Publicado el 25. diciembre 2018 In Vida en alianza

Señora de la Nochebuena

SEÑORA DE LA NOCHEBUENA •

 

Señora de la Nochebuena, 

Señora del Silencio y de la Espera; 

esta noche nos darás otra vez al Niño.

 

Velaremos contigo hasta que nazca:

en la pobreza plena,

en la oración profunda, 

en el deseo ardiente.

 

Cuando los ángeles canten

“Gloria a Dios en lo más alto de los cielos 

y paz sobre la tierra

a los hombres amados por él”,

se habrá prendido

una luz nueva en nuestras almas, 

habrá prendido una paz inmutable 

en nuestros corazones,

y se habrá pintado 

una alegría contagiosa en nuestros rostros.

 

Y nos volveremos a casa en silencio:

iluminando las tinieblas de la noche,

pacificando la nerviosidad de los hombres

y alegrando las tristezas de las cosas.

 

Después en casa, 

celebraremos la Fiesta de la Familia.

Alrededor de la mesa, sencilla y cordial,

nos sentaremos los chicos y los grandes:

rezaremos para agradecer, 

conversaremos para recordar, 

cantaremos para comunicar,

comeremos el pan y las almendras que nos unen.

 

Afuera, el mundo seguirá tal como lo mismo. 

Tinieblas que apenas quiebran

la palidez de las estrellas. 

Angustias que apenas cubren 

el silencio vacío de la noche.

Tristezas que apenas disimulan

la lejana melodía de las serenatas.

En algún pueblo no habrá Nochebuena

porque están en guerra.

En algún hogar no habrá Nochebuena

porque están divididos.

En algún corazón no habrá Nochebuena

porque está en pecado.

 

Señora de la Nochebuena,

Madre de la Luz, Reina de la Paz, 

Causa de nuestra alegría, 

que en mi corazón nazca

esta noche otra vez Jesús.

Pero para todos:

para mi casa,

para mi pueblo, 

para mi patria, 

para el mundo entero.

Y sobre todo, 

fundamentalmente,

que nazca otra vez Jesús

para gloria del Padre. Amén.

 

Card. Eduardo Pironio (1920 – 1998), Argentina, en camino de canonización. Como presidente del Pontificio Consejo para los Laicos, Eduardo Pironio por deseo de Juan Pablo II organizó la primera Jornada Mundial de la Juventud (JMJ)  en Roma (1985) y las que le siguieron en Buenos Aires (1987), Santiago de Compostela (1989), Częstochowa (1991), Denver (1993) y Manila (1995).

La oración a la Señora de la Nochebuena formaba  parte de los “10 minutos juntos al pesebre” en sus primeros años y marceba el sentido de este apostolado; y la oraciòn es cada año màs actual…

 

Foto: Turin – The detail of painting of Nativity in Duomo by Giovanni Comandu da Mondovi (1795).

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