Roma

Publicado el 2022-01-14 In Vida en alianza

El camino hacia la Navidad en compañía de san José

ITALIA, Patricia Manson •

Por quince años ya, semana tras semana, un pequeño grupo de fieles schoenstattianos se ha reunido sin falta cada miércoles en el santuario Cor Ecclesiae en Roma para rezar el rosario. En la medida que he podido conseguir que alguien me lleve, porque yo no manejo, he asistido con mucho gusto para participar en una asamblea de oración de un nuevo tipo para mí, que crecí en un ambiente protestante. —

Debo admitir que al principio encontraba difícil compenetrarme en el ritmo y cadencia de lo que me parecía ¡perdón! una “letanía” interminable. Pero eso ocurrió solo al principio, porque pronto me permití a mí misma ser tomada de la mano por la Santísima Virgen para viajar con ella a través de las diferentes etapas del Misterio del Hijo, en el camino de su vida y de la nuestra hasta el final y más allá.

Santa María, llena eres de gracia . . . Una oración que ya no se limita a una hora a la semana, sino que ahora me acompaña durante las largas caminatas en Roma, ya sea en solitario o en medio de multitudes que portan cubrebocas. Una oración que, cuando se reflexiona seriamente sobre ella, ofrece un entendimiento y valor más profundos al inmenso sufrimiento y a las varias formas de soledad impuestas por la realidad del Covid-19. María y yo caminamos por las calles de la ciudad, dos mujeres juntas, pero nunca solas. Donde está la Madre está siempre el Hijo con su omnipresencia segura y protectora, sobre las calles que se han vuelto un poco más irregulares que antes.

Cuatro etapas en el camino con san José

Además, donde ella está, también está el querido señor san José, quien siempre está a nuestro lado con su presencia silenciosa pero reconfortante y su gran ejemplo de fe. Por si llegamos a subestimar su presencia paternal, frecuentemente percibida vagamente en la sombra de María, sin mencionar la del Hijo, durante el periodo de Adviento estamos bendecidos con la maravillosa oportunidad de reflexionar sobre la persona de José, precisamente durante las reuniones de los miércoles del rosario meditado en el santuario Cor Ecclesiae: Cuatro etapas en el camino con san José rumbo a la Navidad. Este evento tan especial estuvo organizado y minuciosamente preparado por Laura y Giacomo Brunelli, Pamela Fabiano y la Hna. M. Julie Brcar.

Primera etapa: Detenerse

Como lo señaló el expositor de la primera reunión, el Prof. Guido Tracanna, poeta y profesor de religión, la tentación de detenerse, de permitirse a uno mismo hacer un alto, es muy ponderosa cuando nos encaramos con cualquier cosa que altera nuestros planes, sueños, ideas y proyectos preciosos, ¡José también deseaba abandonar todo cuando descubrió que el hijo que María estaba esperando no era suyo!  Así lo hubiera hecho si no fuera el justo varón que probó ser, así que, en vez de abandonarlo todo, continuó moviéndose hacia adelante, tal vez con pasos más lentos, mientras meditaba los eventos que estaban ocurriendo, pero de cualquier forma avanzando sin detenerse.

Segunda etapa: Dar la bienvenida

Sí, de hecho, José creyó sin entender por completo. «Para aquellos que tienen fe, no hace falta una explicación” (Santo Tomás de Aquino). En su fe, José puede compararse con Abraham porque, como él, creyó no tanto en el designio, que en cualquier caso estaba más allá de su capacidad de comprensión, sino en la Persona que le hablaba sobre el misterioso designio en el que se le había invitado a participar íntimamente. A través de la fe, José da la bienvenida, porque sabe cómo escuchar. Esta fue la esencia de la meditación del P. Facundo Bernabei, director del Movimiento de Schoenstatt en Italia.

Tercera etapa: Escuchar

En el tercer miércoles de Adviento, nuestro guía de meditación fue Mons. Vincenzo Francia, mariólogo y profesor de Iconografía Mariana en el Marianum de Rome. Atrajo magníficamente la atención de todos los presentes y remarcó la gran diferencia entre oír, porque no estamos sordos, y escuchar. Esto último significa voltear la mirada hacia la voz que nos habla y darle toda la atención. La auténtica conversión empieza con la escucha. Solo en ese momento José estaba listo y dispuesto para comprender y emprender el camino que le esperaba.

Cuarta etapa: Dar

En esta última reunión antes de Navidad, simplemente ocurrió. Me gustaría pensar que no fue meramente una coincidencia que nuestro guía fuera Giacomo Brunelli, que junto a Laura están esperando un hijo. Su testimonio como esposo y future padre cerró a la perfección estas reuniones de Adviento. De hecho, para concluir nuestra jornada especial de la manera más perfecta y emotive, Giacomo nos compartió un testimonio personal de la experiencia suya y de Laura con el rosario, que rezan fielmente en el santuario como matrimonio. Para ellos el dar, en cualquier área de su vida – laboral, social, atención a otros – significa dar del amor que obtienen gracias a la oración.

Así cerramos el año en espera de la Navidad en la compañía de María y José, tan querido en lo particular por el Papa Francisco y venerado de forma especial durante el año dedicado a él.  A instancias de nuestros guías en el rosario, viajamos nuevamente a través de cada etapa: detenerse, dar la bienvenida, escuchar y dar. ¡Cuánta distancia hemos recorrido! Ahora que los días de fiesta han quedado atrás y regresamos a nuestras reuniones de los miércoles, seguimos en movimiento, enriquecidos y fortalecidos.

¡Gracias! ¡Gracias! ¡Gracias! a todos los organizadores y participantes que ofrecieron este espléndido regalo a los demás, para los demás.

Roma

 

Original: inglés. 13.1.2022. Traducción: Eduardo Shelley, Monterrey, México

 

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