultura, el sepulcro del justo. Podría ser el sepulcro de San José.

En el texto de la Escritura oímos: “José, su esposo, que era un hombre justo y no quería denunciarla públicamente”. Justo en el Antiguo Testamento significaba vivir en armonía con Dios y con los hombres. Según las leyes de la época, María debería haber sido lapidada por esperar un hijo ilegítimo.

La confianza en Dios de José es increíblemente grande. Confió en la voz del ángel. Confió en que todo sucedía por derecho divino. Que su mujer estaba embarazada y le necesitaba urgentemente en esta situación concreta.

El colabora en la educación de este niño. Jesús también necesitaba de alguien que le enseñara a ser justo. Eso podía aprenderlo bien de José, el justo.

José, un luchador por la justicia, se deja guiar por el ángel, deja intervenir a Dios, está abierto a la vocación de su vida y escucha atentamente. José es alguien que ha permanecido incorruptible. Siempre abierto a los deseos de Dios.

¿Y nosotros hoy?

Nosotros también podemos orientarnos hoy día como él. ¿Qué punto de vista necesitamos para ello?

¿Somos luchadores como Navalny y, ahora, su esposa? ¿O como San José? ¿O como José Engling con su ideal de vida: “Quiero ser todo para todos y todo para María”?

¿Y José Kentenich?

¿Abrimos la boca cuando hay una injusticia evidente en nuestro entorno más cercano? ¿O preferimos callar?

¡La cuestión de la justicia es nuestro tema, un tema muy importante del Movimiento de Schoenstatt, de la Familia de Schoenstatt!

Un aspecto interesante: José Kentenich, el fundador, fundó o dejó nacer muchas comunidades para su Obra: para sacerdotes, mujeres, hombres, matrimonios, jóvenes, diáconos, y todas ellas con diferentes opciones de compromiso y de obligaciones. ¿Las conocemos todas? El P. José Kentenich quería que cada uno tenga sus derechos. En ninguna comunidad religiosa hay tantas comunidades diferentes.

Sueño con un Schoenstatt que abra la boca

La Familia de Schoenstatt necesita personas despiertas que perciban lo que el otro necesita.

Martin Emge literalmente:

“Sueño con un Schoenstatt que no solo abra la boca piadosamente, sino que diga las cosas que hay que decir. El P. Kentenich ¿quería que recemos más Rosarios o que nos involucremos, que asumamos responsabilidades y que abramos la boca como San José? Animémonos con una confianza llena de fe”.

Lo que me mueve y lo que me hace reflexionar

En el viaje de vuelta resonaban en mí las palabras de la plática. Realmente me removieron con su visión de la justicia y me surgieron muchas preguntas. 

¿Cómo de político quería el padre José Kentenich que fuera su Schoenstatt?

Él mismo era muy político, se enfrentó a Hitler, de lo contrario no habría acabado en un campo de concentración. También defendió a su iglesia y la consecuencia fue el exilio en Milwaukee.

¿Quería él una comunidad orante, que se retire a sus santuarios a rezar el Rosario?

¿Y yo? ¿Cómo me comprometo por los asuntos de Dios, por la justicia?

El mismo Navalny me mueve de una forma totalmente nueva. El reconoció abiertamente que la fuerza para luchar por la justicia en Rusia la recibía de su fe cristiana.

¿Es posible que yo reciba la fuerza para luchar conscientemente por la justicia en mi entorno en las celebraciones de Alianza a través de la corriente de gracias de la renovación de la Alianza de Amor con la Sma Virgen?

Y ahora se hace real. ¿Cuál es mi actitud ante los solicitantes de asilo? ¿Los defiendo cuando los insultan?

San José, ayúdame a utilizar mi corazón, mis ojos, mis oídos y mi boca en favor de la justicia y a reconocer la voluntad de Dios.

Marienberg

Original alemán: Traducción Rodolfo Monedero, Noez, España

Etiquetas: , , , , , , ,

1 Responses

  1. Rafael Mascayano Medo dice:

    Gran tema de Schoenstatt y la política, que hay que seguir profundizando…
    Un gran problema es que Putin pareciera ser cristiano Ortodoxo, es decir, no es que uno sea cristiano y el otro no, ambos son cristianos… Incluso el Patriarca Kirill, dijo en octubre pasado: «Dios te puso en el poder para que puedas realizar un servicio de importancia especial y de gran responsabilidad para el destino del país y el pueblo confiados a tu cuidado».

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *