Publicado el 14. junio 2018 In Santuario Original

Un encuentro de familias para familias

ALEMANIA/SANTUARIO ORIGINAL, Roberto Gonzalez •

El último fin de semana de mayo, se encontraron en Schoenstatt cerca de 250 familias de todas las ramas de Alemania con sus respectivos hijos, para celebrar el “Festival de las Familias”, con el lema: “Todos ganamos”. —

Para mí fue un encuentro fuera de lo común, por supuesto observándolo desde afuera, por cómo fue presentado el festival en torno al Santuario Original. Desde mi óptica, fue como “La noche del Santuario”, pero para las familias y todos sus integrantes, pues pude observar diferentes actividades para todos los miembros de la familia. En ciertos momentos, los niños y adolescentes por un lado y los padres por otro, unos jugando y otros en charlas; pero hubo otros momentos en el que todos participaron juntos y disfrutaron de esta gran fiesta.

El Santuario Original inundado de actividades en familia

Todo estaba perfectamente organizado, como es algo normal cuando sucede un evento grande en torno al Santuario Original, pero al mismo tiempo se pudo notar una enorme variedad de actividades en simultáneo en las que cada familia podría escoger a dónde ir o qué hacer.

Mirándolo desde una cierta distancia, fue una fiesta realmente increíble. Ver tantas familias con sus hijos sentados frente al Santuario Original, o en la misa de cierre, haciendo una procesión por toda la iglesia, donde los niños jugaron un papel muy importante conjuntamente con sus padres, es sencillamente algo distinto de lo que estamos acostumbrados que suceda en torno al Schoenstatt Original.

Largas distancias para la alegría del reencuentro

Esta fiesta, al menos para mí, me recordó lo vivo que está el Movimiento de Schoenstatt en Alemania, pero también las largas distancias y sacrificios que deben realizar para organizar y participar en un encuentro con toda la familia. Pensando que aquí se reunieron unas 250 familias de todo el país, cuando en la diocesis de Asunción, Paraguay,  en ese mismo fin de semana nosotros teníamos 250 familias que ingresaban a la liga… No es para nada fácil, pero pude constatar de primera mano, el amor y la alegría de vivir Schoenstatt en las caras de cada una de las familias, sobre todo en el encuentro de los amigos que viven lejos, inclusive de los hijos entre sí, donde el tiempo se detuvo y solo la alegría del reencuentro y renovación de la misión flotaban en el aire.

Fotos: Roberto Gonzales (4), P. Egon Zillekens (1)

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1 Responses

  1. Wonderful! So happy to see this going on in Panama!

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