Publicado el 2020-11-17 In José Kentenich

Agente de Dios

Del P. Elmar Busse, Dernbach, Alemania •

El 24 de abril de 1974, Günter Guillaume, el Secretario personal del Canciller Willy Brandt fue detenido en Bonn bajo los cargos de sospecha de espionaje. Al momento de su detención dijo: “Soy un oficial de Ejército Nacional Popular de la RDA y empleado del Ministerio de Seguridad Nacional. Solicito que se respete mi honor de oficial.” Esta frase fue una prueba esencial para su condena en el juicio ya que hasta ese momento las evidencias en su contra eran bastante escasas.—

El desenmascaramiento supuso el inicio del así llamado “Caso Guillaume”, que provocó una seria crisis política en la República Federal Alemana que terminó con la renuncia del Canciller Federal el 7 de mayo de 1974.

Agentes, espías, agentes del Servicio Secreto

No sólo las imaginativas novelas y adaptaciones cinematográficas sobre el maestro espía del servicio secreto inglés MI6, James Bond, fascinan a millones de lectores y espectadores.

También el destino de agentes reales, como el envenenamiento con Novithsok del doble agente Sergej Skripal y de su hija en Salisbury, en Gran Bretaña, despiertan un gran interés de los medios de comunicación. El doble agente fue liberado después de estar seis años preso en Rusia al realizarse un intercambio de espías y se le permitió volver a Inglaterra.

Desde que comenzó a registrase la historia y hay Estados, existe el fenómeno de los espías.

Ya José en Egipto acusó a sus hermanos, que no lo reconocían, del cargo de ser espías. (Cfr. Gn. 42,9)

Los agentes son leales a su país de origen, pero también deben conocer muy bien el país en que trabajan, para poder colocarse en un lugar de confianza desde el que obtener información para enviar a su tierra de origen.

Richard Sorge, un espía alemán que trabajaba en Japón al servicio de la Unión Soviética, pudo informar al gobierno de Moscú antes de su exposición que Japón no tenía intención de atacar a la Unión Soviética después de la declaración de guerra a los Estados Unidos. Esto hizo posible que las fuerzas soviéticas se trasladaran a su frente occidental.

¿Tiene Dios agentes en la tierra?

Puede sonar un poco inusual, pero ¿podemos como cristianos vernos también como agentes de Dios en un mundo que ha abandonado a Dios o es incluso anti Dios? En el Evangelio de Juan se destaca el dualismo entre Dios y el mundo (cf. Jn 14,17-27 y sobre todo: 15,18-16,4). Pero también en los otros Evangelios no se habla necesariamente de la armonía entre el mundo y el Reino de Dios: «No crean que he venido a traer la paz a la tierra. No he venido a traer la paz, sino la espada. (Mt 10,34 y paralelo en Lc.12,51-53)

Y al mismo tiempo, la oración del Padre Nuestro «¡Venga tu reino!» es el gran anhelo y la sincera oración de Jesús para que el reino de Dios gane espacio en este mundo. Y aunque hizo tanto bien, no sólo no fue recibido con los brazos abiertos, sino que se encontró con una resistencia masiva, especialmente entre la élite del liderazgo político y religioso de su país, de la que finalmente se convirtió en víctima.

Pertenece a uno de los Misterios de la Historia de la Salvación, el que el Dios Todopoderoso y Omnisciente no siempre trate con sus oponentes de forma tan directa como hizo con Saulo antes de Damasco. Y allí mismo leemos que Dios – después de haber logrado lo imposible- solicita la ayuda de Ananías para que introduzca más profundamente en el cristianismo al recién converso Saulo. Ananías tiene miedo, sin embargo, porque sabe lo que planeaba hacer este fariseo fanático. Él no podía imaginarse que Dios lo había dado vuelta.

Por lo tanto, la historia de la salvación no es el encadenamiento de actos de salvación inmediatos de Dios, como por ejemplo, en el Mar Rojo durante la huida de Egipto. Dios es un maestro en la delegación. No nos prohíbe a los humanos ir a la tribuna de la historia, en el curso de la cual muestra lo grande que es ÉL. No, nos atrae a la arena, donde debemos construir su Reino colaborando en su misión contra la injusticia y violencia estructural – a veces abiertamente, a veces como «agentes».

La religiosa cristiana y doctora Ruth Pfau construyó una red de salud para derrotar la lepra aún en contra de toda la desconfianza y sospecha en el país mayoritariamente musulmán de Pakistán. Incluso los escépticos tuvieron que darse cuenta de que ella se preocupaba por el pueblo y no por la influencia cristiana. Al final de su vida fue condecorada con la más alta orden paquistaní y recibió un funeral de estado.

Para los cristianos, la lealtad no alcanza

Para los agentes, la lealtad no alcanza. Para los cristianos, la lealtad para con Dios no alcanza.

Por supuesto, también hay casos de desconocimiento y huida del mundo. En algunos casos podría ser madurado y querido por Dios. Por ejemplo, Nicolás de Flue se hizo eremita, dejando a su familia y sus compromisos políticos, pero Dios providente sabía ya, que unos años después necesitaría de una autoridad moral que pudiese mediar entre los cantones enemistados, a fin de evitar una guerra civil. Esta autoridad moral la desarrollaría él en sus años de ermitaño, en los que fue consejero y apoyo para muchos. El 22 de diciembre de 1481 los cantones en conflicto solicitaron la ayuda del hermano Nicolás en las negociaciones de paz. La paz se aseguró.

Y Kentenich cambia un estilo

El P. Kentenich vivió en su tiempo de formación como religioso y sacerdote un estilo muy racionalista y voluntarista; todo el mundo afectivo era un erial, la gestión de las vivencias, una falsa alarma. Era más doma que educación. Padeció mucho bajo esta formación.

Cuando más tarde asumiera la responsabilidad de formador de los futuros candidatos de la Sociedad Palotina, imprimiría otros acentos. Contra la resistencia y la desconfianza de sus hermanos de comunidad les permitía a sus alumnos espacio libre, creó las condiciones para lindas experiencias, desarrolló el intercambio de vivencias entre los muchachos. Tenían que educarse en el idioma del corazón.

Mientras que los muchachos estaban entusiasmados con el estilo inusual de Kentenich, la desconfianza por parte de algunos cohermanos se mantuvo. El conflicto se intensificó cuando el obispo de Tréveris solicitó una visita papal. El visitador papal era en efecto un sólido teólogo, pero no tenía ni idea de psicología. Desde la crítica de Siegmund Freud a la religión en 1927, «El futuro de una ilusión», la psicología en Roma era considerada como algo peligroso: «Kentenich trae el caballo de Troya a la Iglesia con su psicología y lo destruirá desde dentro».

Los reformistas nunca lo han tenido fácil en la Iglesia. Sólo el Concilio Vaticano II, que se dio desde 1958 hasta 1965, provocó un cambio de mentalidad en la Iglesia, de modo que muchos responsables en la Iglesia ya no vieron en Kentenich un peligro, sino una oportunidad. Pudo regresar a Schoenstatt desde su exilio en 1965.

Sin embargo, nosotros como Movimiento de Schoenstatt estamos todavía en el comienzo de la realización de la visión de Kentenich de una Iglesia renovada. Pero nuestra propia experiencia de que la alegría de la fe y una actitud moderna y consciente de la libertad ante la vida no es una quimera, nos da seguridad para el futuro.

La letra de la canción de Frank Sinatra «I did it my way» (Lo hice a mi manera) también se puede poner en boca de José Kentenich. Completamente leal a Dios, completamente él mismo, competente en «asuntos mundanos». Era un agente ideal de Dios y nos invita y anima a serlo hoy en día.

 

 

Nacido en Gymnich, 16.11.1985

Original: alemán, 16.11.2020. Traducido por: Juan Eduardo Villarraza, Paraná, Argentina

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