Feria diocesana, grupo de Schoenstatt

Publicado el 2024-01-24 In Iglesia - Francisco - Movimientos

Un día en la Feria

ESPAÑA, Bárbara de Franceschi •

Tuvimos el privilegio, de “ir y ver”. Acostumbrados a nuestra zona de confort, a nuestras rutinas y lugares donde nos sentimos cómodos y seguros, nos cuesta salir y conocer otras realidades, otras formas de vivir la fe. Pero es bueno salir para ver qué “se cuece” en otros lugares y dejarnos sorprender por una Iglesia viva que abre sus puertas a todos los que a veces no se atreven ni siquiera a llamar. —

Esto es lo que pasó en la Diócesis de Orihuela-Alicante el pasado fin de semana, que abrió sus puertas en una feria diocesana, “Lux Mundi”, que tuvo lugar en el Recinto Ferial de Muestras de Alicante. La participación fue de más de 10.000 personas acreditadas (los organizadores esperaban unas 6.000), creyentes y no creyentes, para que se conociera la actividad de una Iglesia viva donde todos tienen cabida. La llamada a la participación en este evento, del obispo de la diócesis de Orihuela D. José Ignacio Munilla, fue un reclamo también para nuestro grupo “Primer anuncio”, de la Comunidad Oficial de la Federación de Familias de España, que nos puso en marcha sin ningún tipo de preámbulo para ir y ver. Y fuimos y vimos.

Feria diocesana

Feria diocesana

La diversidad de una Iglesia en marcha

Vimos como una diócesis tiene la capacidad de desplegar una organización para albergar a miles de personas, cada una viviendo una realidad diferente de una Iglesia plural y multi color. Los más de ochenta stands así lo mostraban: Acción Católica y secretarías; caridad, cultura, educación y vida pública; familia y vida; infancia, juventud y vocación; movimientos; piedad popular, cofradías y capilla; Primer anuncio; en definitiva, realidades de esta diócesis, que expresaban, cada una a su manera, la diversidad de una Iglesia en marcha para dar respuesta a muchas de las necesidades que la sociedad civil y religiosa van planteando.

Charlas y conferencias que abarcaban no pocos temas (familia, juventud, educación, liderazgo empresa, evangelización…) en fin, cómo evangelizar de forma creativa y hacer de nuestra vida una misión para el mundo. Todo esto acompañado de una oferta de talleres muy variados donde movimientos y equipos podían hablar de su oferta para la evangelización, pero también temas como acompañamiento al final de la vida, renovación pastoral, testimonios de vida, afectividad, sexualidad, oración.

Feria diocesana

“El hombre es una mezcla de difícil equilibrio entre razón y corazón”

Pero, además, porque la belleza no puede faltar en un evento de esta índole, iban entrando a lo largo del fin de semana las imágenes y pasos más bellos de la diócesis, acompañados por los estandartes que portaban los cofrades, las palmas y las bandas musicales de la Santa Faz, la imagen de Nuestro Padre Jesús de Orihuela y la Imagen de la Asunción de Elche, portados en procesión y paseados por el recinto ferial, dándole elegancia y solemnidad a este encuentro fraterno y familiar.

Pero eso no es todo: dos conciertos tuvieron lugar por la noche llenando el recinto de jóvenes y no tan jóvenes con las caricias y las emociones que despierta la música y que ayudan a integrar los profundos contenidos recibidos y vividos durante el día: uno de Estenez, otro de Hakuna. Como dice el Obispo Munilla, “… la conjunción entre mensaje y música permiten llegar no solamente al intelecto, la razón, sino también al corazón. El hombre es una mezcla de difícil equilibrio entre razón y corazón…”

Una experiencia que enseña

Niños, jóvenes, adultos y jóvenes ancianos pudieron disfrutar de una fiesta en familia, pudieron además orar en la capilla de adoración perpetua, asistir a los actos litúrgicos, preciosas eucaristías, vigilia, confesarse si así lo deseaban, y comer bien y barato, alegremente sentados para abrir sus corazones a otros que quizás por primera vez iban a tener esa experiencia de Iglesia en familia.

Nosotros nos sentimos acogidos y nos hicimos esa pregunta que siempre ronda nuestros corazones: ¿será posible que aprendamos de estos eventos para mostrar a nuestra manera singular, que somos Iglesia y familia para abrir las puertas y que se llenen las filas de gente sedienta de agua fresca, como la samaritana, en cuyo pozo el agua no conseguía calmar su sed, porque solo Dios da de beber del agua de vida eterna?

Una experiencia que enseña. Gracias Alicante-Orihuela y a su gran equipo capitaneado por Mons. Munilla. ¡Con ustedes hemos aprendido!

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2 Responses

  1. Conchita dice:

    Gracias Bárbara por mostrarnos que sí podemos aprender de otros y dar al mismo tiempo. Gracias porque os llamaron y os quedasteis.

  2. Paz Leiva dice:

    Es cierto, Bárbara, «fuimos y vimos» y lo hicimos en comunidad, al servicio de la Iglesia.
    Gracias por este artículo. Una iniciativa como la de Mons. Munilla al frente de su diócesis, no debía pasar inadvertida.
    Echamos de menos un stand de Schoenstatt y de sus apostolados junto a los demás Movimientos.

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