Publicado el 2019-12-28 In Santuario Original

Cuando el capital de gracias se desborda…

SANTUARIO ORIGINAL, P. Pablo Pol, rector del santuario original •

Hace un par de semanas pasó algo muy especial. Se rompió la vasija que contiene las cartas, las ofrendas… es decir, todo el capital de gracias del santuario original. Como se puede ver en las fotos, las cartas que llegan con súplicas a la Santísima Virgen de todo el mundo se colocaron con gran entusiasmo y la vasija no pudo resistir… simplemente se rompió.  —   

 

Visto desde fuera, uno podría pensar que es simplemente un descuido, que sólo tenemos que reemplazarlo comprando otra vasija. Este pensamiento es seguramente la tentación de nuestro mundo racionalizado.

Sin embargo, nuestro fundador nos ha enseñado a ver la mano de Dios detrás de cada signo y suceso y a interpretarlo con fe práctica.

 

En este tiempo de Navidad quiero invitarles a dejarse llenar por un momento con el signo: el capital de gracias “se desborda” en el santuario. ¡Qué alegría para la Virgen! que sus hijos de todo el mundo tomen en serio la petición del Acta de Fundación: “Traigan abundantes contribuciones al capital de gracias…” (18.10.1914).

Esta abundancia de gracia nos recuerda el hecho de la Navidad: Dios nos envía a su Hijo como un signo concreto de su presencia.

Sin embargo, no podemos ignorar que Navidad no significa nada para muchas y mucho menos que Dios se convierta en un niño frágil y comparta de esta manera nuestra debilidad.

Por lo tanto, debemos continuar inundando nuestro santuario con capital de gracias. Debemos usar la suave violencia para que María atraiga a todos los hombres y mujeres que sinceramente buscan y no pueden encontrar esta presencia de Dios en sus vidas. El santuario nos ofrece acogimiento como una de sus gracias especiales.

Esta Navidad los invito a pedirle a la Santísima Virgen que proteja desde el Santuario todo el mundo, como lo hizo con Jesús en Belén. Con nuestro capital de gracias «desbordante», seremos herramientas para ello.

¡Que Dios nos bendiga a cada uno de nosotros esta Navidad y que siempre nos permita descubrir el don de la ternura de Dios en el hijo de Belén!

En este espíritu, les deseo una bendecida Navidad y el acompañamiento de Dios para el nuevo año 2020.

Suyo,

Pablo Pol

Navidad, 25.12.2019: Ahora está (¿por el momento?) la vieja tinaja de nuevo, está con algunos desconchones, pero todavía «en forma». Como precaución, las más de 700 cartas que llegaron de schoenstatt.org están en una bolsa junto a ella. Foto: Fischer 

 

Original: alemán, 27.12.2019. Traducción: Paz Leiva, Madrid, España

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2 Responses

  1. Gracias Mater por contar contigo.

  2. Gracias Mater por Tanto! No hay mucho mas que decir que TE AMO!

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