Publicado el 29. mayo 2019 In Vida en alianza

Cada santo es una misión

ALEMANIA/ROMA, P. Peter Wolf •

El P. Wolf, rector del Centro de Schoenstatt de Oberkirch, Alemania, el P. Schäfer y la Hna. M. Elena estuvieron del 13 al 18 de mayo en Belmonte, con una peregrinación a Roma.  Fue el primer grupo que se alojó en Belmonte tras la obtención de la tan esperada “agibilitá”, el permiso de habitabilidad, que otorga la inspección estatal de edificios.

Turín – Don Bosco

Mientras que el año pasado viajamos a Roma pasando por Milán, para conocer a san Carlos Borromeo, este año elegimos la ruta que pasa por los Alpes suizos nevados y por Turín, hacia Roma.

En Turín quisimos visitar los lugares de don Bosco. Celebramos misa en la capilla del oratorio original, donde empezó su misión con los jóvenes. Para sorpresa nuestra, fuimos testigos de la consagración a María de unos jóvenes que rezaron, junto a su director espiritual, su oración de consagración y recibieron la medalla.

El P. Schäfer mostró al grupo muchas imágenes de la vida del famoso santo, en el ambiente de las impresionantes iglesias y edificios. Muchos estaban admirados de la magnífica iglesia de “María, ayuda de los cristianos”.

Audiencia

A la mañana siguiente, fuimos a Roma bordeando los Alpes, en dirección a Milán, por los Apeninos, pasando por Florencia. Llegamos a Roma por la tarde, donde nos recibió muy cordialmente el rector, Marcelo Cervi. Fuimos el primer grupo que se alojó en Belmonte tras la obtención de la tan esperada “agibilitá”, el permiso de habitabilidad, que otorga la inspección estatal de edificios. Tras la eucaristía, en el santuario Matri Ecclesiae, disfrutamos de una buena cena italiana.

A la mañana siguiente fuimos a la audiencia en la plaza de san Pedro, en donde teníamos buenas localidades, que nos permitían ver bien al Papa Francisco. Hacia el final de la audiencia empezó a lloviznar y poco a poco a llover, pero el grupo aguantó bajo la lluvia.

Foto: Michael Bouren

Felipe Neri, madre Teresa

Después de comer buscamos la “Chiesa Nova“, para encontrarnos con san Felipe Neri, en el lugar donde reposan sus restos. El P. Wolf nos presentó la persona y la misión de este santo tan interesante y querido en Roma. Después, bajo una lluvia torrencial y en un autobús lleno de gente, nos dirigimos a la Hermanas de la madre Teresa. Tuvimos la oportunidad de visitar su pequeña celda y tuvimos un encuentro con una de las hermanas, que nos transmitió cómo viven y trabajan hoy la espiritualidad de su fundadora. Por la noche tuvimos la alegría de que nos visitara el obispo Michael Gerber y celebrara con nosotros la eucaristía. Nos dirigió una estimulante homilía sobre los Hechos de los Apóstoles.

Pedro y Pablo

La siguiente tarde nos llevó a Tre Fontane, lugar del martirio del apóstol Pablo y a la gran basílica de San Pablo Extramuros. Quedamos muy impresionados de las gigantescas dimensiones de la basílica y de las excavaciones en el centro de la iglesia. A continuación, nos pusimos en camino hacia san Pedro, en donde el P. Schäfer y el P. Wolf condujeron a los peregrinos en grupos a los lugares más emblemáticos de la basílica.

Foto: Michael Bouren

Belmonte

El viernes estaba previsto pasar el día en Belmonte. El P. Schäfer nos invitó a realizar el camino del P. Kentenich haciendo estaciones a través de todo el terreno. Se hizo patente lo importante que fue Belmonte para el P. Kentenich y cuál era su visión del lugar. El camino comenzó en la estatua del P. Kentenich, pasando por el lugar en el cual el fundador estuvo con representantes de las comunidades de Schoenstatt. Pasamos por el santuario y por la ermita en el extremo inferior del terreno. La casa Domus Pater Kentenich, con sus fabulosos vitrales de colores, donados por el Instituto de Nuestra Señora de Schoenstatt, marcó el final del recorrido. El día en Belmonte lo utilizamos para realizar además, dos visitas a los vecinos: a la cripta de Santa Gema y a la capilla del seminario de la Hermandad de san Carlos Borromeo.

Por la tarde dedicamos tiempo a una charla sobre el lema de nuestra peregrinación: “Cada santo es una misión”. El P. Wolf mostró lo importante que fue para el P. Kentenich la idea de la misión y cómo incitó a muchas personas a preguntarse por su misión personal y a regir su vida por esa misión. Igualmente mostró que el Papa Francisco apuesta por esa idea.

Antes de la misa de envío nos encontramos con el P. Eduardo Aguirre, postulador de la causa del P. Kentenich y celebramos la eucaristía con representantes de la Familia de Schoenstatt de Italia. Tras la cena lanzamos una mirada retrospectiva a los días pasados, donde se expresó gratitud en muchos aspectos por las experiencias vividas durante nuestro viaje. También se planteó claramente el deseo de realizar el año próximo otro viaje a Roma.

El camino del P. Kentenich en Belmonte. Foto: Hildegard Fuchs

 

Original: alemán, 26.5.2019. Traducción: Paz Leiva/es, Madrid – España

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1 Responses

  1. Belmonte! Qué bendición poder alojarse allí! Tuve la dicha de estar en la bendición del Santuario y visitarlo otra vez en 2014. Un lugar muy guardado en mi corazón,!

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