Publicado el 2020-09-06 In Vida en alianza

Ser tierra, ser fiel, ser santo, tarea para los próximos 25 años

CHILE, Pablo Gaete Martínez •

El viernes 4 de septiembre, como cada mes, los integrantes de los distintos grupos y ramas que forman la familia del Santuario Monte Horeb, de Chillán, en la Región de Ñuble, se reunieron en la tradicional actividad llamada “En torno a la Mesa”. Antes de la pandemia, nos reuníamos cada viernes en la sala múltiple de nuestro santuario, después de la Misa junto a un consomé, un mate o algo para beber, comer y compartir un tema de conversación. El COVID-19 ha hecho que nos reunamos en nuestras casas y las plataformas digitales han permitido que la vida en la familia siga con más fuerza. —

El tema tratado en este encuentro se denominó: “Cómo hacer vida nuestro ideal de familia: Tierra fiel del Padre, cuna de santidad” y los expositores fueron Patricio de la Fuente y Paulina Benavente, miembros del Instituto de Familias.

Este encuentro se integra en los preparativos a nuestro Jubileo de plata del Santuario, que fue bendecido el 18 de noviembre de 1995 y que este año cumple 25 años.

Desde ya hace algunas semanas, se encuentra peregrinando por los distintos hogares el “Santuario Peregrino”, a iniciativa de la Comisión Jubilar presidida por Iván Canales, de los Madrugadores. Es una maqueta realizada por los organizadores, que visita cada hogar de la familia del santuario, con el fin de vincularnos y prepararnos espiritualmente para el aniversario. Junto con la maqueta, se encuentran pequeñas hojas, donde se escriben intenciones, agradecimientos y se deposita la contribución al Capital de Gracias como una manera de reconquistar nuestro santuario en este contexto de pandemia.

Vista desde el Santuario de Chillán

La tierra que Dios fecundó

En la exposición, Patricio y Paulina recalcaron que el primer anhelo fue tener el terreno para que la Mater se instalara en nuestra familia de Chillán. En el concepto de tierra, surge el anhelo de plasmar algo propio, teniendo en cuenta la realidad de nuestra región de Ñuble, que es una región agrícola y el concepto de tierra que Dios iba a tener para fecundar y dar fruto. Dios nos ofrece la tierra, reforzando mediante la oración el cultivo espiritual de cada uno de nosotros (saber cada uno de nosotros quiénes somos) y lo que él tiene ofrecido para cada uno de nosotros, nuestra vida, nuestra historia personal, etc.

Paulina y Patricio además recordaron que Schoenstatt nos ofrece las herramientas para reforzar ese cultivo de cada uno. Por ejemplo, el ideal personal que no es otra cosa que para qué fui creado. Nos invitaron a un trabajo permanente sobre nuestro ideal personal y nuestro horario espiritual.

Luego, nos invitaron a responder las siguientes preguntas:

– ¿Cómo está mi formación personal?

– ¿Cómo está nuestro vínculo con Dios?

Tierra fiel con una misión

Fuimos analizando cada parte del ideal de familia, el “ser tierra fiel del padre”, la “fidelidad” de los que dieron los primeros pasos de nuestro movimiento en Chillán, que aún se mantiene vivo en nuestra actualidad. Una “tierra fiel” a su creador y a sí misma, esta tierra tiene sentido en el contexto de pertenencia al Dios que nos creó y nos dio una misión.

Cómo vivir esa fidelidad, basados en las palabras de papa Francisco, cuando nos dice que debemos salirnos de nosotros mismos para encontrarnos con la persona concreta con el rostro de Cristo, abrir los ojos y el corazón a los pobres, a los enfermos, a aquellos que no tienen trabajo, a los heridos por la indiferencia, dejar nuestros egoísmos, rechazar la tentación de la desesperación y mantener viva la llama de la esperanza; y en base de ello qué patria queremos construir para las futuras generaciones.

Somos Tierra fiel del Padre porque somos su posesión preciosa y lo vemos en el propio libro del Génesis, en el Antiguo Testamento. Somos sus creaturas, elegidos por él, en ella descubrimos nuestra razón de ser y nuestra misión.

 

Foto: Marietta González. Vista de los Andes desde la parte posterior del santuario

Cuna de santidad y de grandes personajes de la historia

Somos Cuna de santidad, porque Chillán y por ende nuestra joven región que cumple dos años de existencia, es cuna de grandes personajes que han puesto en alto el nombre de nuestro Chile, más allá de nuestras fronteras. Cuando se bendijo el santuario en 1995, Chillán era la capital de la entonces Provincia de Ñuble, en la Región del Bío-Bío. Desde septiembre del año 2018, Ñuble se separa de la Región de Bío Bío y pasa a ser una región propia, y Chillán es elevada a capital regional. La Región de Ñuble, territorialmente, es cuna de grandes personajes de nuestra historia: nacieron en ella Bernardo O’Higgins, Arturo Prat, Claudio Arrau, Violeta Parra, Marta Colvin, entre otros.

Nuestro santuario es cuna fiel de santidad pues requiere cierto estilo, que es nuestros santuarios hogar algo propio de nuestra espiritualidad.

Sobre la santificación, reflexionamos acerca de cómo cultivar nuestra vida de oración, en lo común de cada día, con nuestros amigos, en el trabajo o teletrabajo, y el apostolado de oración diaria (rezo de los 3 confíos que, como familia de Chillán, rezamos cada día) por el personal de salud y de servicio) etc.

Generación fundadora y conciencia de misión

Seguidamente, quisieron compartir una experiencia vivida en la formación recibida en el Instituto de Familias, con Pablo Brunner, en lo relacionado a ser santos y el desafío de la santidad en lo común, ese deseo vivo de sentirnos queridos por Dios como sus hijos.

Nos llamaron a plantearnos el desafío de ser parte de una generación fundadora, en un tiempo en que Schoenstatt necesita una nueva generación fundadora, que tenga conciencia de misión, que no tema ante el desafío que implica vivir y entregarse por los ideales para los próximos veinticinco años, y ante estas interrogantes, solamente podemos encontrar una posible respuesta: “Nada sin ti, nada sin nosotros”.

Finalizamos este encuentro con un panel, donde cada uno de los participantes tuvo la oportunidad de preguntar o expresar su sentimiento y ser conscientes de que somos instrumentos de Dios. Con la bendición del asesor de nuestra familia, el padre Felipe Bezanilla, finalizó este profundo encuentro.

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1 Responses

  1. Muy completo y bonito tu artículo. Gracias por escribirlo con tanto amor. Tu eres uno de nuestros representantes para los próximos 25 años

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