Publicado el 29. octubre 2017 In Vida en alianza

¡Y nuestra Madre recibió su corona!

ARGENTINA, Silvia Sibay •

Sábado de un sol brillante, en el Santuario Jardín de María, en Tucumán, el 14 de octubre pasado. Como siempre en estos eventos, los días anteriores son lluviosos, pero con plena confianza en que Ella decidirá lo mejor.

Fue un trabajo arduo de la comisión de festejos: se coronaba a la Mater y al mismo tiempo se anticipaba la celebración del Día de Alianza.

La corona anterior, colocada el 12 de junio de 2005 en el cuadro de la Mater entronizado en el Santuario, debió ser retirada por razones de seguridad.

¿Qué nos pedía la Mater?

Muchas fueron las interpretaciones de ese momento doloroso en que la Reina quedó sin su corona. Sólo asumimos que como familia, y dado que muchos miembros de las distintas Ramas no vivieron esa coronación, era importante renovarla con mucho capital de gracias y talleres para conocer el significado, tanto dentro de la Familia de Schoenstatt, como con los peregrinos que concurren al Santuario.

La corona peregrinó durante meses por las ramas y acciones, para cargarse de oraciones y amor de sus hijos.

Se invitó a todos a llevar ese día las imágenes peregrinas, los cuadros de la Mater de sus Santuarios Hogar, los cuadros que pudieran ser sacados de las ermitas o parroquias donde estaban entronizados y también las láminas o estampas que tuvieran los peregrinos.

Y así, no tan sólo como familia de Schoenstatt, sino como Iglesia de Dios, coronamos a la Mater como “Madre y Reina de la familia”.

El Santuario estaba engalanado con flores y coronas colocadas en los árboles. Cada peregrino que llegaba en vehículo o caminando, era recibido por un camino de Alianza, preparado con toda dedicación, en el que por grupos, se disfrutaba del conocimiento de la Antigua y Nueva alianza de Dios con los hombres, para terminar con la vida del Padre Kentenich, su Alianza de Amor con María y nuestra propia Alianza.

El árbol de la alianza, tenía colgadas todas las fotos que habían enviado los que querían mostrar y ser bendecidos en su servicio a la Mater.

Hubo también actividades para los niños. Cientos de globos se elevaron al cielo, llevando cada uno el mensaje de un niño por el Día de la madre, que se celebraba al día siguiente.

El coro amenizaba el día tan bendecido, con entusiasmo de hijos predilectos.

¡Y llegó el gran momento!

Los Padres Guillermo Cassone, Tommy Dell’Oca, Ludovico Tedeschi y Martín Aversano recorrieron todo el predio bendiciendo a madres y embarazadas y la Imagen auxiliar de la Mater, engalanada para ese fin, paseó su esplendor y gracias entre pañuelos que se alzaban saludando y rostros llenos de emoción y lágrimas.

Por una pantalla colocada a un costado del altar, se podía ver todo lo que iba ocurriendo.

Comenzó la Santa Misa y en el momento de la coronación, los Padres, juntamente con los responsables diocesanos del Movimiento, ingresaron al Santuario con la corona y fue Marcelo Rodríguez, coordinador diocesano del Movimiento en Tucumán, quien coronó a la Mater.

¡Momento de gloria! Los ojos nublados por las lágrimas, la emoción demostrada en un aplauso vivo y prolongando.

¡Nuestra Madre y Reina de la Familia tenía otra vez su corona!

¡Fuegos artificiales, abrazos, recuerdos!

El sol se perdía en su ocaso, luego de haber iluminado cada instante de ese inolvidable día.

Y con voces cargadas de sentimiento, se oía cantar:

”¡Salve Reina, aquí está tu familia,

 fecunda y unida,

luchando por la santidad!».

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