Publicado el 6. marzo 2019 In Vida en alianza

Ha llegado el altar para el futuro santuario de Santa Catarina

BRASIL, Renate Dekker y Mechthild Jahn •

 Confiar, soñar, esperar, temer, planear y nuevamente esperar: el tiempo es largo y desafiante hasta comenzar a construir un nuevo santuario. Esto lo saben quienes recientemente han bendecido un santuario: la Familia de Schoenstatt de Costa Rica, de Caieiras en Brasil y aquellos que aún esperan como en San Luis, Corrientes y Resistencia en Argentina, Encarnación en Paraguay o justamente en el estado de Santa Catarina en Brasil, donde desde hace algunos años ya se encuentra el lugar para el primer santuario de esta provincia.

El 25 de febrero dimos un gran paso hacia adelante: ¡El altar del futuro santuario llegó desde Itaara, Santa María! La llegada se había retrasado varias semanas debido a la repentina muerte de Manfred M. Worlitschek, así que probablemente sea el último altar que hizo él mismo – o uno de los últimos tres que hizo en el taller el año pasado.

Por la noche descubrimos en nuestro móvil una invitación para recibir el altar del santuario y después cenar. Llamamos a las hermanas y les preguntamos si el altar ya había llegado, pero ese no fue el caso. Muchos ya estaban esperando en la casa.

A pesar del clima lluvioso, partimos para unirnos al grupo que estaba esperando. Conversamos, rezamos y cantamos.

 

Los últimos tres altares de Manfred M. Worlitschek todavía en proceso – Foto: Roberto Gonzáles 

 

Un comienzo original

Curiosamente, el comienzo de Schoenstatt en Florianópolis se debe a una novena por la canonización del P. Kentenich, que llegó a manos de una profesora universitaria, quien a su vez invitó a otros a un congreso de amigos del P. Kentenich en Santa María. Con mucho entusiasmo algunas de las personas presentes relataron sobre ese encuentro. ¡Así, el propio P. Kentenich tomó en sus manos la primera iniciativa para ese próximo santuario!

Ya existe una primera visión del proyecto del santuario y del centro de peregrinos, en el que todavía se está trabajando, ya que las fuentes de agua de la gran pendiente del terreno siguen causando problemas. La oración para construir el santuario ha sido rezada por muchas personas desde hace mucho tiempo. La mayoría de los presentes lo hicieron de memoria.

No sin la foto del teléfono móvil

Cuando finalmente llegaron el coche y la furgoneta, se desató el entusiasmo, pero la gente no aplaudió por mucho rato, porque la mayoría de ellos sacaron sus teléfonos móviles. Incluso les pedían a los hombres que trasladaban a la casa las partes individuales del altar que se detuvieran y que le quitaran las mantas a los objetos para poder tomar fotos. Una nueva experiencia. “Selfis” y fotos de móviles son los nuevos medios para demostrar: “yo estuve allí, eso fue real”. Con los niños yo fui casi la única que aplaudió cuando se sacaba del coche otra parte del altar.

Las partes del altar están siendo ensambladas y el interior del santuario pronto estará terminado. Faltan solo las paredes. El anhelo crece.

Original: Alemán 4.3.2019. Traducción: Tita Andras, Viena/mar, Austria

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