Maria en salida - Confidentia

Publicado el 2021-11-20 In Campaña, Schoenstatt en salida

Cuando María sale a la calle

ARGENTINA, Maria Fischer •

Unos se detienen un momento, la miran y siguen su camino. Otros la tocan con devoción. Algunos se santiguan. La gran mayoría pasa sin mirar ni notarla. “Pero ella los mira”, dice Palmira Marino, quien junto a otras señoras se queda en la puerta, lista para intercambiar un par de palabras con la gente que se detiene, invitándoles a dejar sus intenciones en la canasta. Es el 18 de noviembre, y como cada día de alianza, María sale de su santuario y se queda en la calle Riobamba, a una cuadra de la Avenida Santa Fe, en pleno centro de Buenos Aires. —

Estamos frente de un santuario en la ciudad, un santuario algo escondido pues se encuentra dentro de una casa – y aunque hay un cartel y una imagen de la Madre tres veces admirable al lado de la puerta, muchos no se enteran de que están pasando por un santuario ni menos intentan entrar. Es por eso que hace casi tres años nació el proyecto de la Mater en salida.

Auxiliar en la calle

Estar donde está ella y donde está la gente

Estaba llegando a las 11:15 hs, después de una peregrinación a pie hacia el santuario de Confidentia (peregrinación algo más larga que la planificada, en verdad). Aquí esta ella, la imagen Auxiliar de la Campaña, en la vereda, entre restaurantes, bares, tiendas, oficinas, en pleno movimiento agitado y ruidoso de la gran ciudad. Adornada con unas flores, una canasta para dejar intenciones, y acompañada por personas comprometidas a “simplemente estar” donde está ella y donde pasa la gente.

Pasan también schoenstattianos, entre ellos el P. Tommy Nin Mitchell, superior regional de los padres de Schoenstatt, junto a un grupo de mendocinos.

Dentro, en el santuario, hay quienes rezan el rosario, también por la gente que pasa por la calle y recibe – tal vez sin saberlo – las gracias que la Mater quiere regalar.

Santuario de Confidentia, 18.11.2021

Cuántas historias de la vida real pasan por la calle

Un conductor de reparto con su mochila pasa sin detenerse, y después de unos pasos, mira hacia atrás. Un saludo, un intercambio en segundos.

Pasan hombres de negocios con trajes caros, oficinistas, una colegiala con uniforme escolar, algunas mujeres con cochecitos, un indigente, una anciana, los empleados del restaurante vecino…

Cuántas historias reales de la vida en pocas horas. La Madre del Señor, la madre de todos nosotros, la Madre de todos aquellos que este 18 de noviembre pasan frente a su imagen, los acoge en su corazón y les trae a Jesús.

Auxiliar en la calle - Santuario Confidentia

Antes de irme, dejo en la canasta los nombres de tres amigos enfermos. Y mientras camino hacia casa, por las calles de Buenos Aires, rezo por cada uno de los que encuentro en el camino. Pues también yo debo y quiero ser María en salida.

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