Publicado el 3. febrero 2020 In Laicos y matrimonios

Abrir nuestro hogar para recibir a estos chicos y acompañarlos, nos ha acercado como matrimonio

Entrevista al Matrimonio José Alejandro Martínez y Anelena Hueda, Costa Rica, activo en el pastoral de novios •

“Para nosotros trabajar con novios ha sido una alegría. Lo sentimos como una bendición de Dios”, comentaron Anelena Hueda y José Alejandro Martínez, cuando el discurso del Santo Padre a la Rota Romana comenzó a circular en las redes de colaboradores de Schoenstatt.org.  El rol de “matrimonios en movimiento” al servicio de otros matrimonios y de novios, el servicio en la parroquia – es terreno propio de Schoenstatt en Costa Rica. “En Costa Rica tenemos gran colaboración en las Parroquias… Para la próxima Jornada Nacional de Dirigentes, han tenido la ingeniosa idea de que cada schoenstattiano lleve puesto su “gafete” o identificador con el nombre de la Parroquia a la que pertenece o colabora…” Cierto que no debe faltar una entrevista a un matrimonio de Costa Rica que hace varios años se destaca en el trabajo con novios, José Alejandro Martínez y Anelena Hueda. —

Jornada de novios

El Papa Francisco una vez más (en su discurso a la Rota Romana) destaca la importancia del “trabajo pastoral del catecumenado pre y post matrimonial.” Además, exige que hace falta que los matrimonios se hagan cargo de esta pastoral. ¿Cómo es su experiencia?

Para nosotros trabajar con novios ha sido una alegría. Lo sentimos como una bendición de Dios, ya que nos ha permitido recorrer nuevamente muchos momentos de nuestra propia relación de noviazgo. Tanto ese noviazgo que vivimos previo a nuestro matrimonio, como el noviazgo que hemos seguido viviendo ya estando casados. No nos cabe duda que al trabajar con estos chicos que están por dar ese paso tan primordial, al intentar desde nuestra pequeñez buscar guiarlos compartiendo con ellos nuestras experiencias, aciertos, limitaciones, etapas de felicidad y de tristeza, pues que hemos sido nosotros los que más hemos recibido.

¿La responsabilidad de matrimonios para la pastoral de novios es algo habitual en su entorno, o aún algo único o exótico?

En Costa Rica a nivel parroquial el acompañamiento de novios sí ha existido. Sin embargo pensamos que la iniciativa de la pastoral de novios que Schoenstatt ha desarrollado acá durante los últimos 3 – 4 años ha sido muy innovadora y fecunda. No me parece que muchos movimientos estén trabajando en ello, y en nuestro caso, a parte de lo novedoso, creemos que ha sido la pedagogía de nuestro Padre Fundador la que ha aportado un valor agregado único. A ello debemos sumar que el programa gestado por el Padre Horacio Rivas en Chile (que ha servido como base para el desarrollo de nuestra pastoral), junto a las iniciativas que han promovido desde nuestra originalidad local tanto el asesor nacional (el Padre José Luis Correa), como el resto de los matrimonios que conforman el equipo de trabajo de la pastoral, son sin duda las herramientas de las cuales la Máter se ha valido para consolidar este proyecto que es suyo.

 

Jornada de novios

¿Cuáles son las reacciones de novios o matrimonios jóvenes al estar con un matrimonio o matrimonios en la pastoral prematrimonial?

Las reacciones han sido sumamente positivas. El enfoque que siempre hemos querido darle, es el de que los novios sientan que son acompañados por matrimonios que identifiquen como una especie de “hermanos mayores”. En otras palabras, ni tan jóvenes como para que los vean como sus pares, ni tan mayores como para que los vean como a sus papás. Esto permite que se sientan lo suficientemente cercanos para abrirse, pero sin perder esa relación de respeto. Además, se busca que las reuniones se lleven a cabo en la casa del matrimonio que los acompaña, lo cual le permite a los novios que están por casarse, sentir esa dinámica de familia que pronto estarán viviendo en el hogar que están por comenzar a construir.

En su discurso a la Rota Romana, el Santo Padre, partiendo desde el ejemplo del matrimonio de Priscila y Aquila, dice que “parejas, a las que el Espíritu ciertamente sigue animando, deben estar dispuestas «a salir de sí mismas, y a abrirse a los demás, a vivir la cercanía, el estilo de vivir juntos, que transforma toda relación interpersonal en una experiencia de fraternidad». ¿Como se vive esta actitud en el trabajo apostólico que hacen como matrimonios?

Abrir nuestro hogar para recibir a estos chicos y acompañarlos, nos ha acercado como matrimonio, y nos unido como familia con nuestros hijos. Claro que nos exponemos en nuestras miserias, porque no hay matrimonio sin problemas ni familia perfecta, pero ver a esos chicos trabajando en los temas y talleres que ofrece el programa, y luego verlos rezar juntos en nuestro Santuario Hogar cuando terminan una reunión, representa para nosotros una retribución directa de Dios. En un mundo donde la familia y el matrimonio son atacados con una ferocidad nunca antes vista, darnos y entregarnos a través de este apostolado nos ha colmado de esperanza.

“La Iglesia es enviada a llevar el Evangelio a las calles y a llegar a las periferias humanas y existenciales. Nos recuerda al matrimonio de Aquila y Priscilla.”, dice Francisco a los obispos y pastores. Desde su experiencia: ¿Por qué y cómo pueden matrimonios llevar mejor que otros, el evangelio a las calles?

No diríamos que necesariamente los matrimonios pueden llevar el Evangelio mejor que otros a las calles. Lo que sí podemos asegurar es que es muy importante que los matrimonios participen en las labores de evangelización. Para poder llevar el Evangelio a otras personas, es preciso primero vivirlo. No olvidemos que no podemos dar lo que no tenemos. Por lo tanto, si nuestra vocación es al matrimonio, pues vivir el Evangelio en matrimonio debe ser uno de nuestros principales propósitos como esposos. Y luego, a partir de ahí, podremos como matrimonio colaborar en esa misión sagrada de evangelizar tanto a través de nuestro testimonio, como mediante las originalidades propias de nuestros ideales matrimoniales.

¿Por qué y cómo llegan mejor a las periferias humanas?

En un mundo tan secularizado como éste en el cual vivimos, donde Dios está cada vez más olvidado, se hace necesario llevarlo de nuevo al prójimo, a las familias, a los hogares, a las escuelas y universidades, a los lugares de trabajo, a las redes sociales u otros espacios virtuales, en fin, a todas las esferas de nuestras vidas. En la realidad actual, ese es un desafío que los católicos de hoy, tanto matrimonios como solteros, hombres como mujeres, laicos o consagrados, tenemos asumir con mucho ánimo y vigor. No debemos temer ser portadores del mensaje de redención de Cristo, y convertirnos así en agentes activos de la Santa Iglesia desde nuestras distintas modalidades y vocaciones. Los matrimonios católicos tenemos un rol importante que cumplir en esta tarea, e inspirarnos siempre en la Sagrada Familia para así llevar a Cristo donde sea que vayamos.

Matrimonios en movimiento “es lo que necesitarían nuestras parroquias, especialmente en las zonas urbanas, donde el párroco y sus colaboradores clérigos nunca tendrán ni tiempo ni fuerza para llegar a los fieles que, aunque se declaren cristianos, no frecuentan los sacramentos y están privados, o casi privados, del conocimiento de Cristo”, dice Francisco. ¿Cuáles son las experiencias que tienen en este ámbito?

Pues en esta labor de acompañamiento de novios, creo que como matrimonios tenemos la oportunidad de guiar y aconsejar a estos chicos desde nuestras experiencias y vivencias. De intentar transmitirles esperanza y confianza en que decidirse por el matrimonio y por la familia, de la mano de Cristo y María, nos llevará a la plenitud. Que es posible luchar y esforzarnos por alcanzar la santidad desde nuestra vocación matrimonial, y que podemos contribuir siempre al camino de santidad de nuestro cónyuge. Que es posible educar a nuestros hijos en la fe, y que podemos transmitirles el regalo de que dicha fe sea fuerte y bien arraigada. Esa misión de hacer Iglesia doméstica es sin duda un alto ideal que si alcanzamos, podremos reflejar a través del testimonio tanto hacia adentro de nuestros hogares (con nuestros hijos), como hacia afuera, en nuestro entorno. Esto de que “las palabras convencen, pero el ejemplo arrastra”, hemos podido constatar que es una verdad prácticamente absoluta.

 ¿Qué otro aspecto del discurso les hace pensar en su trabajo, de modo de confirmación o de demanda?

Indudablemente que al leer el discurso, resonó fuertemente en nosotros el llamado concreto que hace el Papa sobre que deben ser los matrimonios los que han de sacar adelante el trabajo pastoral del catecumenado pre y post matrimonial. Ello por cuanto lo sentimos como una ratificación casi directa que Dios nos regala a través de Francisco de esta labor que precisamente Dios nos ha pedido llevar a cabo. Adicionalmente la frase sobre las “dos perlas” a las que se refiere (que vienen a ser la cercanía y la gratuidad), también hizo mucho eco en nuestros corazones. Lo anterior por cuanto luego de acompañar novios, esos dos puntos específicos han sido un común denominador que ellos nos han agradecido constantemente. Han valorado mucho la cercanía del acompañamiento, donde a través del programa que hemos implementado en Costa Rica les ha permitido abrirse tanto entre ellos como con nosotros en nuestro rol de matrimonio que los orienta. Y han apreciado de forma especial que esa entrega de parte del matrimonio que los acompaña en este caminar, haya sido un regalo (que viene a ser ese factor de gratuidad que el Papa menciona). Por ello nos ha parecido muy providencial escuchar esos dos puntos particulares en este discurso.

Jornada de novios

 Foto de titulo: Los entrevistados con novios que se casan pronto, que acompañ y les pidieron ser sus padrinos de boda

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