Publicado el 8. diciembre 2015 In Vida en alianza

Belmonte, un lugar para la cultura de Pentecostés

Belmonte,BRASIL, entrevista al P. Marcelo Cervi, superior del Instituto de Sacerdotes Diocesanos del Cono Sur, sobre el Santuario de Schoenstatt en Roma, Belmonte •

El Padre Marcelo Cervi – bien conocido por todos los peregrinos que estuvieron en Belmonte en la semana jubilar en octubre de 2014 – fue entrevistado por periodistas del Movimiento de Schoenstatt de Brasil, con motivo los 50 años de la bendición simbólica de la piedra fundamental de Belmonte por parte del Padre Kentenich el 8 de diciembre de 1965.

Ofrece esta entrevista a través de Schoenstatt.org para toda la familia de Schoenstatt.

En este año en el Congreso de Pentecostés, la Familia de Schoenstatt se comprometió a lanzar una mirada más atenta para Belmonte ¿Qué representa este Santuario para la Familia Internacional de Schoenstatt?

En 1965, cuando el P. José Kentenich cumplió 80 años, la Familia Internacional de Schoenstatt le dio un regalo muy especial: prometió construir en Roma un Santuario y una casa de retiros que viniese a ser un Centro Internacional. ¿Por qué en Roma? Porque Roma es la sede de la Iglesia Católica; allá está el Papa cabeza y señal visible de la unidad de la Iglesia. Y el nuestro Movimiento debe estar junto al Papa para que sea visible y reconocido simbólicamente como un movimiento católico. Donde está el Papa está la Iglesia entera y nosotros queremos estar junto del Papa permanentemente, no solamente ligados espiritualmente, pero con una dirección fija, con un local conocido, como una casa capaz de acoger a todos los schoenstattianos que pasen por Roma, a fin de que ellos se sientan “en casa” y sientan nuestra proximidad también física con el Santo Padre. También es el deseo de que en Belmonte, sea experimentada según el estilo y la visión del P. Kentenich, la “cultura de Pentecostés”, de unidad en la diversidad. Primeramente, dentro del Movimiento, entre las diferentes comunidades o ramas. Así también como en los demás movimientos de la Iglesia.

¿Existe una misión específica para el Santuario y para el Centro Internacional de Schoenstatt?

En este lugar, que hoy llamamos “Belmonte” (“Monte bonito, en italiano), el Movimiento de Schoenstatt quiere poner en practica la visión profética del P. Kentenich en diferentes situaciones. El Monseñor Peter Wolf, Superior General del Instituto de los Sacerdotes Diocesanos de Schoenstatt apunta varias de ellas:

a) En primer lugar, el Santuario de Belmonte representa la oportunidad de que todos puedan conocer en el corazón de la Iglesia, la persona del P. Kentenich y el Movimiento de Schoenstatt, entrando en contacto con su carisma, su misión, sus ideas y su manera de entender el mundo, la vida, la familia, la Iglesia. Belmonte debe ser el “pulpito” del P. Kentenich en Roma; un lugar desde donde él continúe hablando y ofrezca su contribución a la Iglesia. Un lugar en el cual las personas puedan entrar en contacto y en diálogo con él y con sus iniciativas.

b) Después, en Belmonte, queremos profundizar lo que significa aquello que el P. Kentenich nombró de “Iglesia de las nuevas playas”. Es impresionante ver como las ideas y el modo de ver a la Iglesia que el P. Kentenich mostró en 1965 corresponde exactamente con el modo con el cual el Papa Francisco va conduciendo la Iglesia. ¡La visión del P. Kentenich fue una visión profética!

c) En Belmonte también queremos mostrar en la práctica que es posible vivir el   “Cor unun in Patre” y la “Confederación Apostólica Universal”. Son dos frases que traducen convicciones profundas de que es posible vivir la “unidad en las diferencias”, movidos por un ideal común de esencia, de misión y de apostolado. En Belmonte queremos ver cómo es posible vivir eso dentro del Movimiento, a partir de nuestra manera de organizarnos: distintas comunidades que viven y trabajan como una única Obra o Familia.

d) Queremos, por fin, crear en Belmonte la posibilidad de encuentro e intercambio permanente con otros movimientos de la Iglesia, estrechando contactos y provocando encuentros entre los miembros del Movimiento, profundizando el sentido de la unidad.  Schoenstatt tiene esa visión de que todos tienen su lugar en la Iglesia y deben trabajar, como una única Iglesia, en espíritu de familia y en unidad. A largo plazo, Belmonte deberá ser un lugar portador de la fe cristiana para el futuro. Y donde las personas trabajen en conjunto para que la Iglesia se torne el “alma de la futura cultura universal”.

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¿Cómo podemos resumir la misión del Santuario de Roma Belmonte?

Prefiero responder a esta pregunta con pequeños trechos de conferencias proferidas por el Padre Fundador en el terreno  de Belmonte en el día en que cumplió 80 años (16.11.1965) y también en el día de la Fiesta de la presentación del Señor, también llamada de “Fiesta de la Candelaria” (02.02.1966) dejemos que el Padre hable:

  1. a) «queremos construir un Santuario a la querida Madre de Dios, la Madre y Reina Tres Veces Admirable de Schoenstatt, en la Ciudad Santa (Roma). Queremos que Ella tenga aquí su casa, queremos traerla para acá, para que Ella también a partir de aquí, se deje conducir al campo de batalla de estos tiempos.” (16.11.1965)
  2. b) “construimos allá fuera…no nosotros, pero la Madre de Dios nos construyó allá fuera, en la periferia, allá fuera, en el campo, allá arriba… nos construyó un nido y nos dio una tarea. Y si queremos ser católicos, entonces necesitamos de todas maneras de la bendición del Santo Padre. ¡Marchemos a Roma! (…) quería presentar todo lo que creíamos, que reconocíamos haber recibido como regalo de la Madre de Dios ante el foro de la Iglesia, ante el más alto foro de la Iglesia”. (16.11.1965)
  3. c) “¡Marchemos a Roma!”… para a partir de allí ser oficialmente aceptados en la estructura de la Iglesia y, entonces, en la Iglesia, con la Iglesia y a través de la Iglesia volar para el mundo inmenso, hasta el final de los tiempos…” (16.11.1965)
  4. d) “Queremos que la Madre de Dios, a partir de aquí, cuide para que la Iglesia de todo el mundo, en su administración, diga un “sí” de corazón a Schoenstatt y que reconozca Schoenstatt. El Santo Padre y en el Santo Padre y con el Santo Padre, la Santa Sede y, más aún, todo el episcopado, debe decir un “sí”, de corazón, a Schoenstatt. En verdad, deben aceptar Schoenstatt, como estaba y está en el plan de Dios…” (02.02.1966)

La construcción de este Santuario viene de un pedido del Padre y Fundador ¿Por qué él incentivó tanto esa construcción?

El Padre Fundador recibió este regalo de la Familia Internacional de Schoenstatt con mucho cariño. Él sabía que era necesario tener un espacio (físico y espiritual) en la Ciudad de Roma, junto al Papa y junto a la sede de la Iglesia. Así, pidió que toda la Familia de Schoenstatt asumiese la misión de construir este espacio. Y delegó la tarea de administrar la construcción y después coordinar las actividades de ese espacio (Santuario y Centro Internacional) al Instituto de los Sacerdotes Diocesanos. En el día de la inauguración del Santuario (08 de septiembre de 2004 – cuarenta años después del Padre Kentenich haber aceptado el regalo y tener incentivado la construcción), estaban en Belmonte Schoenstattianos del mundo entero y de todas las Ramas o Comunidades que forman la Familia de Schoenstatt. Desde aquel día, muchas personas comenzaron a llamar al Santuario “el Santuario de nosotros”. O sea, no es solo el Santuario de una comunidad o con una tarea ligada solamente a una parte de Schoenstatt. El Santuario de Roma Belmonte es un Santuario Internacional, donde todos los Institutos y Federaciones están representados y asumen la tarea de hacer de Schoenstatt junto con su Fundador regalos visibles a la ciudad eterna. Belmonte debe tornarse “la casa del P. Kentenich y de sus hijos en Roma” y también “el rostro de Schoenstatt dentro de la Iglesia”. Fue justamente por este motivo que el P. Kentenich incentivó tanto esta construcción.

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¿Por qué el P. Kentenich dio la responsabilidad de administrar y coordinar la vida del Santuario de Belmonte al Instituto de los Sacerdotes Diocesanos?

Fue por un motivo bien simple: los padres diocesanos, por el hecho de estar en las diócesis y trabajar junto a los obispos, tienen toda la condición de “hacer el puente” entre la vida pastoral de la diócesis y los ideales del Movimiento. Los padres diocesanos no están totalmente al servicio del Movimiento y tienen un estilo propio de trabajo en las parroquias y en las otras tareas que el obispo desiga. Ellos están “en el medio del pueblo”, en contacto diario con otros movimientos pastorales y grupos de la Iglesia que tienen estilos y caminos diferentes a Schoenstatt. Para los sacerdotes diocesanos de Schoenstatt, es natural vivir la tensión de las dos realidades: Movimiento y diócesis; es normal administrar los conflictos de fechas y cancelar agendas, buscando siempre el puente entre las dos realidades y la inserción armoniosa de Schoenstatt en el universo pastoral de la Iglesia. Con todo, el Santuario de Roma Belmonte no es “de los Sacerdotes Diocesanos de Schoenstatt”, ese el “¡Santuario de todos nosotros!”

¿Cómo podemos profundizar el conocimiento sobre la misión de Belmonte?

Hay un excelente video en el sitio web dedicado a las informaciones sobre Belmonte.

En este video podemos ver Belmonte en el sueño del P. Kentenich y Belmonte como se está estructurando hoy.  También existe un excelente material: un pequeño libro organizado por el Superior General del Instituto de los Sacerdotes Diocesanos de Schoenstatt, Monseñor Peter Wolf, que trae 3 conferencias del P. Kentenich sobre el Santuario de Belmonte y su misión. Este librito está a disposición en castellano y puede ser adquirido en forma de libro físico y de e-book (como e-Book también en GooglePlayStore, iBooks, Amazon, etc. ) en el sitio web de la Editorial Patris.

¿Cómo podemos colaborar con la difusión de la misión del P. Kentenich expresada en Belmonte?

Podemos colaborar de dos maneras. En primer lugar, conociendo lo que el P. Kentenich pensó sobre Belmonte y asumiendo esta visión/ este pensar para o Movimiento de Schoenstatt en este tiempo. Estamos en el inicio de un nuevo siglo y nuestra tarea ahora es empeñarnos en estar bien dentro de la Iglesia, en el estilo de Iglesia anunciado por el P. Kentenich y ahora realizado por el Papa Francisco, haciendo “¡todo para Schoenstatt, Schoenstatt para la Iglesia y la Iglesia para Dios Trino!” En segundo lugar, podemos colaborar financieramente. Así como Belmonte es el “Santuario de todos nosotros” el poquito de cada uno puede hacer grandes cosas para que luego podamos inaugurar completamente el Centro Internacional Belmonte, el “pulpito” del P. Kentenich en Roma. En la casa de retiros de Belmonte hay muchos cuartos. Y existe una propuesta de que cada país donde Schoenstatt esté presente financie uno de estos cuartos. O sea, que el Movimiento (Institutos, Federaciones, ramas, etc.) de cada país pague los costos de la construcción de una habitación y después la decore con un Santuario Hogar y con símbolos típicos de cada país. Varios países ya asumieron ese compromiso y así, podemos ver cuartos temáticos en Belmonte, bien como cuartos que fueron financiados por los varios institutos y Federaciones. Aún está faltando el “cuarto brasileño”… no sería difícil si nos uniésemos, pues el Movimiento es tan popular y grande en nuestro país…

Para mayor información, las personas pueden contactarme personalmente o directamente en el sitio web de Belmonte: www.roma-belmonte.info, para donaciones y colaboración: www.offerta.roma-belmonte.info , o vía Mail: [email protected]

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