Publicado el 9. agosto 2016 In JMJ2016

Las descoloridas estrellas en Colonia

Por Sarah-Leah Pimentel •

El artículo “Partida de la peregrinación “GOTTvertrauen” hizo brotar lágrimas de mis ojos. El artículo decía que una vela con el símbolo de la JMJ ardía en el Santuario. Y entonces vi la fotografía. No era el símbolo de la JMJ2016, era el símbolo de JMJ2005, que tuvo lugar en Colonia, Alemania ese mismo año. El lema de ese año fue «Hemos venido a adorarlo.” Y las cinco estrellas que acogieron a los jóvenes a su llegada a Colonia ese año, aún permanecen allí.

Once años más tarde las descoloridas estrellas siguen siendo todo un testimonio

Probablemente las tenues estrellas resuman todo ese año. Bueno, yo era uno de los voluntarios en Schoenstatt para colaborar con los preparativos del Festival de la Juventud, un encuentro de la juventud de Schoenstatt Internacional previo a  unirse al resto de la juventud católica del mundo, para celebrar el Jornada Mundial de la Juventud con el Papa Benedicto XVI en Colonia. Como voluntarios hicimos contribuciones al Capital de Gracias y cada contribución se convirtió en una estrella. Esas estrellas llenaron otras tres grandes estrellas, las que se convirtieron en una corona con la que coronamos a la Mater como Reina de la juventud del mundo.

Y así, once años más tarde, las descoloridas estrellas aún siguen siendo un testimonio de ese increíble momento que marcó la vida de miles de jóvenes Schoenstattianos, y ha marcado de manera especial la vida de veinte jóvenes de ocho países diferentes. Ellos dieron un año de sus vidas, para que otros sean capaces de ir y dar testimonio de ese “sí”, de nuestro Dios, de nuestra fe. La vela con el símbolo de la JMJ 2005 todavía arde en el Santuario de Schoenstatt de Colonia. ¡La Mater sigue siendo la Reina de la juventud del mundo!

 

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El mensaje de la Jornada Mundial de la Juventud 2016 en tiempos de terror y nacionalismo

Todo lo que uno hace deja su marca. Y el impacto de nuestros actos de fe, grandes o pequeños, perduran vivos incluso después de que los hemos olvidado. Once años atras estabamos con nuestras banderas y nuestras canciones y nuestra alegría en Colonia para celebrar nuestras diversas culturas. Este año Colonia fue testigo de actos de intolerancia y de miedo.

Hoy Alemania, Europa, el mundo necesitan recordar que a menos que podamos llegar a ser mas solidarios, y abrir las puertas de nuestras iglesias y las puertas de nuestros corazones, nuestras banderas permanecerán como un signo de división en lugar de un símbolo de unidad.

Esta es la razón por la cual la JMJ2016 envió un fuerte mensaje al mundo. Los jóvenes dijeron: no tenemos miedo. Vendremos a adorarlo, pero vamos a hacer más que eso. Lo vamos a adorar construyendo puentes. Lo vamos a adorar en el encuentro con un desconocido que se transforma en un amigo. En unos pocos días, no habrá nada en Campus Misercordiae que recuerde que más de 1,5 millones de personas se reunieron para adorar y orar por un mundo más misericordioso.

Pero quién sabe, tal vez dentro de diez u once años, alguien encuentre algún pequeño símbolo que haya quedado enterrado debajo del suelo… y recordarán que una vez en ese lugar los jóvenes construyen un puente en un mundo de muros.

Gracia para el mundo.

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Fotos: Fischer, Denis

Original: inglés. Traducción: Susana A. Llorente, Buenos Aires, Argentina

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