Publicado el 2015-10-17 In Santuario Original

Bendice ahora y desde este lugar a cada miembro de nuestra familia en todo el mundo…

Por María Fischer •

Miércoles, 14 de octubre, Santuario Original, en plena novena por el 18 de octubre, aunque esta tradición en Alemania no se ha establecido: Para muchos de los que en esta noche se han reunido en el Santuario Original, es algo que conocen y valoran de sus países. «¿Quién de ustedes no entiende alemán?», preguntó el P. Egon Zillekens al comenzar la «bendición nocturna», tradición que desde hace unos años noche por noche a las nueve horas, reúne a jóvenes y adultos de distintos países que se encuentran en Schoenstatt – como peregrinos o como habitantes.

Esta noche, Ana Lucía Ivaldi, de Villa Ballester, Argentina, ha puesto su Peregrina sobre el comulgatorio. Una joven se deja inspirar y pone la suya también.

Unas 2000 cartas a la MTA en la tinaja

Ya antes, silenciosamente, puse unas 150 hojas, estrechamente impresas en ambas caras, en la tinaja. Contienen las cartas enviadas vía Schoenstatt.org directamente a la Madre de Dios en el Santuario Original, durante el último mes. Vienen de casi todos los países donde hay familia de Schoenstatt, vienen incluso desde países que no se nombran tan a menudo al hablar de la difusión de Schoenstatt: Singapur, Quatar, El Salvador, Guatemala, Belize, Canadá, Holanda… Pedidos, agradecimientos, oraciones, compromisos, gratitud: ahora llenan la tinaja del Santuario Original.

Argentina, Costa Rica, India, Ecuador, Chile, Paraguay, Alemania…

«¿Quién de ustedes no entiende alemán?» Se levantan las manos… «¿De dónde vienen?» «Argentina, Costa Rica, Paraguay, Chile…» Hay también alguien de la India, y sí, también unos alemanes, y así se decide rezar los textos sencillos de la «Bendición de noche» en español y alemán. Una joven de Costa Rica lee los textos en español, el Padre Egon en alemán, guiando a veces en ambas idiomas.

Esta noche queremos renovar nuevamente nuestra Alianza de Amor.

Lo hacemos reflexionando sobre lo sucedido durante el día…

Pensamos en las personas, con las que nos hemos encontrado,

en lo que nos has permitido hacer en alianza contigo y con los demás,

en lo que nos ha sido difícil, en lo que no ha sido tan bueno,

en lo que no nos resultó bien, y también en lo que hemos fallado.

Esta noche tampoco venimos con las manos vacías

y en un momento de silencio ponemos todo en la vasija.

Te entregamos…

DSC_0079Se reza la oración de la Alianza, y viene la bendición, momento central y razón de llamarlo «bendición nocturna». Una bendición solidaria, una bendición del encuentro, pues el P. Egon Zillekens pide a los presentes decir a quien incluir en esta bendición. Lo hacen – los jóvenes que están preparando la «Noche de la Alianza», todos los peregrinos que vendrán para el 18 de octubre, los refugiados, todos los que el 18 de octubre renovarán su Alianza de Amor en algún Santuario, una persona enferma, el Papa Francisco, los padres sinodales, los niños y colaboradores de Dequení…

Buen Padre Dios, bendice a todos los que estamos aquí esta noche y que sentimos la gracia y el compromiso de estar en este lugar, al cual muchos anhelan poder peregrinar.

Bendice ahora y desde este lugar a cada uno de los que hoy han dejado su sufrimiento en la vasija del Capital de Gracias.

Bendice ahora y desde este lugar a cada miembro de nuestra familia, que se encuentra gravemente enfermo.

Bendice ahora y desde este lugar a las personas que más necesitan de nuestra solidaridad.

Bendice ahora y desde este lugar a cada miembro de nuestra familia, a quien esta noche vas a llamar a tu lado.

Bendice ahora y desde este lugar a la persona a quien esta noche encomendamos especialmente a tu Alianza.

Bendice ahora y desde este lugar a las personas que sufren bajo la violencia, el terrorismo y las catástrofes naturales.

Bendice ahora y desde este lugar el ecumenismo de los cristianos y el diálogo entre las religiones.

El Santuario Original parece ampliarse, llenarse de cientos y cientos de personas.

«Muchos ya me pidieron los textos», dijo el P. Egon Zillekens al volver a la Casa Marienau, bajo la lluvia en esta noche fría a pocos días del 18 de octubre.

«A veces hay poca gente, a veces hay muchos jóvenes, a veces lo rezamos en inglés, o solo en castellano, es un poco diferente cada día… Pero es una bendición…»

Si, es una bendición, esta bendición nocturna.

 

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1 Responses

  1. FELIZ DÍA DE ALIANZA,ES UNA BENDICIÓN SER MIEMBRO DE SCHOENSTATT DOY GRACIAS A NUESTRA MATTER POR PERMITIR SER UNA DE ELLA LA AMO DESDE EL FONDO DE MI CORAZÓN.

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