Publicado el 17. marzo 2019 In Vida en alianza

Hoerde – Santuario de la liberación – misión postconciliar

ARGENTINA, Maria Teresa y Daniel Martino •

El gigante dormido de nuestra Historia Sagrada despierta lentamente, y el resplandor de la fecundidad de Hoerde, sin anuncios estridentes, empieza a iluminar. —

La importancia de la hora nos invita a abrir los ojos y admirar los caminos luminosos e inesperados que se van diseñando en el cielo.  La temperatura de la entrega de todos los que nos han precedido nos va a dar muchas sorpresas.  La Mater, con ellos, “nos primerea” con signos y manifestaciones de Reina. Se trata de estar alertas, permitirnos sentir una nueva fortaleza, y concentrarnos en el lenguaje de los signos para descifrar juntos el llamado.

Un sacerdote diocesano de Schoenstatt nuevo rector de la Catedral de La Plata

Deseamos compartir con la Familia toda, la experiencia de Fidelidad de Dios que nos conmovió como Familia de Schoenstatt platense el pasado domingo 10 de marzo, cuando el Padre Jorge González, miembro de la Federación de presbíteros de Schoenstatt en Argentina y sacerdote reconocido por su intensa experiencia evangelizadora en la diócesis durante 27 años, recibe del Obispo Monseñor Víctor Manuel Fernández la posesión del cargo de párroco y rector de la Catedral y la designación formal como provicario general de la arquidiócesis.

Aún no dimensionamos el porte del reconocimiento, y tampoco el “por venir”. Es el contexto y la historia del Santuario de La Plata en Argentina lo que otorga notable trascendencia a este suceso.

El rol de La Plata en la historia de Schoenstatt

La Plata es la capital de la Provincia de Buenos Aires, y a la sombra de su Catedral en 1965, se construye el Santuario de la Madre Tres Veces Admirable de Schoenstatt como símbolo de la lucha por la liberación del Padre de las cadenas del exilio.

El entonces Obispo de la diócesis, Monseñor Antonio Plaza, fue un providencial cooperador del Padre Kentenich y de toda la Obra de Schoenstatt.  En tiempos de estrictas prohibiciones y límites, acepta en su diócesis a los seminaristas de la comunidad naciente de Sión, que estaban listos para recibir el Orden sagrado, pero no eran aceptados por ningún prelado en el mundo.

Aquí se ordenaron entre 1963 y 1965 nueve seminaristas: Günter Boll, Bodo Erhardt, Dieter Spelthahn, Hans Kulgemayer, Herbert King, José Neuenhofer, Peter Locher, Andreas Brath y Heinrich Hug.

Un santuario a la sombra de la catedral

Por el vínculo de confianza que se sella con el Padre y también con las Hermanas, el Obispo toma la iniciativa de la construcción del Santuario en la proximidad de la Catedral.

Es bendecido el 15 de agosto de 1965, con esa misión grabada en sus cimientos: Santuario de la liberación. Los años transcurridos, las sucesivas generaciones de militantes del Movimiento, la Gracia abundante implorada y recibida en el Santuario, dan origen a Comunidades dirigentes autónomas, numerosas vocaciones para los Institutos Seculares y Federaciones, y laicos ardientes, portadores activos de la promesa de los primeros: entregarlo todo por el carisma, en íntima Alianza con María, junto a la Iglesia y para la Iglesia.

Se trata entonces de alzar la bandera con nuevo ardor, para liberar y regalar el carisma del Padre Kentenich a toda la sociedad. Recrear el diseño evangelizador a la medida de la cultura que emerge y lo transforma todo.  Reconocer el llamado de los tiempos actuales a los Movimientos, en la voz profética del Santo Padre:  en salida, ¡en salida!

Ha llegado la hora de hacer nuestras, las convicciones profundas del Padre respecto al modelo de Iglesia que nos toca construir. “El comprendió el objeto fundamental del Concilio soñado por el beato Papa Juan XXIII: Hacer de la Iglesia moderna un protagonista excelente y muy eficiente en la transformación del mundo moderno desde la vitalidad del Evangelio. Y él supo que ésta era en definitiva la misma misión que Dios había dado a Schoenstatt en 1914. A esta luz, las promesas de Nuestro Fundador al Papa Pablo VI en 1965 “que Schoenstatt hará todo lo posible para ayudar a realizar los objetivos del Concilio, es un recordatorio que nosotros no podemos simplemente ignorar.”[1]

Schoenstatt en salida

2019 – La voz de las Federaciones de Schoenstatt en Argentina, se convierte en llamado y desafío para asumir estas promesas.

“Unida en la Alianza de Amor, toda la Familia de Schoenstatt celebra el jubileo de Hoerde porque él marca el inicio de su vocación de FEDERACIÓN APOSTÓLICA común a todas sus organizaciones y todos sus miembros. Naturalmente, dentro de toda la Obra, y ante el próximo jubileo, las Federaciones apostólicas, experimentan el particular y renovado compromiso de ser garantía del espíritu federativo y apostólico​ propio de todo el movimiento.

Atendiendo al hecho de que Hoerde significó la externación del carisma de Schoenstatt, puertas afuera de los muros del seminario palotino, dado a la Iglesia como nuevo movimiento, en lo que fue el Pentecostés de la Alianza del 18 de octubre de 1914, las Federaciones apostólicas consideramos que los ritos celebratorios del jubileo deberían manifestar la apertura del carisma a la iglesia, su “salida” al mundo y no su repliegue sobre sí mismo.

Teniendo en cuenta que el mismo inicio del movimiento de Schoenstatt, paradójicamente, no se llevó a cabo en el lugar: Schoenstatt, sino en Hoerde, este hecho quiere ser leído como un signo de los tiempos que indica la vocación del movimiento al desarrollo plural, policéntrico, desconcentrado, en la unidad de un mismo Espíritu, garantizado por la común Alianza de Amor con la Madre y Reina tres veces Admirable en el Santuario de Schoenstatt. Por eso, es esencial que las celebraciones jubilares no se concentren en Schoenstatt-lugar, sino que se expandan en una red simultánea en torno a cada Santuario del mundo donde desde hace más de 100 años acontece la misma Alianza de Amor.”

En el pluricentrismo de los ritos celebratorios, encontraría expresión así, la auténtica vocación “federativa” y “apostólica” ​ de todo el movimiento. Por otra parte, los festejos celebratorios del jubileo de Hoerde, no deberían agotarse en el recuerdo de una efeméride, sino que deberían ser el relanzamiento efectivo de la actitud de “salida” de todo el movimiento, proféticamente expresada ya en aquella jornada histórica de 1919, y actualizada en ocasión del centenario de la Alianza en Roma por el Santo Padre, animando a todo el Movimiento a gestar para esta época un “Schoenstatt en salida”. [2]

Nuestro propio DILEXIT ECLESIAM

¿Por qué está sufriendo la Iglesia hoy?  Porque ahora Ella debe hacer la transición de los tiempos antiguos a estos tiempos absolutamente nuevos, los cuales son desesperantemente discontinuos frente a los tiempos antiguos; o rechazar (en su conjunto) los tiempos antiguos.

La Iglesia comienza nuevamente, quisiéramos casi decir, a nacer de nuevo, de modo que pueda dar a luz un tiempo nuevo (…)

Permítanme repetir: El 18 de octubre significa una nueva iniciativa para estos tiempos. Dios eligió a Schoenstatt de las fuentes más profundas de la Iglesia ara anticipar la gran, gran tarea que Ella ha tomado sobre sus hombros (en el Vaticano II) para nuestros tiempos (…)[3]

 

[1] “ La misión del Santuario del Exilio para la Iglesia Post-Conciliar”, Conferencia 11 de julio del 2004   P. Jonathan Niehaus
[2] Declaración de las Federaciones en Argentina ante el centenario de Hoerde (1919 – 2019)
[3] “ La misión del Santuario del Exilio para la Iglesia Post-Conciliar”, Conferencia 11 de julio del 2004   P. Jonathan Niehaus

 

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1 Responses

  1. En su inauguración, el Santuario de La Plata fue proclamado como «Santuario del amor a la Iglesia y de la liberación del Padre», que comenzó un mes después, con su partida de Milwaukee a Roma. Fue conquistado espiritualmente por la comunidad de las Hnas. de todo el país y por grupos de schoenstattianos de Buenos Aires, Villa Ballester y Oberá, ya que en La Plata no existía el Movimiento como tal-
    Nunca dejemos de agradecer la valentía y la fe de Mons. Plaza, que no solo ordenó a los futuros Padres de Schoenstatt sino que los dejó libres para la Obra. En gratitud, el naciente Instituto de los Padres (fundado gracias a estas ordenaciones, ya que su primer superior general fue el P. Erhardt), ofreció a la arquidiócesis, por varios años, los servicios pastorales de los PP. Neuenhofer, Spelthan y King. Posteriormente, el P. José Neuenhofer pasó a la Federación de sacerdotes diocesanos de Schoenstatt. Actualmente realiza un fecundo apostolado en Bolivia.

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