Publicado el 4. abril 2015 In Vida en alianza

Domingo de Ramos en Tupãrenda: sí, vale la pena

Por Maria Fischer, desde Tupãrenda, Paraguay •

«Estamos a pocos minutos de lo que fue el razón de su viaje,» dice el P. Antonio Cosp, director del Movimiento de Schoenstatt en Paraguay, mientras caminamos hacia la Iglesia de Peregrinos en Tupãrenda. Viajé más de diez mil kilómetros para estar aquí en este momento, porque hace meses él me invitó a visitar Paraguay, diciendo: «Me encantaría que pueda venir para el Domingo de Ramos, el 29-3. Es uno de los días con más peregrinos (siempre es así cuando puedan llevar algo a casa: su ramo bendecido…).» Ha llegado el momento: Tupãrenda, Domingo de Ramos, y el gran predio comienza a llenarse con peregrinos, con estos ramos de palmas tejidas y decoradas artesanalmente con flores de todos los colores…

Escuela de jefes, retiro para matrimonios…

150329_0001-tuparenda-domingo-de-ramosNo son los primeros en llegar. La Escuela de Jefes de la Juventud Masculina de la diócesis de San Lorenzo ya está desde el viernes, y comienza la celebración de la Semana Santa con una Santa Misa en el Santuario de Tupãrenda, concelebrada por su asesor, el P. Oscar Saldivar, y el P. Antonio Cosp. En la casa de retiros, un numeroso grupo de matrimonios de la misma diócesis se encuentra para la primera jornada de iniciación, «una jornada que les da tanto para su matrimonio», dice el P Antonio. Camino al Santuario y a la Misa de la Juventud Masculina, este sábado por la noche, se encuentra a matrimonios sentando en cada rincón, algunos caminando juntos, ignorando la suave llovizna. Se miran, hablan, y se nota un brillo en los ojos como en los novios enamorados… Después, celebrarán una vigilia y una «noche de amor» con canto y bailes. Vida abundante en torno al Santuario de Tupãrenda, y mucho servicio desinteresado en el fondo, hecho con amor y con entusiasmo. Incluso el de mover todas las sillas alquiladas a la Iglesia Santa María de la Trinidad, porque la lluvia no para y todo el terreno se encuentra algo mojado. En todas las partes de la iglesia se ven grupos que están preparando algo para la gran fiesta del Domingo de Ramos, el primero que se celebrará dentro de la iglesia recién bendecida el pasado 28 de diciembre de 2014.

Bendición de los equipos de trabajo

Temprano en la mañana del 29 de marzo, el P. Antonio Cosp se dirigió a la iglesia, deteniéndose en la santería y en la cantina para bendecir los equipos que allí van a servir a los peregrinos, y consagrarse juntos a la Madre de Tupãrenda, la Virgen de Schoenstatt. En la iglesia, se bendice y se consagran para su servicio los ministros de la comunión y todo el gran equipo de liturgia, todos vestidos de fiesta. El coro de los Hombres Valientes del Rosario se prepara para animar la Misa con sus cantos, se arreglan las palmas en torno al altar, y los sacerdotes comienzan con las confesiones, mientras que la iglesia se llena de peregrinos de todas las edades. Los responsables de la Pastoral del Santuario calculan que estuvieron entre 2500 y 3000 personas…

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El gran momento de la bendición de los ramos

A pesar de la lluvia, de un momento al otro comienza una gran corriente hacia afuera, hacia la gran Cruz de la Unidad. El equipo de liturgia anima para el gran momento de la bendición de los ramos, es el gran momento de acompañarlo a Jesús en su entrada a Jerusalén, montado en un burro, como rey humilde, rey servidor, rey amigo que viene para dar su vida para su pueblo. Levantan sus ramos, mientras sacerdotes y laicos recorren la multitud, bendiciendo los ramos. Ramón y Marité Marini, jefes de la Federación Internacional de Familias, con su solidaridad característica me prestan uno de sus ramos, para no quedarme sin un ramo (que olvidé buscar antes por tanto mirar…). Cada uno de los peregrinos busca que su ramo reciba al menos una gota de agua bendita. Alegría en todas las caras, cantos, aplausos…

El P. Oscar Saldivar monta al burrito que hace rato está esperando, para ir hacia la iglesia, con un gran ramo en sus manos y bendiciendo a la gente que está junto al camino, agitando sus ramos. En un momento, el burrito se para y no quiere seguir más, hasta que el niño que lo acompaña – ¡se llama Jesús! – le dice algunas palabras y arranca de nuevo.

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Un caminar con la iglesia en salida

150329_0008-tuparenda-domingo-de-ramosEntre lecturas y canciones, entre la alegría de la entrada del Señor a Jerusalén y la seriedad de su pasión, se desarrolla la liturgia solemne, animada por el coro de los Hombres Valientes del Rosario con cantos en castellano y en guaraní: una liturgia que lleva al centro de la redención, a la pasión y la muerte de Jesús y que ya respira la alegría pascual de la resurrección.

«Caminamos con Jesús no solamente durante estos días santos. Toda nuestra vida cristiana es un caminar con y detrás de Jesús, un caminar con sus discípulos, un caminar con la “Iglesia en salida”.[1] Y caminar con Jesús y sus discípulos no sólo es un camino de conversión, sino también de esperanza y de profunda alegría; porque el caminar por la senda de la conversión aviva en nuestros corazones la esperanza y hace nacer la alegría. Así lo expresan los que siguen a Jesús en su entrada a Jerusalén aclamando con alegría y esperanza: “¡Hosanna! ¡Bendito el que viene en nombre del Señor!” (Mc 11,9).

Los que se han puesto en camino detrás de Jesús son los que como Él se “anonadaron”, se despojaron de sí mismos (cf. Flp 2,7), se despojaron de todo aquello que no les permitía caminar como Él y con Él y sus discípulos», dice el P Oscar en la homilía.

Peregrinando al Santuario

150329_0009-tuparenda-domingo-de-ramosLa Santa Misa termina con la invitación a todos a peregrinar al Santuario, mientras que los nuevos misioneros reciben sus imágenes peregrinas en presencia de la Peregrina del Padre, aquella Peregrina que Don João Pozzobon le regaló al Padre Kentenich el 19 de marzo de 1968, una imagen peregrina que estuvo en manos de dos santos y que salió de su vitrina en la Casa Marienau en Schoenstatt para ir al encuentro de sus misioneros en Tupãrenda. “Pensé en su visita, y quisiera que la Mater nos ayude para que nuestras manos sean las terceras manos santas que la cargan», escribió José Aníbal Argüello de la Campaña Juvenil al pedir la presencia de la Peregrina del Padre en este momento. ¿Cómo resistir a tal anhelo?

Todos peregrinan hacia el Santuario, donde renuevan su Alianza de Amor, y muchos se quedan allí para un rezar. Otros se reúnen para participar en la charla abierta de la Pastoral Familiar de Tupãrenda, con el tema «Desde el Santuario, ser santuarios vivos», y en cada rincón del hermoso terreno se ven grupos que charlan, se saludan, intercambian experiencias… para salir desde el Santuario para volver, y para volver solo para salir de nuevo… tal como dijo el P Oscar al terminar su predica:

«Que María, nuestra Madre y Educadora, nos enseñe a caminar con Jesús y como Jesús, y que en estos días santos nos dejemos conducir por Él hacia la Jerusalén definitiva – hacia el Santuario definitivo – participando existencialmente de su muerte y resurrección. Amén».

Viajé más de 10.000 Km. para vivir este Domingo de Ramos en Tupãrenda. Y si, valió la pena. Gracias, Tupãrenda.

[1] Cf. PAPA FRANCISCO, Exhortación apostólica Evangelii Gaudium

P. Oscar Saldivar – Domingo de Ramos 2015(pdf)

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