Publicado el 9. febrero 2020 In Dilexit ecclesiam

¿Cómo Eduvida llegó providencialmente a mi parroquia?

ESPAÑA, P. Francisco Casas •

Soy Francisco Casas, sacerdote de la diócesis de Valladolid desde hace tres años y actualmente párroco de tres pueblos al norte de esta diócesis, el más grande, Villabrágima, cuenta aproximadamente con 1000 habitantes. —

Al poco tiempo de ser nombrado párroco de este pueblo, me planteé un día cómo acompañaría a las parejas de novios que me pidieran casarse, si alguna vez las tuviera, situación improbable dadas las dimensiones del pueblo. Además, si algunas pidieran casarse no serían muchas, por lo que tendría que remitirlos a otras parroquias para que junto a otras parejas se prepararan al matrimonio. Pero el Señor ya iba preparando su obra. Yo tenía claro que no quería el modelo hasta ahora habitual de un fin de semana o algunas tardes a la semana, porque tengo la experiencia de que eso no sirve para mucho.

 

La providencia siempre nos guía

Pregunté a matrimonios amigos, qué podría hacer y algunos se me ofrecieron para una convivencia de fin de semana, alguna charla… pero no lo acababa de ver claro así que seguí dando vueltas y una madrugada recibí un WhatsApp de un matrimonio en el que me decía: “Por si te sirve para el curso de novios” y el contenido del mensaje era un vídeo-entrevista  a Pilar de Beas con motivo de la presentación del libro “Caminando hacia el matrimonio”, al escuchar su testimonio y el contenido del curso, me dije: “Esto es lo que estaba buscando” y sin perder un minuto, busqué en internet quién era Pilar de Beas y dónde podría encontrarla. Me apareció su teléfono y ahí estaba yo llamándola para darle la enhorabuena por el acompañamiento que estaban haciendo a parejas de novios desde hacía tantos años, le conté mis anhelos y la actual situación en la parroquia (en este tiempo 8 parejas de novios habían pedido casarse y hacer los cursillos prematrimoniales, ¿casualidad?, seguro que no, providencia absoluta) y le pedí su ayuda. Quedamos un día en el Santuario de Schoenstatt (he de decir que yo no sabía ni qué era Eduvida, ni Schoenstatt, hasta este momento) en Pozuelo de Alarcón, Madrid para conocer a algunos matrimonios de Eduvida y contarles un poco mi situación. Después de ese maravilloso encuentro, al día siguiente Pilar me llamó y me dijo que habían visto como algo de la “Mater” esta necesidad de la parroquia y que aceptaban gustosos ayudarme. Que quincenalmente se acercaría un matrimonio para dar el tema hasta Villabrágima (230 Km desde Madrid), yo les ofrecí la casa parroquial para poder hacer noche allí, lo cual aceptaron muy gustosos, y cuando las circunstancias se lo han permitido hemos disfrutado de unas veladas maravillosas, compartiendo la vida y experiencias.

Hasta hoy todo ha sido providencial, un regalo de Dios y de la Virgen para mi vida y para la parroquia

Amén de todo esto, me comentó Pilar que le gustaría que conociera cómo funcionaba Eduvida en Madrid y si podía participara en alguno de los grupos de novios que tienen en el Santuario de Serrano. Acepté sin dudarlo y he participado ya en un itinerario completo con un grupo estupendo.

En este tiempo he conocido matrimonios guía y monitores entregadísimos, con un afán apostólico de anunciar el amor del Señor y la grandeza del matrimonio cristiano, una vida apasionante pero llena de dificultades para la que es muy necesario el diálogo.

Si Pilar vio mi petición como “algo de la Mater”, yo puedo decir que hasta hoy todo ha sido providencial, un regalo de Dios y de la Virgen para mi vida y para la parroquia. Conocer el movimiento Schoenstatt y sus familias, Eduvida, el sacrifico de los monitores que han venido hasta Villabrágima a dar los cursos, las 8 parejas de novios que pidieron hacer los cursos y casarse, con situaciones personales que la verdad, me confirman que son un regalo de Dios, primero porque se casan, y después porque se casan ahora y participando de este curso del que se llevan una experiencia preciosa, en la que han disfrutado y aprendido muchísimo.

Las parejas que han realizado el curso están encantadas, esperaban con ganas cada encuentro quincenal para juntarnos, aprender y luego compartir la cena que traían. Valoran este curso como muy positivo y lo recomendarían a otras parejas que quieran casarse.

¡Gracias al Señor y a la Madre!

Etiquetas: , , , , , , ,

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *