Publicado el 2. diciembre 2018 In José Kentenich

José Kentenich es parte de Gymnich

ALEMANIA, Maria Fischer •

Atrás han quedado los días en los que un empleado de la ciudad de Erftstadt se enteró, a través de un reportaje en internet sobre una obra de teatro en Paraguay, de la existencia de José Kentenich, quien nació en una de las localidades incorporadas a su municipio. La fundación “Casa del Nacimiento del Padre José Kentenich” , después de un gran trabajo y adaptándose a las condiciones locales, ha convertido al fundador de Schoenstatt en un oriundo de Gymnich, con lo cual la comunidad se siente orgullosa y reconocen su vinculación a él. Junto al párroco Joseph Pikos y unidos a los responsables de la Parroquia de San Cuniberto, la fundación organiza cada año, entre otras actividades, una fiesta para el día del cumpleaños de José Kentenich. —

Así también se realizó este 24 de noviembre de 2018, donde las actividades finalizaron y tuvieron su punto culminante en la misa de vigilia. “Estuve dos horas en su casa natal, el tiempo pasó increíblemente rápido. Luego me apuré para ir a casa, cambiarme de ropa y partir a la misa”, le contó una señora de Gymnich a otra en la puerta de la iglesia. Algo agotada, pero contenta.

Llegada

Quedaron casi juntos los feligreses de Gymnich en la Santa Misa en la Iglesia de San Cuniberto, en la cual el 19 de noviembre de 1885 José Kentenich recibió el sacramento del Bautizo y donde tuvo sus primeras experiencias con la iglesia – alegres, profundas y dolorosas.

Una vecina ya fallecida, y que nació 10 años después que Kentenich y se crio en Gymnich, contaba muy a menudo que una compañera de escuela, que era hija “ilegítima” al igual que José Kentenich, durante las misas tenía que permanecer junto a su madre en la parte de atrás del pórtico de la iglesia porque no se les permitía el ingreso a la nave principal. ¿Acaso la situación fue diferente para Catalina y José?

Esa noche se encontraba sobre el altar principal una imagen pintada a mano de la Virgen Peregrina, cuya cruz representa el logotipo de Schoenstatt. Se integra muy bien en esa iglesia. Sobre el lado izquierdo se encontraba una pintura del niño José Kentenich de la artista de Gymnich, Marion Nitsche, donde se podía apreciar la imagen de la casa natal en su forma original y antiguos recortes de periódicos. Una obra de arte que inspira a la reflexión y contemplación.

Desde Kaiserslautern, Hennef y otros lugares

Por la tarde, hubo visitas guiadas y encuentros en la casa natal de José Kentenich y luego se sirvió un café en la casa parroquial, donde el padre Peter Noethen habló de las celebraciones del 15 de septiembre en Schoenstatt. Fue un pequeño grupo el que asistió, pero, como lo informó el padre Nöthen, algunos vinieron desde más lejos: desde Kaiserslautern, Hennef y de otros lugares. Uno se enteró por el periódico de la iglesia, otra persona por el sitio web del Movimiento de Schoenstatt de Alemania.

Incluso durante la Santa Misa algunas fotos se enviaron a todo el mundo. “¡Quiero volver a ese lugar!”, respondió Camilo Ardissone (16) desde Paraguay y Ana María Ghiggi de Santa Fe, Argentina, recordó su visita a Gymnich unos años atrás: “¡Qué hermosa está la Iglesia ahora!”.

Él amó a la Iglesia

El celebrante principal de la Santa Misa fue el P. Ángel Strada, quien fue durante muchos años el postulador en el proceso de beatificación del padre Kentenich. Junto a él y al párroco Joseph Pikos, concelebraron los padres Peter Nöthen, Dr. Christian Löhr, Superior General del Instituto Diocesano de los Sacerdotes de Schoenstatt y Dr. Wilhelm Mahlmeister. La Santa Misa también se celebró en memoria del difunto P. Karl Bausenhart, quien contribuyó en forma importante a que hoy José Kentenich y su casa natal estén firmemente unidos a Gymnich, y Gymnich, el lugar de nacimiento y la infancia de José Kentenich esté sólidamente vinculado a Schoenstatt.

En su homilía, el padre Ángel Strada esbozó la vida de José Kentenich, destacó las fases formativas de su infancia, su encarcelamiento en el campo de concentración de Dachau y el exilio en Milwaukee. Él amó a la Iglesia – su Iglesia, esta Iglesia. La frase que está sobre su tumba maduró y creció en su vida, fue probada y comprobada en y para la Iglesia. El amor por la Iglesia, sin ningún tipo de peros, incluso ahí donde no le convenía o donde dolía, esa es la vara para medir para todos los que se llaman a sí mismos discípulos de Kentenich.

En Gymnich, Hennef, Kaiserslautern y en otros lugares.

Kentenich Dilexit Ecclesiam

Dilexit Ecclesiam – Amó a la Iglesia

Homilía del P. Ángel L. Strada en Gymnich, 24 de noviembre 2018 (pdf)

 

Original: Alemán, 25/11/2018. Traducción: Alexandra Kempff Ibarra, Santa Cruz, Bolivia/ta

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