Publicado el 7. febrero 2019 In José Kentenich

Una “biografía narrada” de José Kentenich

ALEMANIA, Mons. Dr. Peter Wolf •

La nueva biografía de Dorothea Schlickmann sobre el fundador del Movimiento de Schoenstatt sorprende con el subtítulo (Una vida al borde del volcán), que se revela muy apropiado en el curso de la lectura. La autora, doctorada y reconocida por profundas publicaciones sobre la historia de Schoenstatt, ha presentado una biografía altamente informativa del padre Kentenich. Ella misma la llama “biografía narrada”. La omisión de las notas al pie hace que la extensa biografía sea fácil de leer. Al mismo tiempo, la autora le da al lector la seguridad de que las partes narrativas están basadas en documentos históricos. Las citas originales de José Kentenich están siempre marcadas.—

En muchos recuerdos consistentemente documentados, se capturan la luz y la sombra de la . Se habla abiertamente sobre el nacimiento ilegítimo y sus consecuencias a menudo dolorosas. Incluso el joven Kentenich no se salva de un tiempo en el orfanato. En una carta ficticia de la madre, la autora habla de lo que sucedió en el orfanato de Oberhausen frente a la estatua de María, y revela con delicadeza lo que la “consagración a María del niño de nueve años” significaría para su vida futura. José quiere ser sacerdote, algo imposible en aquel tiempo para un hijo ilegítimo. A través del padre Savels se abre un camino hacia los palotinos, que forman a misioneros para África. Así llega el joven Kentenich a Ehrenbreitstein.

Luchas de juventud

Con el comienzo del noviciado en Limburgo se agudiza la situación del ya joven de 19 años. A continuación, sigue la época de las “luchas de juventud”, que lo llevaron en el sentido más verdadero al abismo. Inmediatamente después, llega un momento de enfermedad que amenaza la vida (tuberculosis). Como alumno muy dotado que fue, se ve al comienzo de los estudios, confrontado con la irrupción de la filosofía moderna. Se trata esencialmente de la cuestión de la verdad. Quería contrastar los argumentos y leía también a filósofos como Kant, y escritores como Nietzsche, que estaban en el Index (NdeR: lista de libros prohibidos en la Iglesia, derogada por el Papa Pablo VI en 1966). Esto produjo en él serios conflictos. Al final de sus estudios, su admisión a la profesión perpetua casi fracasa debido a la opinión de uno de sus profesores. Para José Kentenich, la fe siempre fue un riesgo.

El 8 de julio de 1910 es ordenado sacerdote en Limburgo y continua un año más de estudios. Culmina sus estudios brillantemente y llega a Ehrenbreitstein como profesor de latín y alemán. Es el tiempo en el que realiza sus primeras experiencias pedagógicas y practica un nuevo estilo de trato a los alumnos sobre la base de la confianza. Después viene el tiempo como director espiritual en Schoenstatt y surge la fundación, que se relata de forma erudita.

Enfrentar la locura

En el siguiente capítulo llegamos al tiempo del nacionalsocialismo. Kentenich reconoce enseguida el peligro de la ideología parda, e intenta ganar influencia especialmente en círculos de sacerdotes, y entre hombres y mujeres con vocación pedagógica. La biografía menciona datos concretos de participantes en sus cursos para sacerdotes y sus jornadas pedagógicas en toda Alemania y en Suiza, a una escala que el público hasta ahora no ha tenido en cuenta. Bajo el título “Enfrentar la locura” se encuentra la historia de Franz Reinisch, que fue el único sacerdote, que se negó a prestar juramento de fidelidad a Hitler y fue castigado con la muerte.

El padre Kentenich fue el único que lo acompañó y le dio fuerzas en esta decisión de conciencia. En septiembre de 1941, se produjo el arresto de Kentenich y, por lo tanto, el momento de “oscuridad” en la prisión de la Gestapo en Coblenza. Después de más de cuatro semanas, es liberado de la oscuridad sin quebrantos, y trasladado a prisión en la cercana calle de las carmelitas. Allí tomará la decisión de ir a Dachau.

La autora logra visualizar de manera realista la situación del campo de concentración de Dachau en un lenguaje conciso y crear conciencia de los objetivos de las SS y las consecuencias de las diversas medidas tomadas por los prisioneros. En medio de estas condiciones inhumanas, la biografía tiene a José Kentenich a la vista y trata de rastrear cómo lidió con la realidad del campo de concentración. Ella informa sobre su decisión de tener correspondencia prohibida y dictar libros enteros en forma de verso para dirigir su fundación desde lejos. Los reclusos sentían temor y se lo reprochaban.

Tras la liberación del campo de concentración vuelve a Schoenstatt, donde es recibido el 20 de mayo de 1945. Pero no fue a descansar ni a celebrar. Él todavía tiene grandes planes. Ve la gran tarea de procesar la culpa infinita que Alemania ha asumido. Está comprometido a formar sus comunidades. Él está involucrado en la fundación de una comunidad de sacerdotes diocesanos y la comunidad del Instituto de Señoras de Schoenstatt. Siento gran respeto por la honestidad, con la que también se abordan las dificultades internas en el libro. Esto ayuda a comprender mejor el desarrollo y garantiza la fidelidad histórica de esta biografía.

Visitación y exilio

A esto le siguen dos capítulos condensados sobre las tensiones con la Iglesia y el exilio. Dorothea Schlickmann llama muchas cosas por su nombre. José Kentenich no se amilana. Quiere que el obispo de Tréveris y la Conferencia Episcopal se ocupen de Schoenstatt. Insiste en que llegue una “comisión de estudio”. Pero en lugar de una “visita” llega la “visitación”, con todo lo que desencadena esta palabra de sospecha. La conclusión del visitador confirma primero que Schoenstatt es una obra de Dios y está de acuerdo con la doctrina de la iglesia. En la práctica, también hay inconvenientes y peligros.

Dos meses después, llega una carta del obispo auxiliar que, aunque mantiene un acuerdo dogmático, presenta objeciones sustanciales en el campo pedagógico y critica con vehemencia a las Hermanas de María, a colaboradores y al fundador. Ahora el fundador se ve obligado a actuar. Comienza una respuesta detallada, la llamada “epístola perlonga”.

En las siguientes páginas de la biografía, la autora muestra los pasos seguidos por el obispo auxiliar Stein en la congregación religiosa, en Roma, para la visitación apostólica, lo que implica la participación del Santo Oficio. El visitador es el Prof. Tromp SJ. Durante la discusión sobre la visitación queda claro: se quiere retirar al padre Kentenich de Schoenstatt y su fundación. El Santo Oficio le pide que renuncie voluntariamente a todos los cargos, de lo contrario solo regresaría a Europa en el ataúd. Su respuesta es: voluntariamente, nunca. Si es una orden, inmediatamente. La biografía muestra la amarga y oscura situación, y su desesperanza humana.

Luego siguen 14 años de exilio. Uno aprende mucho sobre el tiempo en Milwaukee/Wisconsin, EEUU. Y la difícil situación de Schoenstatt en Alemania. Uno descubre los planes listos para firmar la disolución de la comunidad de las Hermanas de María. La biografía describe abiertamente nuevas acusaciones y reproches contra el fundador. Finalmente, el exilio se encuentra en un momento en que muchos lo ven como un pastor de la comunidad alemana, sin conocer la historia de la visitación. Él es un pastor allí con cuerpo y alma. Pero luego llegó el punto de inflexión en la época del concilio. Se trata de la independencia de Schoenstatt por orden de la Santa Sede.

“Regreso”

El último capítulo se titula “Regreso”. La biografía resume el regreso de Milwaukee y la muerte del fundador. Un telegrama, cuyo origen aún no se ha aclarado del todo, llama al fundador a Roma. Pero nadie reconoce allí haber enviado el telegrama. Este telegrama, una vez más, conlleva el mayor riesgo para los esfuerzos por el regreso del fundador. Pero luego llega la decisión del Vaticano, no tiene que regresar y su caso es entregado al Oficio para la Congregación Religiosa. Esto deroga los decretos del Santo Oficio. El fundador regresa a Schoenstatt el 24.12.1965.

A esto le siguen tres años completos en medio de su fundación, que utiliza para un número infinito de encuentros y para la expansión del movimiento. Murió el 15 de septiembre de 1968 después de la primera celebración eucarística en la recién construida Iglesia de la Adoración, donde está enterrado en el lugar de su muerte. En su tumba se encuentran las palabras DILEXIT ECCLESIAM. La biografía muestra que este amor por la iglesia no fue fácil para él.

 

Josef Kentenich (tapa dura)
Ein Leben am Rande des Vulkans

de Dorothea Schlickmann

Editorial Herder, 2019
344 páginas

ISBN: 978-3-451-38388-5

Original: Alemán, 3 de febrero 2019. Traducción: Paz Leiva, Madrid, España

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1 Responses

  1. Gracias Padre por tu testimonio de vida…verdadero legado de Fe, Esperanza y Determinación por vivir el Reino de Dios a pesar de todas las contrariedades que con la Gracia de Dios superaste!
    Cada ves que me toca conocer algo más de ti, me entusiasma tu determinación y la alegría con que supiste vivir en todo, la voluntad de Dios.
    Eres un verdadero hijo, un gran hermano y como anhelo que me adoptes como Padre!

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