Publicado el 2020-04-07 In Alianza de Amor Solidaria en tiempos de Coronavirus, schoenstattianos, Vida en alianza

Martita de Jesús Molina, ruega por nosotros en este tiempo de pandemia

GUATEMALA, Marta Cristina Pérez /María Fischer •

Delegada de la Palabra, misionera de la Campaña de la Virgen Peregrina de Schoenstatt, siempre con su guitarra en mano alabando al Señor: así es como el Movimiento de Schoenstatt en Esquipulas, Guatemala, recuerda a Martita de Jesús Molina, fallecida el 6 de abril de 2020 por complicaciones de diabetes. —

Cada aliado, cada schoenstattiano que muere tras haber vivido en alianza merecería tantas cosas: un artículo en Schoenstatt.org, ser nombrado en el Santuario Original, ser recordado en la memoria colectiva de Schoenstatt, ser intercesor para nosotros en nuestro camino en alianza… Con cada schoenstattiano que muere, Dios nos dice algo, pues Él habla a través de las vidas de sus fieles. Especialmente en tiempos de crisis mundial como los que vivimos, vale recordar que para nosotros la voz de Dios no se manifiesta en formaciones de nubes, reflejos en ventanas, predicciones ni en Nostradamus o videntes dudosos, sino en la vida real, y que lo descubrimos en lo que el P. Kentenich solía llamar la Fe Práctica en la Divina Providencia. En la vida de una humilde misionera de Guatemala.

Una vida cristiana sin la posibilidad de ir a misa

Martita de Jesús Molina era Delegada de la Palabra en una aldea cerca de Esquipulas. Muchas aldeas no tienen sacerdotes, por lo que ella predicaba y celebraba con la gente la Liturgia de la Palabra. Humilde, servicial, motivaba a la gente para asistir a la iglesia, y ellos conocían su puntualidad (llegaba media hora antes de cualquier reunión). “Los Delegados de la Palabra, en palabras del Papa Juan Pablo II, han llegado a constituir ‘la columna vertebral de la Iglesia en Guatemala’. Su ejemplo humilde y perseverante debe animarnos a todos los que nos gloriamos del nombre cristiano para asumir con alegría la responsabilidad que el mismo Cristo nos ha confiado en la evangelización de los pueblos”, se lee en un documento de la Conferencia Episcopal de Guatemala.

Martita de Jesús vivió durante muchos años lo que ahora nos toca vivir por un tiempo largo pero limitado en Guatemala y en casi todo el mundo: una vida cristiana sin la posibilidad de asistir físicamente a misa, de recibir a Jesús sacramentado. Ella intercedería por nosotros en los momentos en que más lo extrañamos, cuando caemos en la tentación de quejarnos, de lamentarnos o de exigir exenciones, y nos animaría a celebrar en casa, con nuestra familia, en el santuario-hogar, frente a la pantalla, la presencia de Dios en su palabra, en sus gestos, en sus fieles.

«La humilde servidora del Señor»

Martita de Jesús, cumpliste con el ideal para el cual el Señor te creó: «La humilde servidora del Señor». Serás recordada y amada para siempre. No te decimos adiós sino hasta pronto en el Schoenstatt eterno.

El lunes en su velatorio estaba la Mater con ella. No podía haber sido de otra manera.

Martita de Jesús Molina, ruega por nosotros en este tiempo de pandemia.

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3 Responses

  1. Anónima, callada, servidora….Todo lo que ella haya escrito en la tierra, sin duda alguna quedó grabado para toda la eternidad en el cielo y desde allí, sigue cantando con su guitarra y rezando por los suyos. ¡Hasta el cielo Martita de Jesús!.

  2. Queridos hermanos de Alianza Mario Martita ,que partieron en tiempos de pandemia, rueguen por nosotros .

  3. Ya tenemos otra amiga en el Cielo. Martita de Jesús nos ha precedido y la veremos cuando nuestro Ángel de la Guarda nos acompañe al Schoenstatt eterno. Descanse en Paz.

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