Publicado el 29. marzo 2018 In schoenstattianos

Falleció el P. Ottomar Schneider, el “padre feliz”

BRASIL, Padres de Schoenstatt y Redacción

Con 45 años de sacerdocio entregados a la Iglesia por medio de la Obra de Schoenstatt, partió el 27 de marzo a las 14.30 h. hacia la Casa del Padre. Con el rosario en la mano, rezando sus decenas, el P. Ottomar Schneider falleció a los 82 años de edad, en presencia sus hermanos de comunidad del Instituto Secular de los Padres de Schoenstatt.

Al celebrar sus 40 años de sacerdocio hace pocos años, el P. Ottomar Schneider afirmó:

 “Soy un padre feliz. Ni por un segundo me arrepiento de haber hecho este camino al servicio de la Iglesia de Cristo en la Familia de Schoenstatt. Si el Dios de la Vida y la Historia me lo pidiese, haría todo de nuevo y con el mismo empeño a mis hermanos  en la fe y la misión”.

Nació el 26 de enero de 1936 en la comunidad de São José, en el actual municipio de Salvador das Missões en el estado de Rio Grande do Sul, Brasil. Sus padres, Silvestre y Maria Amália Lunkes Schneider, pequeños agricultores, eran profundamente religiosos. Fue bautizado muy pronto después de su nacimiento en la parroquia Sagrada Familia de Cerro Largo. Pasó su infancia y aprendió las primeras letras en la comunidad de Santa Inês del municipio de São Luiz Gonzaga.. Allí también nacieron sus cinco hermanos menores.

El fuerte llamado al sacerdocio

A los 14 años fue atraído por la congregación de los Hermanos Maristas e ingresó al Juvenato (seminario menor) de Bom Principio, RS. Cursó el colegio en el entonces Juvenato Champagnat, en el barrio de Partenon en la ciudad de Porto Alegre. Hizo el noviciado marista en la ciudad de Passo Fundo, RS, donde conoció la pedagogía y espiritualidad del Movimiento Apostólico de Schoenstatt.

Enseñó en los colegios Maristas en la ciudades de Erexim, Uruguaiana y Santo Ângelo, todas en el estado de Rio Grande do Sul. En Santo Ângelo, el P. Ottomar fundó en 1964 el Movimento Apostólico de Schoenstatt. Hoy día la diócesis de Santo Ângelo cuenta con un Santuario de la Madre, Reina y Vencedora Tres Veces Admirable de Schoenstatt.

Sintiendo la fuerte llamada al sacerdocio que le acompañaba desde niño, se decidió a escuchar la voz de Dios. Pidió dispensa a la comunidad Marista para ingresar en el recién fundado Instituto Secular de los Padres de Schoenstatt. Tuvo la gracia de ser recibido personalmente por el padre José Kentenich, quien entonces le dijo: “¡Aunque usted se convierta en padre de Schoenstatt, su misión en los hermanos Maristas permanece!”

Padre Ottomar Schneider, un apóstol de Schoenstatt en Brasil

En 1969 volvió a hacer un Noviciado con sus hermanos de curso provenientes de Suiza, Alemania, Africa del Sur y Brasil. El noviciado lo realizaron junto al Santuario Original de Schoenstatt, en Vallendar, Alemania. A continuación el P. Ottomar cursó teologia en Westfälische Wilhelms-Universität Münster, que le otorgó el título de Diplomtheologe. Ordenado Diácono por monseñor Heinrich Tenhumberg, entonces obispo auxiliar de Münster, volvió a Brasil.

El 7 de octubre de 1972, en la Capilla del Municipio de Salvador de Misiones, fue ordenado sacerdote en la comunidad de los Padres de Schoenstatt, por el primer obispo de la diócesis de Ângelo, Monseños Aloísio Lorscheider, después cardenal.

Como padre de Schoenstatt trabajó en São Paulo, Londrina y Santa Maria. Fue asesor de varias ramas del Movimiento, director regional y nacional del Movimiento, asistente de la Federación de Familias y Federación de Sacerdotes diocesanos, rector de las casas filiales de los Padres de Schoenstatt en Santa Maria y Londrina. Durante varios años fue director de la revista Tabor.

 

“Deseo a muchos jóvenes esta felicidad que experimento cada día de mi sacerdocio”

 “Después de 45 años de sacerdocio, al servicio de la Familia de Schoenstatt y de la Iglesia, debo confesar que soy un padre feliz.

En todo este tiempo jamás tuve una duda sobre mi llamada al sacerdocio como Padre de Schoenstatt. Me siento agradecido de ser instrumento en las manos de nuestra Madre y Reina de Schoenstatt, al servicio de tantas personas a las cuales pude prestar mi servicio pastoral mariano.

Deseo a muchos jóvenes esta felicidad que experimento cada día de mi sacerdocio.  Ofrezco diariamente mi celebración de la eucaristía por esta intención. Que la Madre de Dios atraiga muchos jóvenes para el servicio de la Iglesia y de la Familia de Schoenstatt, siguiendo a nuestro padre y fundador P. José Kentenich. De él aprendí a ser un padre feliz.”

Pe. Ottomar Schneider, 2017

 

 Ottomar Schneider

 

Original: portugués, 28.04.2018. Traducción: Carmen M. Rogers, Santiago de Chile/mf

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