Publicado el 2. septiembre 2018 In Santuario Original

“Abrazados y alegres” – Así vivimos “Liderazgo para el amor”

SCHOENSTATT, Maricruz García Piñeres •

“Liderazgo para el amor” (Leading to Love) es el nombre de este seminario de liderazgo familiar para matrimonios de Schoenstatt, al que mi esposo Andrés y yo asistimos del 14 al 21 de agosto en Schoenstatt. —

Llegamos a la “Haus der Familie” un sábado, dos días antes de que se iniciara el seminario. Desde el primer momento me sentí acogida y feliz de estar en casa. Aprovechamos esos primeros días para conocer, con mucha emoción el Santuario Original y el Santuario de las Familias. Me parecía increíble poder arrodillarme y rezar en aquellos santos lugares a los que tantas veces había acudido con mi imaginación y que ocupan, desde hace algunos años, un lugar en mi corazón y en mi familia.

El lunes empezaron a llegar los matrimonios de Argentina, Chile, Ecuador, México, Estados Unidos y Costa Rica que asistirían con nosotros al Encuentro. De inmediato tuve la sensación de haberlos conocido desde siempre; todos de lugares distintos, culturas distintas, sin embargo, todos bebemos de la misma fuente de amor, tenemos un mismo Padre, una misma Madre, una misma Alianza, ¡somos todos hermanos! Con impresionante rapidez, esos vínculos fueron creciendo y fortaleciéndose cada vez más.

El Equipo puso alma, vida y corazón

Iniciamos el seminario y fueron fluyendo las distintas actividades preparadas cuidadosamente por el equipo, todas y cada una de ellas de gran interés y profundidad. Recuerdo haber comentado con Andrés, que no había una sola situación que no hubiese llenado o inclusive sobrepasado con creces nuestras expectativas. El equipo imprimió alma, vida y corazón en cada momento del programa, lo que hace patente su gran compromiso y amor por esta obra de Dios, la claridad de su misión y la conciencia de la gran tarea que Dios les ha confiado.

Familia de familias

De gran riqueza fue también, vivir estos días con otras parejas, todas ya con un camino recorrido en estos temas de Dios, matrimonios con ideales altos y anhelos profundos. Conversar con cada uno de ellos, escuchar sus testimonios de vida y de lucha, reírnos juntos, rezar juntos, llorar juntos, en fin, construir historias todos juntos.

Las jornadas en las que compartimos estas enormes experiencias, hicieron que brotara de manera natural una gran hermandad entre nosotros, un vínculo tan profundo que hacía que todos nos apropiáramos de las vivencias de los otros como si fueran nuestras.

Fuente de gracias

“Tu Santuario irradia sobre nuestro tiempo, los resplandores y la gloria del Sol de Tabor… allí es bueno estarse, allí se está como en el Paraíso, pues el Espíritu Santo ha establecido su morada”. (Oficio de Schoenstatt, hora tercia)

Estas palabras cobraron vida. En tierras santas habitamos durante 13 días. La fuente de gracias es abundante en este lugar, no cesaron de llegar a nosotros, aún sin esperarlas.

Los miembros del equipo fueron instrumentos dóciles, que cuidaron de hacer la parte que les tocaba con magnanimidad, y, cumpliendo con su parte de la Alianza, la Mater fue generosa a más no poder preparando toda cantidad de detalles para todos y cada uno de nosotros, aún sin pedirlos ni sospechar que llegarían. Ella nos conoce, sabe bien lo que necesitamos, mejor que nosotros mismos. Así que, con esa delicadeza que la caracteriza, ella iba presentándonos situaciones, palabras, vivencias, personas, etc. Toda clase de medios utilizó para llegar a todos nosotros y llenarnos del más absoluto amor: el amor de Dios.

Que se sientan abrazados y que sientan alegría

Ahora llevamos en nuestras manos una gran tarea, este amor, no puede quedarse solo ahí. Debe ser fecundo, debe de dar abundante fruto y somos canales imperfectos para que eso suceda. El reto es grande, y lo que recibimos fue tanto, que en mi limitación me resulta difícil concretarlo. Pero no estoy sola, cuento con Andrés que está hombro a hombro conmigo en esta lucha, y, sobre todo, él y yo contamos con la gracia del Espíritu Santo y con nuestra Madre que nos muestra siempre por donde seguir.

“Mi deseo es que se sientan abrazados y que sientan alegría” fueron las palabras con las que nos recibió un miembro del primer curso del Instituto de Familias a nuestra llegada a la “Haus der Familie”. Su deseo era una plegaria que fue escuchada y cumplida, fuimos abrazados, totalmente envueltos por ese Dios misericordioso que ¡sólo sabe amar!

Qué es “Liderazgo para el amor”

El Seminario “Liderazgo para el amor” surgió durante el Congreso de Pentecostés 2015, en el que se recogieron los frutos del Jubileo 2014 y se redactó el Memorándum “Schoenstatt en salida”. Quiere ser un aporte concreto a la Obra de Familias de Schoenstatt para el fortalecimiento del matrimonio y la familia, y su proyección al mundo. Un aspecto novedoso del Seminario es la metodología, que combina aspectos conceptuales con vivencias, vinculación a momentos y lugares de la historia de Schoenstatt y de su fundador. La aplicación de dinámicas individuales, de pareja y comunitarias permite asimilar vitalmente la espiritualidad y la pedagogía de un gran líder, el Padre José Kentenich.

 

Liderazgo para el Amor: crecimiento espiritual y una misión

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