Publicado el 12. noviembre 2016 In Vida en alianza

En tierras de Portugal y más allá, el Santuario de Schoenstatt “en salida”, da cuerpo a la Imagen de la Iglesia encarnada por Belmonte

PORTUGAL, Lena Castro Valente •

En Portugal, un país territorialmente pequeño – pero no en el alma – surgieron, desde hace unos años a esta parte, una miríada de Ermitas o Nichos honrando a la Madre y Reina, tres veces Admirable de Schoenstatt, que llevan el Santuario, sus Tres Gracias y su mensaje más allá, en una peregrinación al encuentro de las almas. Y, en la línea de su estar en la Historia de los Hombres, cuando con los Descubrimientos dilató una Fe en las cuatro partidas del mundo, también corazones y almas portuguesas llevaron el Santuario, corporizado en una Ermita, a Guinea-Bissau (África), antigua provincia de ultramar portuguesa.

Una Iglesia Peregrina

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“Tu es Petrus, et super hanc petram aedificabo ecclesiam meam”. Por lo tanto, la Iglesia también es la roca… Antes se invitaba a los pueblos a buscar y a hallar por sí mismos el camino hacia esa roca. Hoy es la roca la que quiere estar en continuo movimiento… Esta piedra es una piedra peregrina. Peregrina por las naciones, por las épocas, buscando a los hombres, a las almas, atrayéndolos; por lo tanto no espera que ellos vengan espontáneamente. ” (P. Kentenich – Belmonte según José Kentenich – Conferencia del 8/12/65 en ocasión de la colocación simbólica Piedra Fundamental del Santuario de Belmonte, pág. 31,32)

Esta es una de las características de la Imagen de la Iglesia, que el Padre Fundador de Schoenstatt, P. José Kentenich – o como él siempre decía DE NOSOTROS (Schoenstatt) – ya tenía antes del Concilio Vaticano II y que el mismo Concilio llegó después a definir. Aliada a esta imagen de la Iglesia – la roca – y, con el mismo sentido, él usaba muchas veces la imagen de la barca – la Iglesia como una barca: “ a la idea de barca se une la de movilidad; una barca que se desliza a través de las olas, aun cuando estas sean muy altas, y la pongan en peligro de precipitarla al abismo… he aquí la primera cualidad de la Iglesia que tenemos hoy ante nosotros: una Iglesia peregrina, una roca peregrina, una barca en alta mar, enviada mar adentro” (Conferencia del 8/12/65 en ocasión de la colocación simbólica de la Piedra Fundamental del Santuario de Belmonte, pág. 32).

El Papa Francisco luego del inicio de su Pontificado, en noviembre del 2013, anunció “su” imagen de la Iglesia – que es la del Concilio Vaticano II – “Iglesia en salida”: “A Jeremías le dijo: «Adondequiera que yo te envíe irás» (Jr 1,7). Hoy, en este «id» de Jesús, están presentes los escenarios y los desafíos siempre nuevos de la misión evangelizadora de la Iglesia, y todos somos llamados a esta nueva «salida» misionera. Cada cristiano y cada comunidad discernirá cuál es el camino que el Señor le pide, pero todos somos invitados a aceptar este llamado: salir de la propia comodidad y atreverse a llegar a todas las periferias que necesitan la luz del Evangelio. – Evangelii Gaudium nº 20).

La Campaña del Rosario de la Virgen Peregrina, iniciada por João Pozzobon el 10 de septiembre de 1950, cuando recibe la Imagen de la Madre y Reina de Schoenstatt, ya tiene este alcance misionero de una Iglesia en salida, de un “Schoenstatt en salida”. Guiado por el Espíritu Santo, “En aquel momento, entendí que la bondad y la misericordia de Dios y de la Madre y Reina me habían confiado una gran misión evangelizadora: la Campaña del Santo Rosario” (João Pozzobon), este hombre en su originalidad y simplicidad, se puso a disposición, como instrumento, para servir a un “Schoenstatt en salida”, llevándolo a la Iglesia, contribuyendo así a ayudar a conformar esta característica de peregrina que los Hombres y los tiempos actuales tanto necesitan.

Belmonte, faro de Schoenstatt al servicio de la Iglesia Universal

“Belmonte debe ser el “púlpito” del P. Kentenich en Roma; un lugar desde donde siga hablando y ofrezca su contribución para la Iglesia. Un lugar en el cual las personas puedan entrar en contacto y establecer un diálogo con él y con sus iniciativas”. (P. Marcelo Cervi, futuro Rector del Santuario de Belmonte).

Belmonte, además de ser el presente que la Familia de Schoenstatt Internacional – los que estuvieron, los que están y los que han de venir, como decía siempre el Fundador – ofreció al P. Kentenich para su 80º aniversario, es también su pedido insistente a toda la Familia de Schoenstatt para que asumiese la construcción de este espacio, Santuario y Centro Internacional. Belmonte es, así, el compromiso asumido por los hijos del P. Kentenich de tomarlo como el “rostro visible de Schoenstatt dentro de la Iglesia” construyendo, de este modo, la Casa del Padre (física y espiritualmente) y de sus hijos en Roma.

Belmonte es el “Santuario de todos nosotros”, un Santuario Internacional en donde todos estamos representados, tanto a nivel personal, como a nivel de los Institutos, las Federaciones, Ligas … Belmonte es el “deber de todos nosotros” para que contribuyamos a tornar posible, en Roma, este “faro” del Fundador y de “Schoenstatt en salida” para el enriquecimiento de la Iglesia.

De ahí su vinculación intrínseca con la Campaña del Rosario de la Virgen Peregrina. El terreno de Belmonte donde, en ese entonces, solo existía una Ermita de la Madre tres veces Admirable, fue visitado por João Pozzobon y por la Peregrina Original en 1979. Él quería presentar a la Iglesia la fecundidad de la Campaña y, en Roma, pisó el mismo suelo que el Padre y Fundador había pisado 14 años antes, él, que se consideraba su “alumnito”. Fiel al origen, validó con la presencia de la Imagen Peregrina y con todas las dimensiones del apostolado ligadas a Ella, el desiderátum del Fundador en relación con Belmonte y con su Familia de Schoenstatt Internacional.

De este viaje a Europa se llevó como inspiración la construcción, por los caminos, de Ermitas, en honor a la Madre, para que Su presencia estuviese siempre próxima a Sus hijos y para que incentivase a la oración y a la vida de acuerdo con la fe.

Por eso, en la Casa Pater Kentenich, aún en construcción, hay una Sala con su nombre en donde será entronizada una Imagen de la Virgen Peregrina de Schoenstatt formada con las fotos de las Ermitas de todos los países, que fueren enviadas para Belmonte.

En Portugal, la Madre y Reina multiplica Su presencia física por las poblaciones de la Tierra de Santa María

Moita

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En Portugal existen dos tipos de Ermitas o Nichos: las que fueron erigidas en terrenos pertenecientes a los diversos Institutos y Federaciones (Señoras de Schoenstatt, Hermanas de María, miembros de Federación) para marcar la futura presencia del Santuario, materializando el anhelo por su construcción, y las que son “fruto” de la Visita de la Virgen Peregrina a las familias, de las Misiones Familiares y Juveniles y de la Misión País.

En el primer caso está el ejemplo de la Ermita de la Gafanha da Nazaré, erigida en el año 1977, del Nicho de Lisboa del 31 de Mayo de 1973, bendecido por el P. Jaime Ochagavia – chileno – recién llegado a Lisboa. En esta ceremonia, la Familia de Lisboa pedía la transformación de este lugar en un lugar santo: “…este es el lugar que encontramos con Tu ayuda para la construcción en Portugal de nuestro primer Santuario…Te pedimos que lo conviertas en un lugar santo para todas las generaciones venideras…”, y de la Ermita en el terreno de la Familia Portuguesa del Padre, en Fátima, del 13 de mayo de 1978 y donde la Madre fue coronada como Reina de la Unidad en la Familia Portuguesa del Padre el 20 de junio del 2009. Esta Ermita simboliza, además de la Unidad en la Familia Portuguesa y de la Unidad de la Familia Portuguesa en torno al Padre y Fundador, el paralelo íntimo entre Fátima y Portugal. La concepción de la Ermita fue obra del P. António Maria Borges, cuando trabajaba en la Parroquia de la Gafanha da Nazaré, ayudando al P. Miguel Lencastre que era el Prior. El Símbolo del Ojo del Padre, en forma triangular, da unidad a los otros elementos: la imagen de la Madre tres veces Admirable, el Santuario de Schoenstatt y el Santuario de Fátima. Aún tienen grabada la inscripción “en Fátima, Familia del Padre”.

En segundo lugar, y en agradecimiento a la Madre y como expresión de amor al Santuario y a su mensaje, las Ermitas ya son tantas que convierten ciertas poblaciones en auténticos Santuarios “a cielo abierto”.

Así, en 1990 surge en la Parroquia de Nova Oeiras, el 2 de diciembre, un Nicho construido por manos juveniles donde, más tarde, el 12 de septiembre del 2002, la Madre es coronada como Reina tres veces Admirable de la Parroquia de Santo António de Nova Oeiras, en presencia del entonces Prior, Mons. Ferreira de Melo y de tres padres de Schoenstatt, P. Miguel Lencastre, P. António Lobo y P. António Maria Borges.

Moita

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En junio del 2012 a Madre y Reina de Schoenstatt es entronizada en 14 Ermitas en la Parroquia da Moita. Estas Ermitas son el fruto de la Campaña de la Virgen Peregrina llevada, por primera vez en el 2007, por las manos de jóvenes de Aveiro en sus ya tradicionales Misiones de Pascua que se fueron repitiendo a lo largo de los años. En virtud de la cantidad de Ermitas en una población de pequeña dimensión, caminar por sus calles y alrededores es como estar dentro de un enorme Santuario de Schoenstatt cuyo techo es el Cielo de Dios.

El 1º de diciembre del 2013 se bendice la Ermita de la Madre en Grada, Vila Nova de Monsarros, en una ceremonia presidida por el Obispo de Aveiro, D. António Francisco. La Ermita está localizada a la vera de un camino, por lo que es de fácil acceso y visibilidad.

El 26 de octubre del 2014 fue inaugurada la Ermita de Monsarros, en forma de Santuario, en donde caben 5 personas. Según el Párroco, P. Vitor Espadilha “La Ermita de Monsarros/Portugal – Parroquia de Vila Nova de Monsarros, Diócesis de Aveiro – surge a raíz de una caminata que comenzó hace once años en ese lugar. Cuatro mujeres descubrieron el Santuario de Schoenstatt en la Gafanha da Nazaré, situado a 37 Km de allí, y llevaron, entonces, a Schoenstatt a sus vidas. El contagio fue rápido. En esos años ya inauguramos dos capillas dedicadas a la MTA anexas a dos Parroquias; decenas de imágenes de la Virgen Peregrina circulan en cuatro Parroquias de la Diócesis; fue inaugurada una ermita en Grada/Portugal, durante la apertura del jubileo centenario de la Alianza de Amor, en octubre del 2013, por el Obispo Diocesano. Y ahora, para coronar el Jubileo, inauguramos esta Ermita con aire de Santuario”. En esta Bendición estuvieron presentes muchas personas, entre ellas miembros del Instituto de las Hermanas de María, miembros de la Familia de Schoenstatt de Aveiro, la población en su conjunto y el Presidente de la Cámara que también es schoenstattiano.

En el 2011 dos jóvenes de la Juventud Femenina de Lisboa fueron en misión, con una Señora del Instituto de Nuestra Señora de Schoenstatt (Asesora de la Juventud Femenina) a Guinea-Bissau (África), Parroquia de Bafatá. A partir de allí, las Juventudes Femenina y Masculina del Santuario de Lisboa, continuaron yendo regularmente, en el mes de julio, como enviados de la Madre y Reina tres veces Admirable. Si bien la organización de la Misión está a cargo de la Juventud de Schoenstatt (Jufem de Lisboa) está abierta a otros jóvenes que quieran integrarla. La población quedó encantada con esta experiencia de Misión “Puerta-a-Puerta”, pues, tal como expresaron, sus casas nunca habían sido visitadas por misioneros y eran ellas mismas las que le pedían al Obispo ser visitadas. Hasta los musulmanes adhirieron a esta iniciativa, acompañando con sus propias oraciones. Pero la Misión de junio del 2014 tuvo un punto culmine. El día 18 fue bendecida la Ermita dedicada a la MTA, en una ceremonia presidida por el Obispo de la Diócesis, D. Pedro Zilli. Fue una alegría en la Misión Católica de Bafatá. Pero la MTA, además de esto, tenía más planes y despertó en los corazones el anhelo de ser misioneros de la Campaña de la Virgen Peregrina y fue así como se formaron 7 grupos con el encargo de llevar la MTA “en salida” a las familias.

Estas son las Ermitas de las que hay noticia, en Portugal, cuyas fotos ya fueron enviadas para Belmonte creando un vínculo de amor, responsabilidad y compromiso entre la misión de la Madre y Reina tres veces Admirable de Schoenstatt en Tierra de Santa María y la misión de Belmonte para toda la Iglesia, teniendo como común denominador y lazo indestructible, la obra de João Pozzobon, la Campaña de la Virgen Peregrina.

 

Moita

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Original: portugués. Traducción: Cecilia Mata, Buenos Aires, Argentina

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