Publicado el 13. septiembre 2019 In Vida en alianza

Un verano de regreso

ITALIA, Federico Bauml •

Quienes conocen la historia del Movimiento de Schoenstatt en Italia saben cuán estrechamente está vinculada a Sudamérica, y en particular a Argentina y Paraguay, lugares de nacimiento de sacerdotes que en estos años se han alternado en su fundación y en su construcción. Historia que, en este caluroso verano romano,  ha vivido otro  emocionante capítulo, caracterizado por los «pasos» cercanos en la capital de tres de esos sacerdotes que dieron tanto y, recibieron de nuestro Belpaese (hermoso país). –

A principios de agosto,  ha venido a visitarnos el padre Cruz Viale, responsable del grupo juvenil entre el 2010 y el 2012, y ahora  de regreso a su Córdoba, en Argentina. Algunos días en Roma, alternando la paz del convento de Vitorchiano,  con  ricas comidas  con ‘sus’ muchachos, ahora adultos (y, en algunos casos, padres), con recuerdos y actualizaciones, en una continuidad en la que el tiempo y los kilómetros no han conseguido rasgar.

P. Ludovico Tedeschi, P. Alfredo Pereira, P. Santiago Ferrero

Ha sido, entonces, el regreso del padre Ludovico Tedeschi, alma y corazón de la fundación de Schoenstatt en Italia, y del padre Alfredo Pereira, su perfecto sucesor en el carisma,  antes que en las tareas; ambos  de visita en  Roma entre finales de agosto y los primeros días de septiembre.

Unos pocos días, y una agenda más completa que nunca,  en un intento de dedicar, al menos un momento, a cualquiera que quisiera conocerlos, por consejo, una confesión, una historia, o incluso solo un abrazo.

Felices de estar juntos en la ciudad a la que están tan ligados, el Padre Alfredo y el Padre Ludovico concelebraron misa el pasado  3 de septiembre en un santuario, Cor Ecclesiae,  al completo  e incapaz de contener a todas las personas que vinieron para la ocasión, incluso de otras partes de Italia.  A su lado, el padre Santiago Ferrero, también  él, en un  bienvenido regreso, después de un año en Roma como seminarista en 2014,  y  hoy Consejero para la Juventud Masculina en Paraguay, visitó Italia por unos días.

Con la voz quebrada por la emoción, pero en un italiano de excelente nivel, el Padre Alfredo nos recordó la importancia de vivir la alianza y nuestra vocación de ser un «santuario» en cada día de nuestra vida.

Schoenstatt es un movimiento con una clara vocación misionera

Schoenstatt es un movimiento con una clara vocación misionera: una peculiaridad que en Italia ha implicado la rotación «sistemática» de los sacerdotes llamados a llevar a cabo su misión de fundación, construcción y guía de nuestro movimiento, en todas las dimensiones de las cuales está compuesto.

Y si esta alternancia descubre, inevitablemente, el lado de la tristeza en el momento de los saludos para quien termina la  propia misión, nada vale  respecto a la inestimable gracia de haber tenido la posibilidad de haber podido conocer y disfrutar a personas tan especiales.

Propiamente por esta razón, la alegría de encontrarnos en estos días de finales  del verano,  seguirá siendo un recuerdo imborrable, con la certeza de que nuestros caminos se cruzarán nuevamente.

 

Original: italiano, 08/09/2019. Traducción: Ana María Ghiggi, Santa Fe, Argentina

Etiquetas: , , , , ,

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *