Publicado el 5. octubre 2018 In Vida en alianza

¡La vida schoenstattiana es abundante en Encarnación!

PARAGUAY, Laura Andrea Barrios Paredes •

En marzo de 2017, en el contexto de una visita de María Fischer, se fundó en Encarnación, Paraguay, aquella ciudad paraguaya que estaba en la mirada del P. Kentenich desde Posadas, Argentina, el “Club del Padre”, un grupo abierto de schoenstattianos y no schoenstattianos – jóvenes, profesionales, matrimonios de todas las generaciones  — que se reúne una vez el mes para hacer una lectura compartida espiritual de textos del P. José Kentenich. Mientras tanto, ya son tres: en Encarnación, en Fram y en Hohenau. La manera de leer al P. Kentenich se inspira en la “Vaterlesung” desarrollada en la Academia de Familias en Austria y Alemania. —

El 14 de septiembre de 2018, víspera del cincuentenario de la pascua del P. Kentenich, llegó de nuevo a Paraguay, desde Posadas, María Fischer, encargada de Schoenstatt.org, y la recibió el matrimonio Zaracho Zárate, como cada vez que tenemos el honor de recibirla en nuestra ciudad. Desde la primera vez que vino, ha deseado repetir la Mirada del Padre desde Posadas, República Argentina, y para ella es además una vía de acceso válida para ingresar al Paraguay.

Encarnación Schoenstatt

Terreno del futuro Santuario de Encarnación

Una visita al terreno del futuro santuario

Luego de una reunión importante, se dirigió al terreno del futuro santuario en el sur de la nación de Dios. Era la primera vez que pisaba esa tierra, ya que la vez anterior todavía no había ni indicios de la noticia que luego se conocería y se convertiría en la mayor alegría para toda la familia. Quedó maravillada por el lugar, pensando en lo que se venía en este terruño. Hizo una oración alrededor de una plantita de lapacho pequeña y apenas en brote, débil pero erguida, en símil con el futuro santuario, que cuando crezca dará sombra y flores a quienes lo visiten. Luego tuvimos una merienda previa a la charla prevista en la Casita con el Club del Padre, como evaluación y cierre del Año del Padre.

Encarnación Schoenstatt Kentenich

La sorpresa… PK4U

Antes de iniciar el encuentro, y con gran expectativa, bajó de su maleta lo que nos dijo era una sorpresa ¡y vaya sorpresa! Al abrir un estuche de cámara fotográfica, quitó del interior un busto en bronce del P. José Kentenich, obra de arte realizada por el artista Juan Fernández, chileno que vive en Alemania. La primera en cargarlo fue Sonia Zaracho, con gran alegría. El busto es bastante pesado y María lo trajo desde Alemania en un bolso de mano. Pasó todas las aduanas y aprovechó para compartir con las guardias la vida del padre fundador, para que lo conocieran y a la vez explicarles el valor de aquel busto perfecto del P. José Kentenich.

Entramos entonces al salón, organizamos la charla e iniciamos el encuentro. Las expectativas de la charla con María Fischer eran altas, deseábamos escucharla, ya que es una eminencia. Siempre nos deja tantas lecciones y mensajes, que también acudieron integrantes del Club del Padre de Colonias Unidas y Fram. Pero ella inició su alocución diciendo: “No voy a dar una charla porque deseo saber cómo lo vivieron estos un año y meses desde mi último viaje y desde la formación del Club del Padre, que es el primero en toda América. Pero para iniciar quiero explicarles de lo que se trata este busto del P. José Kentenich, que no es casualidad que nos encontremos aquí en la víspera del final del Año del Padre y la bendición de la estatua en el Santuario Nacional de Tuparenda.”

Ella nos contó: “Esta fue una inspiración del Espíritu Santo, de acuerdo con el pedido de una amiga argentina hace tres años, fiel aliada del padre fundador, que no conforme con la imagen del P. Kentenich en el santuario, dijo que deseaba una estatua del padre para su santuario-hogar. Así que llevé el pedido a Juan Fernández con mucha emoción, pero su desesperanzadora respuesta solo fue: “es muy difícil”. Eso en parte me dejó con cierta tristeza, pero pensé que tal vez no era una inspiración del Espíritu Santo, así que lo olvidé, hasta que hace algunos días Juan Fernández me ha invitado a hacerle una entrevista a su casa, porque tenía una sorpresa para compartir. Al terminar la entrevista levantó un mantel que cubría tres bustos idénticos, prototipos del PK4U, del P. Kentenich para el santuario hogar. Mi sorpresa fue enorme, ya que había perdido la esperanza de que la idea que le había planteado pudiera tener respuesta positiva.

La explicación brindada por el artista fue que, así como conoció y estudió al padre fundador, no podía hacerlo pequeño, no podría ‘achicarlo’, porque se perderían sus rasgos y al padre no podemos achicarlo. Con nuestras vidas es que debemos mantenerlo vivo, sin achicarlo. Así que lo hizo lo más perfecto posible y del mismo solo existen hasta ahora tres ejemplares: Uno en España, otro en Costa Rica y el tercero ahora aquí en Paraguay. Confiando en la Divina Providencia, es que hoy quiso estar con nosotros”. PK4U.

Los Zaracho con Maria Fischer

Leer al P. Kentenich tiene el “efecto papa”

María nos recordó (o inspiró a leer) el artículo sobre la papa – apodo de Juan Fernández por parte del mismo P. Kentenich. Tanto como la historia de la papa, en la que representa el intercambio de corazones en el que, al igual que la papa al pelar se queda con vestigios de la cáscara y hasta la tierra, también en la cáscara queda algo de la papa.

Entonces la pregunta que continuó a tal explicación es: ¿Cómo se vivió este año al leer al padre José, y cuáles fueron los mensajes que quedaron? ¿Qué se siente leerle y cómo vamos creciendo en esa lectura Kentenijiana?

Todos concordamos en que la misma lectura puede decirnos diferentes cosas a cada quien, incluso leer el mismo texto en otro momento puede darnos un mensaje diferente. También se coincidió en que leerle nos infunde un amor más profundo a María, la MTA, y la necesidad de profundizar en el conocimiento de la vida y el carisma del padre.

Siempre algo del padre queda en nosotros, y siempre, en el compartir, algo de nosotros queda en las palabras del padre.

Ella quiere establecerse en nuestra ciudad

En este año del P. Kentenich, además de los talleres de alianza filial próximo a sellar alianza, además de leerlo para el concurso “Conocerlo es amarlo”, y el Club del Padre (leemos este año textos sobre el santuario recopilados por Mons. Peter Wolf en el Año de la Corriente del Santuario en preparación al jubileo de la Alianza de Amor), hemos aportado contribución al capital de gracias para que sean quemadas el 15 de septiembre en el Santuario Nacional como cierre del Año del Padre.

Además, estamos en un momento de muchos regalos de la Mater, ya que comprendimos que ella quiere establecerse en esta ciudad, desde el reciente acontecimiento de la asignación del terreno en carácter de comodato por 90 años. Así es que, con las ansias de construirlo, todos aportan capital de gracias por la conquista espiritual y material.

Tenemos el primer desafío, que es la bendición de la ermita para el 18 de octubre, y la verdad es que estamos muy felices y esperando el momento de concretarlo.

Así fue como culminamos la reunión, porque la jornada del día siguiente se iniciaría con el viaje a la capital para la fiesta del cierre y bendición de la estatua del Padre, pero no sin antes entregarme María el encargo de la corresponsalía en Encarnación para Schoenstatt.org. El encargo me llenó de alegría y temor, pero también de orgullo de poder ser instrumento en las manos de la Mater. Siempre en oración le repito, y ante tal oportunidad ni dudarlo para dar el sí.

Sí, no solamente porque sí,

Sino porque yo junto a ti

Encuentro paz, soy muy feliz.

Sí, aunque no entienda digo sí,

Aunque no veo digo sí

Tú me elegiste, siempre sí…

Con esta canción del sí, ¡aquí estoy, y sé que la Mater cuidará!

Club del Padre Kentenich

Fotos: Jhonny Zaracho, Maria Fischer

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1 Responses

  1. Excelente artículo, mi querida hna!!! Éxitos e inmensas bendiciones de la Mater, en este encargo maravilloso que llevarás a cabo.

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