Los Olmos bendición

Publicado el 2021-02-26 In Vida en alianza

La Mater en una carreta, cómo lo hiciera antaño, en Luján

ARGENTINA, Astrid y Matías García Samartino •

Rebozamos de infinita gratitud por todo lo que hemos vivido y sentido este 20 de febrero de 2021 en la Bendición de nuestro Santuario de los Olmos, Pilar (Bs. As., Argentina). —

Nuestra Madre, nuestra querida Mater, descendió a su nuevo trono y se hizo presente en medio nuestro; la sentimos cerca, con nosotros: Ella estaba allí y se quedará para siempre. Como San Pedro después de haber contemplado la gloria de Dios en el Tabor, exclamamos: ¡Qué bien estamos aquí! ¡Establezcamos aquí nuestra tienda! ¡Este es nuestro rincón predilecto!

Eligió esta tierra para morar desde ahora hasta la eternidad

El día de la bendición ha sido un día de gozo, de gracias, de gloria. Fue una verdadera fiesta para todos. Hace aproximadamente 20 años no se construía y bendecía un santuario en Argentina. Ella, nuestra Madre, eligió esta tierra para morar desde ahora, hasta la eternidad.

Hoy podemos decir: Quítate el calzado, porque el lugar que pisas es Tierra Santa…

“Sí, Santo es este lugar, y seguirá haciéndose más y más Santo; Tierra Santa es ésta, porque la Sma. Virgen ha escogido este terruño; Tierra Santa, porque en el transcurso de los años, de los decenios y de los siglos, desde este lugar saldrán, crecerán y trabajarán fecundamente hombres Santos. Este es un lugar Santo, finalmente, porque desde aquí se impondrán Santas tareas, es decir, tareas que santifican, sobre débiles hombros.” (P. Kentenich, 31 de mayo de 1949).

Los Olmos bendición

Entrega de las llaves del Santuario al obispo

Las palabras no alcanzan para expresar lo que arden nuestros corazones. ¡Este día de fiesta sigue y seguirá latente dentro nuestro por tanto tiempo! Hemos experimentado un día de cielo, y Ella se encargó de que así fuera, todo lo que preparamos humanamente resultó divinamente… un día de fiesta que caló en nuestros corazones para siempre.

La celebración comenzó con el rezo del rosario, en un clima de paz y alegría. La ceremonia solemne fue presidida por nuestro obispo Monseñor Pedro María Laxague. Con un espíritu de fe, emoción e inmensa alegría, los sacerdotes celebrantes hicieron su procesión de entrada; cantos de júbilo acompañaron nuestras oraciones y con gran fervor disfrutamos de cada momento de la celebración.

Se presentaron las llaves del Santuario a Monseñor Pedro María, quien procedió a abrir sus puertas. Se bendijo el agua, para su aspersión sobre todos los participantes y sobre los muros del nuevo santuario, signo de purificación; se continuó con la liturgia de la Palabra y, posteriormente, ser realizó el rito de consagración del santuario, preparándonos para este momento con el canto solemne de las letanías de todos los santos. Se colocaron en el altar las reliquias de Santo Cura Brochero, San José de Calazans, San Juan Bosco, Santo Domingo Sabio y Santa María Mazzarello, según la antigua tradición de la Iglesia.

La entrada de la Mater en una carreta

Antes de la consagración del Santuario invocamos al Espíritu Santo y sentimos cómo soplaba; increíblemente notamos como una brisa aumentó su caudal justo en ese momento. El obispo rezó la oración consagratoria y luego ungió con óleo sagrado el altar y los muros, como expresión visible de que este lugar está consagrado a Dios. También se incensó el altar y el Santuario y luego fue el gran momento de la entrada de nuestra Madre y Reina, en una carreta como lo hiciera antaño, en Luján, en el año 1630 (Virgen de Luján, Patrona de Argentina). La estábamos esperando… La llevamos en andas hacia su trono, rebosantes de felicidad y gloria. La saludábamos agitando pañuelos blancos, aplaudiendo, con el clarinete, cantando… Todo era júbilo y gozo. Ella caminaba con nosotros, la sentimos tan presente… Gracias Madre por elegir esta tierra y esta familia.

Se entronizó su Imagen en el Santuario y rezamos nuestra oración de consagración, tan nuestra, tan schoenstattiana. Continuamos con la celebración llenos de emoción. Los increíbles cantos acompañaron cada momento para orar y elevar nuestro espíritu, creando una atmósfera única e inexplicable.

Esperanza para Argentina y el mundo

Nuestra Madre mora ya en su nuevo hogar para siempre. En este tiempo de prolongada pandemia, Ella trae luz y esperanza a nuestros días, a nuestro país y al mundo. Ella se manifiesta vencedora. Un nuevo tiempo nos espera y Ella estará allí para acompañarnos, como siempre lo hace. Nada ni nadie la detiene y nosotros la recibimos, aquí estamos, somos tuyos. En el Santuario nos regala sus gracias, a cada uno de los que aquí acude: nadie se siente solo, Ella transforma nuestros corazones y nos impulsa al mundo, en Alianza. Nada sin Ti, nada sin nosotros.

Dispuestos a seguir tu camino, querida Mater, nos encomendamos a vos y encomendamos a todos los que hagas llegar a este lugar Santo, queremos serte siempre fiel.

Gracias Madre por este inmenso regalo que vivimos con tanta alegría.

Impresiones y testimonios

Inspirado en la bendición del Santuario de «Los Olmos»

¡Hay un nuevo Santuario! Primeras impresiones de la bendición

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