Publicado el 2015-07-22 In schoenstattianos

¿Quién reza conmigo? Una curación por intercesión de José Engling

Victoria*, una estudiante de Alemania, tiene una relación muy especial con José Engling. Ella le cuenta a los lectores de schoenstatt.org, cómo llegó a esta relación y lo que quiere conseguir con José Engling •

Queridos hermanos en la Alianza de Amor,

Me llamo Victoria (se ha modificado el nombre, la editorial conoce la verdadera identidad), vivo en Alemania, estudio historia y teología católica y desde mi nacimiento sufro de parálisis espástica. Desde el año 2006 le pido a José Engling (uno de los schoenstattianos más conocidos de la primera generación) por mi curación, pero hasta ahora sin éxito. Seguramente esto no se debe a que él no pueda o no quiera interceder, sino porque aún no ha recibido el permiso divino para impetrar con éxito el poder de curación de Jesús.

Me pregunto por qué esto es así. Mientras Jesús vivía en la tierra podía reaccionar de inmediato cuando alguien le pedía un milagro, y hasta sus discípulos, que podían sanar en su nombre, no tenían que rogar durante años por las personas que se dirigían a ellos.

En mi caso, sin duda que hay más de una razón por la que a José no le ha sido posible entrar en acción. Pero una cosa es cierta y es por eso que he escrito esto, hermanos en la Alianza de Amor: la fe en Alemania y en muchos países europeos es débil, muy débil. Aquí solo se encuentran pocas personas que creen que Dios me puede curar. Sin embargo, encontrarán a muchos que han leído exitosos libros científicos sobre el origen de la Biblia: cómo se puede interpretar correctamente, cuáles son los comentarios en la Biblia que realmente fueron de Jesús, cuáles sucesos se han agregado con una intención simbólica para testificar verdades sobre Él. Las bodas de Caná, para nosotros tan conocida, es uno de estos sucesos.

Un Dios que actúa concretamente

Josef 007 Josef 007Si alguien llegara a Alemania diciendo: “¡Yo si creo que Él me sanará!”, recibiría muchas miradas desconcertadas. Un Dios que se ocupa tan personalmente de cada uno y que actúa tan concretamente, en este país es para muchos algo sospechoso. Incluso puede suceder que personas con formación teológica sostengan que esta creencia es algo irrealizable y traten literalmente de disuadir de este tipo de fe. O la relativizarían un poco, porque piensan que sólo así se pueden revelar eficazmente los milagros de Jesús a las personas sanas que no necesitan ser curadas. Si un paralítico en Alemania buscara ayuda para ser llevado ante Jesús, no sería sorprendente que no encontrara suficientes personas que sostuvieran su camilla.

Luz verde para José Engling

En mi caso, afortunadamente esto no es tan terrible. Hay personas que rezan conmigo. Pero puede ser que no somos capaces de darle la suficiente fuerza a esta súplica porque somos muy pocos.

Por eso me dirijo a ustedes, en todo el mundo, que creen en las curaciones que hace Dios: ¡Les pedimos su ayuda! ¡José Engling realmente merece su beatificación! ¡Este país en el que Schoenstatt nació, necesita evidencias visibles de un Dios que puede actuar de manera muy concreta!

¡Y para mí, la vida sería mucho más fácil si no dependiera de ayuda y acompañamiento! Aquí en Alemania mi gran familia ya no se lo puede permitir. Mis hermanos viven muy lejos, mis padres se están poniendo viejos y los familiares tampoco son jóvenes o también viven muy lejos. Tengo que pagarles a las personas que me ayudan a hacerle frente a mi vida diaria. Tengo que pagar remedios. El sistema social en Alemania cubre sólo una parte de estos gastos. Me atraso con mis estudios porque soy paralítica. No podré trabajar tanto como mis compañeros de estudio que son sanos. No puedo comprometerme por Schoenstatt y por mi prójimo como me gustaría hacerlo, porque mi cuerpo es mi mayor inconveniente. Si José Engling obtuviera arriba luz verde, todas estas preocupaciones y problemas estarían resueltos.

Familia en oración

Quien quiera rezar conmigo, por favor que lo haga. Quien lo quiera comunicar a la Secretaría José Engling o quien me quiera conocer, que por favor escriba a: [email protected]. Aquí se recogen las oraciones escuchadas a través de la intercesión de José Engling, se organizan viajes y se editan publicaciones sobre José. ¡Me alegraría muchísimo con las reacciones de ustedes!

Y quién también quiera ser curado de una enfermedad, ya sea a través de la intercesión de José Engling o de otro schoenstattiano, que escriba a los contactos correspondientes que aparecen a continuación. ¡Somos una familia y nos ayudamos los unos a los otros en la oración!

Viva Schoenstatt, viva José,

Victoria*

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*El nombre es conocido por la editorial

Padre José Kentenich: [email protected]
José Engling: [email protected]    

Mario Hiriart: [email protected]  
Gertraud von Bullion: [email protected]
Hermana Emilie Engel:  [email protected]
Padre Franz Reinisch: [email protected]

João Pozzobon: [email protected]        

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Original: alemán. Traducción: Tita Andras, Viena, Austria

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5 Responses

  1. Eroni dala Rosa dice:

    Querida Vitória,quanta fé e coragem.Sim,a Alemanha precisa saber que Deus vive .Conte com minhas orações nesta intenção.Rezemos Unidos na Aliança.

  2. MPL dice:

    Gracias, Victoria. Suelo rezar a los santos schoenstattianos, pero a partir de ahora te tendré presente a ti, cuando me dirija a José Engling (uno de mis favoritos). Es hermoso conocer tu historia. Así se hace familia, «en ellos repercuten mi ser y mi vida, deciden su aflicción o acrecientan su dicha». Con mucho cariño.

  3. Monina Crivelli dice:

    Hola, Victoria! Me encanta que seas tan orgánica y captes tan bien lo que significa ser una Familia. Hay que acudir a nuestros santos justamente para que puedan ser canonizados. Si nadie pide su intercesión, ¿cómo obran los milagros necesarios para ser reconocidos como santos? Recuerdo siempre al P. Esteban Uriburu que nos hablaba de la cantidad de santos que tienen en sus filas los jesuitas, y que nosotros debíamos no sólo aspirar a esa santidad sino luchar porque sea reconocida la de aquellos que nos precedieron con una vida ejemplar. Mil gracias por tu testimonio, super inspirador para todos! La resignación porque sí es de cristianos teistes, no hay que ver más que los «milagros» que obra el Papa Francisco

  4. María del Rosario Giorgi Bruno dice:

    Tienes como sea tu nombre un regalo de Dios, que te permite, estudiar y conocerle, más, acepta el regalo con Jesús aceptó su Cruz…No es cuestión de intercesor sino cuestión de aceptación, cuando uno acepta Dios te sana, porque solo quiere saber cuanto le amamos Solo a El…

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