Publicado el 23. marzo 2019 In schoenstattianos, Vida en alianza

Si usted quiere a la Santísima Virgen, somos amigos

SCHOENSTATT, Maria Fischer •

Fue uno de los días más tormentosos de este tormentoso mes de marzo, el día del funeral del padre Dr. Michael Joh. Marmann. Muchos hablaron en esas dos horas en que la tormenta soplaba alrededor de las torres de la iglesia de la Santísima Trinidad en el Monte Schoenstatt: sus hermanos y sucesores como superior general de los Padres de Schoenstatt, sus amigos de ‘Juntos por Europa’, schoenstattianos con los que comenzó en Regensburg y al final, resuenan en el eco de sus propias palabras citadas por el padre Heinrich Walter en la plática, las palabras de su experiencia clave sobre su encuentro con María y Jesús.

10.03.2019, Réquiem para el P. Miachel Joh. Marmann.  Foto: [email protected]

De nuevo caminando hacia el cementerio (en Milwaukee), nos sentamos en una pequeña colina sobre un banco; hubo una conversación que se convirtió en una experiencia clave para mí: Se trataba de María, especialmente de mi relación con la Santísima Virgen. Conté con gran detalle mi falta de relación con Ella, especialmente como estudiante de teología-, pero poco antes de mi ordenación sacerdotal tuve una experiencia nocturna con la pregunta que era típica de mi situación en ese momento: si se podía tratar a María de “tu”. Y al mismo tiempo experimenté una relación personal con Cristo hasta entonces desconocida, especialmente esa noche en la capilla del seminario, frente a Jesús en el tabernáculo. Recuerdo que nuestro padre fundador se quedó reflexionando esto por un largo tiempo; luego se volvió un poco hacia mí y me dijo: “Si usted quiere a la Santísima Virgen, somos amigo”. Esta frase ha tenido un efecto duradero en mi vida, entre otras cosas porque me pareció que el padre fundador, como sacerdote, me dijo estas palabras de Cristo; siempre me recuerda sus palabras a sus discípulos: “Os he llamado amigos, porque todas las cosas que oí de mi Padre, os las he dado a conocer”. 1

Una experiencia que el padre Michael Marmann describió con detalle en un artículo para la colección de textos «Afecto. Perspectivas cristianas para Europa » 2 y que fue citado por el P. Walter al final de su prédica.

Una puerta entreabierta en la vida de un hombre que muchos han conocido de diversas maneras; una vida que se puede apreciar en un funeral pero que nunca se puede captar e interpretar completamente – esto es lo que Dios se ha reservado de cada vida para el Cielo y tal vez simplemente para sí mismo-.

 

Una sagrada inconsciencia y una audacia confiada

Alrededor del altar se encontraban numerosos padres de Schoenstatt y sacerdotes diocesanos de diferentes países; el celebrante principal fue el P. Juan Pablo Catoggio, superior general de los Padres de Schoenstatt. Junto al altar también estaban el Dr. Peter Wolf, ex superior general del Instituto de Sacerdotes Diocesanos de Schoenstatt; el P. Theo Breitinger, provincial de la Provincia de Sión; el P. Heinrich Walter (Oficina de Coordinación Internacional) y su sobrino, el diácono Félix Geyer, entre otros.

Los miembros de los cursos más nuevos de los Padres de Schoenstatt estaban a cargo de la parte musical durante la Santa Misa. El cancionero estaba decorado con el dibujo que se puede encontrar en la Casa Paterna en el Monte Sion, en la galería donde se encuentran las imágenes de los superiores generales y en el libro «Streiflichter auf Spuren des Lebens (Reflejos de luz sobre las huellas de vida)”, que los hermanos sacerdotes del padre Marmann diseñaron en Múnich para su octogésimo cumpleaños con textos de su vida y una serie de felicitaciones, cuyas líneas fueron citadas por el padre Juan Pablo Catoggio y al padre Heinrich Walter. 3

El afecto es el término central bajo el cual el Padre Heinrich Walter describió al difunto; el afecto y la estima como procesos centrales de los que puede surgir la unidad, un proceso que que surgió efecto dentro de la comunidad entre las culturas y en la convivencia Europa.

El padre Juan Pablo Catoggio agradeció al padre Marmann en nombre de la Comunidad y de Schoenstatt. Él abrió muchos caminos apostólicos. «El buen Dios te dio, como dice el Papa Francisco, una ‘santa inconsciencia’, pero también una audacia confiada. Así tomaste decisiones importantes para el futuro «. Citó como ejemplo la descentralización de la comunidad, la fundación en Nigeria e Italia.

Severin Schmid vino de Roma junto con otros dos representantes del Movimiento de los Focolares. “Con el padre Marmann, el Movimiento Apostólico de Schoenstatt pierde una figura central – y el Movimiento de los Focolares pierde un amigo y compañero muy valioso»; aparece en el sitio web del Movimiento de los Focolares en Alemania. Schmid citó la carta de condolencia de María Voce, presidente del Movimiento de los Focolares, que recordó las etapas importantes del movimiento ecuménico espiritual “Juntos”, las que ella llama “acontecimientos de la historia de la Iglesia». “La Alianza de Amor mutua va más allá de la muerte», dijo Severin Schmid.

Puente, pionero, unidad: tres términos con los que Gerhard Pross (YMCA) describió al P. Michael Marmann, con quien se sentía “unido en la amistad y al que experimentó a través de la cultura de alianza”.

El matrimonio Mucha agradeció al padre Marmann, quien acompañó un tiempo a las familias en Austria y el padre Otto Amberger habló de la época en que el P. Marmann animó a los schoenstattianos de Regensburg a tomar la iniciativa y a fundar un movimiento a principios de los años setenta.

Los dos miembros del equipo de schoenstatt. org que participaron en el funeral, añaden aquí la palabra que el padre Marmann escribió a uno de ellos como dedicatoria en el libro que tanto se ha citado: “Unidos en el esfuerzo por abrir Schoenstatt al mundo de hoy.”

 

Tiempos tormentosos

Al llegar al Monte Sión, uno pensó automáticamente en la estrofa del himno de Schoenstatt: “Invicta en el huracán”; mientras la tormenta cada vez más violenta casi hacía volar al grupo enlutado y hacía disipar las palabras del diácono Félix Geyer, así como las lecturas y los cantos.

El Schoenstatt, que el padre Michael Marmann acompañó y dirigió durante mucho tiempo y en diversas tareas, pasó por muchas tormentas y sigue pasando por ellas, y no sólo porque el abuso de poder, de conciencia y de sexualidad no se detuvo a las puertas de Schoenstatt. En la tormenta del Monte Sión, me viene a la mente lo que una juventud valiente de Chile señaló en su carta. Cómo la preocupación por la preservación de las casas en Schoenstatt aglutina tantas fuerzas que serían necesarias para la innovación y la configuración del mundo. Como siempre de nuevo, perfilar lo propio sólo parece funcionar cuestionando lo que otros construyen.

Y ahí se van algunas oraciones, mientras se llevaba el ataúd a la tumba y un viento de Pascua sopla a través de la tormenta porque «queremos a la Santísima Virgen».

 

Llegar a Jesús a través de María

 

[1] Citado en „ Streiflichter auf Spuren des Lebens“ Homenaje por los 80 años del P. Michael Joh. Marmann, Munich 2017, pág. 39 (en idioma Alemán)
[2] Was Maria mir bedeutet – durch Maria zu Jesus gelangen, publicado en: Friedrich Aschoff, Franziskus Joest, Michael Marmann (autores.), Zuneigung. Christliche Perspektiven für Europa, Präsenz Kunst und Buch, 2007, citado de: Streiflichter auf Spuren des Lebens “ Homenaje por los 80 años del P. Michael Joh. Marmann, Munich 2017, pág. 18-21
[3] „“ Streiflichter auf Spuren des Lebens» Homenaje por los 80 años del P. Michael Joh. Marmann, Munich 2017 pág. 12-14

Original: Alemán 17/3/19. Traducción: Tita Andras, Viena, Austria

 

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