Publicado el 21. marzo 2015 In Alianza solidaria con Francisco

Las mandarinas para el Papa Francisco

por Leti y Martín Pereira, Paraguay

En las pequeñas cosas cotidianas, nuestra Madre la Virgen Santísima nos brinda las bendiciones más grandes, o como solía decir Don João Pozzobon “La Madre ya lo tiene todo arreglado”. Somos Leti y Martín Pereira, llevamos casi 8 años de casados, somos de Asunción, los padres de Mariana, la niña de las mandarinas para el Papa, que está por cumplir 5 años y de Juan Martín de 11 meses. Somos misioneros de la Campaña del Rosario de la Virgen Peregrina de Schoenstatt, y estamos en la Federación Apostólica de Familias, en el curso 25. Martín, ingeniero agrónomo, trabaja en el campo de su familia en donde se dedica a la producción agrícola. Allí hay varios árboles de naranjas y mandarinas, pero no tienen un fin comercial. Cuando dan frutos juntamos varias cajas y las regalamos a familiares, amigos, a los vecinos, al pediatra de los chicos… también llevamos a algunos hogares de niños y a una cárcel de menores.

Asumimos como apostolado la organización de la peregrinación de la Campaña del Rosario a Santa Maria, Brasil, que se realiza una vez al año. Antes de que nacieran nuestros hijos íbamos los dos, al poco tiempo de nacer Mariana, fue con nosotros y así ella va todos los años. En el 2014 nació Juan Martín, y como en años anteriores volvimos a ir en familia, con tan solo 6 meses fue el peregrino más pequeño del grupo.

Nuestro Schoenstatt está acá, en Tupãrenda      

En Santa MariaHace ya un buen tiempo que dudábamos donde festejar el jubileo del movimiento. “¿Vamos a Alemania a vivir la gran fiesta del jubileo internacional? ¿O nos quedamos con nuestra gente en Paraguay?” Lo pensamos mucho y finalmente nos decidimos: “Nuestro Schoenstatt esta acá, en Tupãrenda”, con esto terminaron las dudas y ¡a trabajar para nuestra fiesta, en el año jubilar! Como ya hace 4 años nos encargamos de la recepción y censo de todas las imágenes peregrinas de la campaña del rosario en los tres santuarios que hay en el país: en total hay poco más de 10.500 imágenes peregrinando por todo el Paraguay.

“Yo también quiero que el Papa me alce, y quiero llevarle de regalo mandarinas”

Para entrar en la historia de las mandarinas tenemos que ir un poco más atrás en el tiempo. A mediados de 2013 se realizó la Jornada Mundial de la Juventud en Río de Janeiro. Teníamos muchas ansias de ir para ver al Papa Francisco, por supuesto viajaríamos en familia. Luego de mucho meditar decidimos no ir debido a la cantidad de gente que habría, y lo difícil que nos seria con una hija tan pequeña. Pero pensamos “No importa, ya nos encontraremos con el Papa más adelante” y nos conformamos con seguir todo el evento por televisión. En uno de esos días se ve cuando el Papa Francisco entra a una favela de Río de Janeiro, alza a un chico y le da un beso. Mariana de 3 años en ese momento, nos dice a los gritos “Miren, miren el Papa alzó a ese nene” y siguió diciendo “Yo también quiero que el Papa me alce, y quiero llevarle de regalo mandarinas” ¡Que gesto generoso e inocente, piensa en llevarle regalos al Papa, quiere llevarle de regalo unas frutas!

Fue muy pronto el actuar de la MTA. El domingo de esa semana nos reunimos con la familia en la casa de los abuelos Pereira. Estaba invitado al almuerzo un Padre de Schoenstatt que no conocíamos, el Padre Gerardo Carcar (cordobés) que estaba de visita en el Paraguay. Nos encargaron buscar al Padre en el Santuario Joven. Ya en casa de los abuelos hablamos mucho con él sobre la Campaña del Rosario en Paraguay y otras cosas del Movimiento. Durante el almuerzo contamos la simpática reacción de Mariana y las mandarinas para el Papa. Todos rieron y luego cambió el tema de conversación. Al final del almuerzo volvimos a llevar de regreso al Padre Gerardo, y en el camino nos dice con su tonada característica: “¿Saben? me gustó la historia de Mariana y las mandarinas” y siguió diciendo “Vamos a llevarle las mandarinas al Papa”. Preguntamos sorprendidos “¿Qué? ¿Cómo puede ser eso?” “Sí, quiero que Mariana le lleve las mandarinas al Papa, podrían llevarla a ella a Roma?” nos dice el Padre Gerardo, y cuenta que hacía poco le habían asignado la organización de la audiencia del 25 de octubre en Roma con motivo del jubileo del movimiento. Para más, el motivo que se la presentará al Papa en ese día será que el Padre Kentenich alguna vez plantó una semilla en tierra fértil y que hasta hoy sigue dando muchos frutos en el mundo, lo cual encaja justo con las mandarinas. ¿Se imaginan? nuestra hija estará junto al Papa, en Roma. No podíamos creer que fuera cierto, nos parecía un sueño.

Don João, queremos ir como familia junto al Papa

En septiembre de 2013 hicimos nuestra peregrinación anual a Santa María. Trabajamos mucho en la organización, salimos en dos ómnibus con ciento treinta peregrinos. Allá pasamos días maravillosos y de intenso trabajo. Al tercer día de peregrinación visitamos la tumba del siervo de Dios Don João Luiz Pozzobon, el iniciador de la Campaña del Rosario, que está en proceso de beatificación. En ese lugar le hicimos un pedido: Don João, queremos ir como familia junto al Papa. Nos colgamos todos de Mariana, ahora el pedido era “ir en familia” y lo colocamos en una urna.

En marzo de 2014, recibimos un correo electrónico de David Perera, encargado de la puesta audiovisual del jubileo en el que nos dice que vendrá a Paraguay un equipo de producción para documentar el tema de las mandarinas. ¡Que alegría! Era el primer contacto que teníamos sobre el tema luego de la primera conversación con el Padre Gerardo. A los primeros que llamamos para contarles nuestra ida a Schoenstatt y a Roma con la peregrinación que saldría el 12 de octubre fueron los Patiño, coordinadores de la Campaña del Rosario de Paraguay. Ellos se pusieron muy contentos con nosotros pero nos dijeron que no había otra persona que pudiera encargarse del censo, sería mejor que se quedaran…

En el mes de julio llegaron Alejandra y Boris, chilenos, que grabarían la escena de las mandarinas de Mariana para el Papa y también las Misiones Familiares de Schoenstatt en Paraguay. Mariana estaba feliz, a sus 4 años todo el día hablaba del Papa, decía que el Papa era su amigo y que ella le tenía que llevar mandarinas. Pero los productores nos dijeron que aún no estaba resuelto lo de las mandarinas. En esos días lo llamamos a David Perera: “No es a modo de presión, pero tenemos que trabajar en Paraguay el 18 de octubre. Si no le llevamos las mandarinas al Papa mejor nos quedamos”. Para David fue fácil resolverlo: “Si ustedes tienen que estar allí, quédense a trabajar el 18 y el día siguiente salen directo a Roma para la audiencia con el Papa y luego de ahí van a Schoenstatt”. Problema solucionado, eso haremos.

Con la Imagen Auxiliar de Paraguay

150320-03-mandarinasEn todo momento pensamos ¿qué haría Don João en nuestro lugar? Si, claro, vamos a llevar la imagen Auxiliar Nacional de la Campaña del Rosario con nosotros, y es más, de alguna manera vamos a conseguir que el Papa la bendiga, y que en ella bendiga a cada misionero de la campaña de Paraguay. ¿Se imaginan? Hacer un viaje tan largo con una niña, un bebe de 7 meses, las valijas y la Imagen grande de la Campaña del Rosario.

Unos meses antes ya estábamos prácticamente listos para ir a Roma, con una emoción tan grande que es muy difícil de describir, cuando nos avisan que no se pasarán los videos en el momento en que el Papa esté presente en el salón, sino que se verán antes de que él ingrese y por lo tanto no entrará Mariana para regalar las mandarinas. Nos dio mucha pena… Uno de esos días Mariana hablaba de cómo le entregaría las mandarinas y tuvimos que decirle “hija, parece que no le vas a poder lleva las mandarinas al Papa”. Su respuesta nos rompió el corazón, dijo llorando: “¿Como no le vamos a llevar las mandarinas? Las mandarinas son importantes, tienen vitaminas”. Con más fuerzas y confianza nos dedicamos a rezar, le pedimos a Don João que intercediera, que por favor nos llevara en familia junto al Papa Francisco. A cambio prometimos rezar todos los días por la causa de su canonización.

Los días 17, 18 y 19 de octubre se los entregamos enteramente a la Mater, con todas nuestras fuerzas, en la Casa del Peregrino en Tupãrenda. Todo salió excelente en los tres Santuarios, se percibía la alegría en todos los presentes. Le estamos eternamente agradecidos a la Virgen Santísima por darnos el privilegio de formar parte de la generación del centenario. Censamos poco menos de 5.000 imágenes peregrinas y ni bien terminamos el censo, a viajar.

Tuparenda, 18.10.2014

Representando a toda la Campaña

Partimos para Italia acompañados por la Mater, pero ya sin muchas ilusiones con el tema del Papa, hasta que un día antes de la audiencia, el 24 de octubre, recibimos un correo electrónico en el que nos dicen que debíamos presentarnos esa misma tarde para el ensayo general de la audiencia. No lo podíamos creer. Fuimos a las corridas al Vaticano sin saber bien para que. Al llegar a la guardia del aula Pablo VI dijimos nuestros nombres y nos contestan “acá en la lista hay un Martín peregrina, pueden pasar”. Ya en el ensayo nos indican que entremos en familia al arranque del evento, en procesión con la Imagen Original de la Campaña del Rosario, la imagen que llevó Don João Pozzobon durante 35 años… Fue algo increíble: cuando le pedimos que intercediera no nos imaginamos que podría hacerlo de tal modo “Que ‘exagerado’ que es Don Joao”, decíamos todo el tiempo “Gracias Don João”. Un inmenso honor para nosotros representar a toda la Campaña del Rosario del mundo en ese momento tan importante del jubileo del movimiento.

Terminado el ensayo ayudamos mucho con la organización, nos quedamos hasta la medianoche arreglando el lugar. En agradecimiento y para que el Papa pudiera bendecir la imagen Auxiliar de Paraguay nos conceden lugares privilegiados casi en el frente y sobre el pasillos del aula Pablo VI, por donde entraría el Papa.

Llego el gran día, unos nervios impresionantes, una mezcla de alegría y temor… En ese momento nos sentíamos las personas más amadas por la Mater y por su Hijo, nosotros llevándola a Ella la agasajada, a María para que entre junto a toda esa multitud que fue a verla; subimos y la colocamos en su trono de Reina.

Tan solo un segundo que parecieron diez minutos

Copyright: Foto Felici, Roma - permission given exclusively for schoenstatt.org

Luego ingresó el Papa Francisco… Después de haber saludado a tanta gente a lo largo de un pasillo que parecía interminable se nos acerca, nos mira y le decimos “Santo Padre, esta es la principal imagen del Paraguay” la observa detenidamente y la bendice, fue tan solo un segundo que parecieron como diez minutos. En ese momento nos acordamos de tanta gente, tantos misioneros, tantas familias, tantas comunidades… Misión cumplida, nos dijimos. Luego el Papa le dio un beso a nuestro hijo Juan Martín. Esto ya fue regalo extra enviado desde el cielo, nos sentimos la familia mas bendecida del mundo. La audiencia estuvo maravillosa, cada palabra del Papa fue hermosa, su alegría, se lo veía contento, como con su gente, como entre familia, duró casi dos horas.

Foto Felici, Roma - Copyrigjht. Permission given exclusively to schoenstattl.org

Después pensamos que estábamos ahí gracias a Mariana y su sueño de llevarle mandarinas al Papa, y no pudimos lograr que el Papa la saludara a ella. Para más tenía sus mandarinas en la mano en todo momento. Y no solo eso, el Papa durante la audiencia mencionó una historia de un pueblo y sus mandarinas. En ese momento Mariana nos pide correr junto al Papa y entregarle las mandarinas, pero al llegar corriendo uno de los guardias de seguridad la detuvo y la pobrecita volvió a su lugar llorando amargamente. Hoy al ver la foto de ese maravilloso momento, no podemos evitar entristecernos al mirar su carita: Martín con la Imagen Auxiliar, Leti con Juan Martín en brazos y Mariana solita con sus mandarinas.

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El Papa vendrá a Paraguay

Todos los días vividos en Roma fueron días soñados, que quedarán en nosotros para toda la vida: ver tanta gente de Schoenstatt de todas partes del mundo, al cruzarnos por las calles nos saludábamos como si fuéramos viejos conocidos. Esos días de fiesta schoenstattiana los reviviremos quizás allí con la canonización del Padre Kentenich o de Don João. Dios quiera que sea muy pronto.

Tres meses después vemos en las noticias llegadas por el teléfono celular, que el Papa Francisco vendrá a Paraguay. Le mostramos el teléfono a Mariana diciéndole “¡El Papa vendrá a Paraguay!”. Su tierna respuesta fue “¿Y el Papa les envió un mensaje a ustedes?”

Hace unos días le escribimos al Papa Francisco para comentarle que todos los días rezamos por su fortaleza física y espiritual, y le dijimos también que las mandarinas de Paraguay son las más dulces del mundo, así como su gente…Y ya que hablamos de su fortaleza física, como dice Mariana “las mandarinas son muy importantes porque tienen vitaminas.”

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