Publicado el 2011-04-19 In Santuario Original

…y abriré mi corazón con mil nombres en él

P. Heinrich Walter, P. Ángel Stradamkf. Rodeado de sus hermanos, de sus grupos de familias de habla castellana y de muchos colaboradores y amigos, el P. Ángel Strada festejó el 26 de marzo, en la casa de los padres en Monte Sión, el jubileo de sus 40 años de sacerdocio con una misa solemne seguida por un almuerzo.

 

 

 

Jubileo de los 40 años de sacerdocio del P. Ángel Strada

Festgottesdienst: P. Walter, P. Strada, P. CassonePara iniciar, el P. Ángel Strada agradeció a todos los que estuvieron en la celebración y a todos los que en los últimos cuarenta años, e incluso desde antes, lo han acompañado en el camino. Recordó especialmente a su compañero Esteban Uriburu, fallecido en 1998, que recibió junto con él la ordenación sacerdotal en Nuevo Schoenstatt, Argentina. Como los primeros sacerdotes schoenstattianos en Argentina y Paraguay, el P. Ángel Strada y sus compañeros de curso tuvieron la experiencia de ser pioneros de Schoenstatt en sus respectivos países. Su sueño de un creciente y floreciente Movimiento de Schoenstatt en Argentina – que hace cuarenta años era un sueño audaz – ha sido cumplido, dijo el P. Ángel Strada en su homilía. Que se haya cumplido ese audaz sueño de vida es un regalo de aniversario que no muchas personas reciben de manera tan clara.

El secreto del éxito pastoral: ¿Cuántos nombres tengo en mi corazón?

P. Guillermo Maria Cassone über die Anfänge des priesterlichen Weges von P. StradaÉl mismo, como director del Movimiento en Argentina, ha tenido un papel en el cumplimiento de su sueño. Desde el secreto interior de sus logros, casi casualmente reveló algo: Desde hace muchos años – dijo en su homilía – tiene sobre su escritorio una tarjeta, que dice algo así como: Cuando en el final se me pregunte ¿has vivido? En respuesta abriré mi corazón con mil nombres en él. No sin orgullo dijo el P. Strada que al despedirse de los argentinos cuando tomó su nueva responsabilidad en la comunidad de Alemania, le dijo adiós personalmente a más de mil personas. La sonrisa en el rostro de muchos de los presentes y las ligeras inclinaciones de cabeza confirmaban que muchos de sus nombres están escritos en su corazón.

Más de una persona en su interior reflexionó sobre el secreto del éxito pastoral. ¿Cuántos nombres tengo en mi corazón?

Un encuentro santo

El deseo del P. Strada de ver crecer la comunidad de sacerdotes se le cumplió, así como, de una manera más intensa, el deseo y sueño de conocer a un santo. En el Evangelio se recuerda la designación de los apóstoles, y cómo desde hacía años conocían el lugar, día y hora de su primer encuentro con Jesús. Así relató el P. Strada sus encuentros con el P. Kentenich – y el rol que ha tomado como responsable de la causa de su beatificación y canonización.

Testimonio de sus compañeros sacerdotes

Pater Michael Marmann bei der TischredeLas charlas de sobremesa usuales en un jubileo como éste involucraron a compañeros de camino de las diversas etapas de su vida: El P. Guillermo Mario Cassone, que llegó desde Roma, el P. Michael Johannes Marmann y el P. y Dr. Lothar Penners.

Con humor y alegría, salpicadas de algunas anécdotas e «información interna», el P. Guillermo Mario Cassone relató cómo Ángel Strada lo había llevado a Schoenstatt, a ese nuevo e inefable (en el más estricto sentido de la palabra) movimiento, que apenas empezaba a extenderse en Argentina. Fue deliciosa la imagen del primer encuentro en la discreta ermita de Córdoba, cuando Ángel Strada hablaba con una tal «Mater» y le pedía que conquistara para Schoenstatt a su más joven amigo. Lo consiguió, como se podía atestiguar en persona.

El P. Marmann, Superior General cuando el P. Strada trabajó en la universidad en Münster y después en la Dirección General de los Padres de Schoenstatt, habló de esos tiempos. Finalmente el P. Dr. Lothar Penners redondeó con su plática el punto de vista de su generación.

Con música y melodías disfrutaron las familias, a las que el P. Ángel Strada ha acompañado desde hace muchos años, el ambiente alegre y festivo de esta celebración jubilar.

Traducción: Eduardo Shelley, Monterrey, México

 

 

3 Responses

  1. Juan Enrique Coeymans dice:

    Gracias querido padre Angel. Desde Bellavista, te mando un gran abrazo agradeciéndote a ti y a nuestra querida Mater, por sus fidelidades mutuas: Tu a Ella y Ella a ti.
    Las historias de la fundación en Chile y Argentina están profundamente entrelazadas. Los mas viejos y fundadores en Chile, te llevamos siempre en el corazón.
    Gracias por tu transparencia, paternidad, hondura de vida schoenstattiana, y por ser el hijo fiel, "sicut ars fidelitatis", que se ha encargado de llevar a nuestro Padre a los altares.
    Dios te siga bendiciendo con fecundidad el resto de tu vida.
    Cariñosamente

    Juan Enrique Coeymans Avaria
    Carmen Zabala de Coeymans

  2. Delia Navarro Castex dice:

    Gracias Padre Dios y MTA por habernos regalado a un Padre y Pastor
    tan maravilloso!!!!!!!!!! Gracias querido P. Angel por todo pero quiero recordar especialmente que gracias a ud. y al P. Alberto se pudo organizar tan bien la Rama de Mujeres Profesionales en Argentina y que continuó como nuestro asesor durante 23años el querido e inolvidable Vater Horacio Sosa.
    Gracias por su gran paternidad y cercanía siempre!!!!!!!
    Gracias por sus oraciones y entrega por la Familia y el Padre Fundador. Gracias por TODO su trabajo y entrega para su proceso de beatificación.
    Reciba un gran saludo de esta hija que tanto lo quiere y admira
    y agradece tanto!!!!!!!!!!!!!!
    Delia Navarro Castex

  3. Juan Barbosa, Córdoba, Argentina dice:

    Los que tenemos la distinción de conocer al P. Ángel agradecemos infinitamente a nuestra MTA el haber conquistado su corazón para nosotros. También le decimos ¡Gracias querido P. Ángel por su paternidad siempre tan cercana!. Reciba desde su Córdoba un fuerte abrazo de la Familia Barbosa que tanto lo quiere.

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